Holly Lewis y lo queer del marxismo

Ira T.

06/03/2021

La editorial Bellaterra, de la mano de la pluma —siempre dispuesta a clavarse— de un compañero de trincheras políticas como es Javier Saez, nos han regalado a las comunistas, (trans)feministas, disidentes sexuales y militantes anticapitalistas del Estado Español el más bonito de los presentes literarios, un texto capaz de conversar incisivamente con nuestro presente social, pero ante todo —una que es poeta y republicana— un arma cargada de un futuro emancipador para todes. La compañera/e Holly Lewis escribió The Politics of Everybody en el amanecer del marxismo queer, siete años después de la contribución de Kevin Floyd (descanse en poder) en torno a la mercantilización del deseo[1] y de la crítica de Sherry Wolf a las políticas neoliberales del movimiento LGTB[2]. Asimismo, sus análisis se sitúan en la encrucijada de un momento de reconsideración de la teoría de la reproducción social[3] en el seno del feminismo marxista y del giro materialista en la historiografía de la disidencia sexual, alumbrado por el trabajo del profesor Peter Drucker[4]. No obstante, Holly se aventuró con este libro en un sendero político con muy pocos compañeros de viaje, y es a su valentía analítica y mirada revolucionaria, valga la redundancia, que debemos en gran parte la primavera de los materialismos históricos queer, cuyas flores, por desgracia, aún son grandes desconocidas en los escenarios territoriales que amparan nuestras luchas cotidianas.

No es de extrañar que un dispositivo activista de pensamiento como es Bellaterra haya optado por la edición al castellano de este libro, pues abraza desde un rigor intelectual encomiable toda una serie de interrogantes molestos que se encuentran últimamente levitando, como una presencia fantasmal, en nuestros casales, asambleas, sedes partidarias, sindicatos, y cómo no, redes sociales. La política de todes viene como agua de mayo a la localidad de nuestros debates militantes para recordarnos que un revolucionario jamás debe conformarse con las respuestas sencillas.

Holly Lewis conoce a la perfección esta verdad del marxismo, y no concede ni un solo respiro al reduccionismo, ni economicista ni de ningún tipo, en su propuesta política. Navegar cada una de sus páginas ha sido tremendamente reconfortante e inspirador para mí, una suerte de abrazo disidente que cruza el océano y te susurra “camarada”. Empero, haciendo un análisis concreto de la realidad concreta, este libro posee copiosas fortunas teóricas que nos permiten no sólo comprender, sino también transformar[5] los impasses que hoy plantean el género y la sexualidad para la izquierda militante del Estado Español.

En primer lugar, cabe destacar la labor pedagógica que Holly realiza acercando la economía política marxista a las disidentes sexuales y de género. Realmente, esta óptica no es sino el legado del movimiento queer desde sus raíces, pues ya los primeros frentes de liberación gay incluyeron la teoría marxiana como su brújula ideológica, dando así lugar a trabajos transnacionales fundamentales como La Question Homosexuelle de Jean Nicolas, La Gaia Critica de Mario Mieli y The Spiral Path de David Fernbach. Comprender el sistema capitalista como un conjunto de relaciones sociales y diversas contingencias en su fluir histórico, descifrar que, más allá de lo que se presenta como “natural”, dichas relaciones sociales producen el mundo, se antoja una tarea clave en el camino de la emancipación de las personas LGTB y de todas las oprimidas. Como sostiene la/e propia/e Lewis: “La revolución destruye las relaciones sociales antiguas y la solidaridad es el embrión de las nuevas relaciones que están contenidas en ella.”

En este mismo sentido, no puede ser más conveniente la incorporación al debate de un término acuñado por la bióloga transfeminista Julia Serano, a saber, sexismo oposicional. Uno de los mayores malentendidos contemporáneos del feminismo versa en torno a la crítica queer que señala la categoría de sexo como una determinación social. Charlatanes de todas las tribunas de la izquierda radical vociferan la obviedad de que el sexo es una realidad inmutable, tangible y — ¡ojo!— científica. El concepto del sexismo oposicional no formula que lo que el lector de esta reseña tenga bajo las piernas no sea concreto (que poco o nada tiene que ver con lo material) sino que, como acierta Lewis, “el sentido social de los atributos corporales depende del contexto, dictado por las disposiciones sociales materiales”, es decir, que la forma en que se interpreta —y entre bastidores biomédicos se adapta— normativamente un cuerpo depende de la forma en que se organiza socialmente la vida material en un periodo histórico determinado. De esta suerte, podemos comprender el sexo y el género como partes integrantes de una misma forma social dialéctica, su proceso abstracto y su manifestación concreta.

Otro de los grandes aciertos de La política de todes es la crítica a la sustitución de lo político por lo moral en la lucha de clases. Sólo así puede comprenderse la minuciosidad con la que Lewis confronta ciertos paradigmas filosóficos que, más a menudo que menos, sirven las delicias de las tragicomedias de hombres y mujeres de paja, como es el caso del postestructuralismo, el deconstructivismo derridiano y la micropolítica foucaultiana. A su vez, su brillante análisis recupera la tradición de la teoría de la reproducción social, informada por la mirada marxista de Lise Vogel, para situar a las personas queer trabajadoras y racializadas en el interior —y no en un fetichismo de exterior radical— de la totalidad capitalista, en tanto población excedente y en tanto reproductoras de la mano de obra (y así de la sociedad misma) desde un trabajo devaluado de cuidados en el caso de aquellas sujetas queer atravesadas por la feminización, así como desde las filas del ejército industrial de reserva del sistema en el caso de las disidencias transmasculinas.

Finalmente, pero no menos importante, este libro pone sobre el tablero de nuestras acomodadas militancias locales (inscritas, nos guste o no, en una nación imperialista), la incómoda existencia de una disciplina floreciente, aunque ciertamente demasiado confinada al entorno académico, como es el pensamiento queer marxista. Los escritos queer resuenan en la izquierda radical del Estado Español como textos apócrifos, “el (término) que no debe ser nombrado”. Nada más lejos de la realidad, opino que no le vendría nada mal a nuestra izquierda empaparse de voces radicales como las de Jules Gleeson, Nat Raha o las compañeras británicas de la revista Invert. El marxismo queer es un proyecto internacionalista que, poniendo a la clase trabajadora para-sí en el centro, profundiza en procesos sociales del capitalismo como son la abolición de la familia heteronormativa burguesa, la reificación de la identidad sexual, la abolición del género o la solidaridad política que se entreteje desde la reproducción social en las cloacas ocultas del sistema.

En conclusión, no puedo sino recomendar a todo el mundo esta preciosa lectura-arma que nos ofrece Holly Lewis. Resulta imposible encapsular cada contribución de La política de todes en esta reseña, pero sí puedo augurar que una lectura atenta y comprometida de sus saberes, nos aprovisiona a quienes pensamos que todo cuanto existe merece perecer6 con varias balas teóricas para herir de muerte a la transfobia, la homofobia y el racismo dentro de las militancias transformadoras. Creo que esto sólo es el comienzo, las personas disidentes y queer trabajadoras ya no vamos a abandonar la senda de la revolución, guste o no a los reaccionarios que velan de nostalgia su apuntalamiento a la sociedad burguesa.

Notas:

[1] The Reification of Desire: Toward a Queer Marxism (2009).

[2] Sexuality & Socialism: History, Politics, and Theory of LGBT Liberation (2009).

[3] Teoría que comprende la reproducción (feminizada) de la fuerza de trabajo como el sostén invisible de la producción capitalista. Este enfoque informa a la cuarta ola del movimiento feminista internacional y algunas de sus síntesis quedan recogidas en Social Reproduction Theory: Remapping Class, Recentering Oppression de Tithi Bhattacharya (2017).

[4] Warped: Gay Normality and Queer Anti-Capitalism (2015).

[5] Referencia a la XI tesis sobre Feuerbach de Karl Marx (1845).

 

Grado en Estudios Ingleses, especialista en estudios culturales y LGTB.
Fuente:
www.sinpermiso.info, 6 de marzo 2021
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