Carlos Piera
10/08/2014
Qué guapa en la cuna, mi niña adorada,
para que la muerte cuando venga a verte
te encuentre acostada.
Cierra los ojitos, vida de mi vida,
para que la muerte cuando venga a verte
te encuentre dormida.
Duérmete, mi rosa,
para que la muerte cuando venga a verte
sea cariñosa.
Duérmete, ojos bellos,
si hay gatitos muertos por entre las ruínas
jugarás con ellos.
Duérmete, rubí,
y a ver si la muerte cuando venga a verte
se me lleva a mí.
Carlos Piera, poeta y escritor, es profesor de lingüística en la Universidad Autónoma de Madrid y miembro del Consejo Editorial de Sinpermiso
www.sinpermiso.info, 10 de agosto 2014
Temática: