Una experiencia de barrio contra la violencia de género y la xenofobia en Barcelona

Rocio Vilaró Puy

11/12/2022

La lucha contra la violencia de género y el racismo necesita leyes y medios para combatirlos, y también acciones y movilizaciones que visibilicen los problemas, organicen a la gente y den respuestas concretas a los innumerables casos que suceden. Es lo que han empezado a poner en práctica en el barrio barcelonés de Sant Antoni.

La Vocalía de Dones de la Associació Veïnal Sant Antoni de Barcelona está trabajando con una mirada feminista y comunitaria en dos líneas de trabajo que consideramos prioritarias: la lucha contra la violencia machista y el fortalecimiento de la diversidad de nuestros barrios, desde el trabajo comunitario por los valores democráticos, la apuesta por el trabajo en red entre entidades y priorizando la comunicación e implicación del vecindario.

Y para alcanzar estos objetivos, estamos llevando a cabo estos dos proyectos en el barrio, conjuntamente con otras entidades:

El proyecto Totes Som Punts Liles Sant Antoni, un proyecto participativo de lucha comunitaria contra las violencias machistas.

A raíz de la actividad realizada desde Vocalía de dones para el 25N de 2021 en la que recogimos historias anónimas de violencias vividas por vecinas a lo largo de su vida, vimos la necesidad de implicar a todo el barrio en la sensibilización, erradicación y acompañamiento de proximidad para todas las mujeres que puedan vivir una situación de violencia machista en el barrio. Este es el objetivo político del proyecto, conseguir un barrio comprometido en contra de la violencia de género (VdG). Y ¿cómo queremos conseguirlo? Creando una amplia red de establecimientos, entidades y equipamientos que sean Puntos lilas de día y de noche todos los días del año, donde se pueda hacer acompañamiento a mujeres que necesiten un espacio seguro porque se encuentren en una situación de peligro en el espacio público o en el privado, y que también pueda detectar situaciones de violencia que puedan estar viviendo clientas o usuarias.

Este proyecto lo estamos desarrollando conjuntamente con la FAVB y se han implicado prácticamente todos los sectores del barrio, ya sea como grupo motor o como colaboradores: el educativo, el comercial (tiendas y mercado), servicios sociales, entidades, equipamientos, etc. Las integrantes del grupo motor nos reunimos periódicamente para construir conjuntamente el proyecto y preparar las acciones en el barrio y hemos recibido formación específica en VdG.

Puntos lilas, mapeos y marchas exploratorias

Estamos realizando dos tipos de acciones en la calle con la ayuda de entidades especializadas, acciones que utilizan métodos de trabajo del urbanismo feminista: por un lado, escogemos espacios estratégicos del barrio y ponemos una carpa lila donde hablar y sensibilizar sobre este problema y hacemos mapeos con las vecinas, donde nos explican los recorridos que hacen de día y de noche y los espacios seguros e inseguros que detectan en el barrio. Todo esto a partir de un material adecuado a las diferentes realidades que pueden vivir menores, jóvenes, mujeres adultas y mayores, porque estamos comprobando que un mismo espacio puede ser vivido de manera diferente según la franja de edad o puede ser vivido como seguro de día, pero inseguro por la noche, según los diferentes usos que tiene a lo largo del día, por ejemplo, espacios públicos que durante el día se utilizan como parques infantiles pero por la noche ya no encontramos mujeres, criaturas, ni gente mayor.

Y, por otro lado, hacemos marchas exploratorias nocturnas, donde participan muchas vecinas de todas las edades, mujeres que viven o trabajan en Sant Antoni: en grupos pequeños realizamos los diferentes recorridos preparados con la información obtenida en los mapeos, con paradas en los puntos previamente detectados como seguros o inseguros. Allí hablamos sobre las sensaciones que experimentamos en estos lugares, reflexionamos sobre cómo nos movemos las mujeres por la noche por el espacio público y qué aspectos nos hace sentir seguras o inseguras, como por ejemplo, la presencia de más mujeres en la calle y en los establecimientos que podrían ser puntos lilas nocturnos, la iluminación correcta de las calles, la presencia de vegetación alta u otros elementos que impiden poder ver todo el espacio, la amplitud de las calles, la presencia de transporte público, etc. También compartimos las estrategias que solemos usar cuando salimos por la noche como andar por la parte central de las calles, controlando todo el espacio a recorrer a modo de escaneado, llevar el móvil a mano, mirar en los escaparates si viene alguien detrás, etc.

Con estas actividades ya hemos detectado más de 10 posibles puntos lilas en el barrio, entre los que encontramos los equipamientos del barrio (ambulatorio, centros cívicos, bibliotecas, centros educativos, entidades, etc.), tiendas, farmacias y bares que las vecinas han escogido mayoritariamente como espacios donde acudirían si se encontraran en una situación de violencia machista.  

También queremos destacar las reuniones con entidades feministas de otros lugares que llevaron a cabo proyectos similares en sus barrios, así como el interés que ha despertado este proyecto en entidades feministas de otros barrios, tanto de Barcelona como de otros pueblos y ciudades de Catalunya, y que nos han solicitado explicarles el proyecto para poder replicarlo en sus barrios.

Por último, compartimos con todas y todos la alegría por haber conseguido con este proyecto el XVII Premi 25 de Novembre 2022, Sumant aliances contra el masclisme, en el marco de la estrategia Barcelona antimasclista, concedido por la Conselleria de Feminismes i LGTBI del Ajuntament de Barcelona.

Nos queda trabajo para hacer, este es un proyecto largo, pero viendo la gran participación y la buena acogida que tiene, estamos seguras de que estamos construyendo juntas un barrio y una sociedad más comprometida con el feminismo y la lucha contra la violencia machista.

Red de mujeres

El otro proyecto feminista del barrio es la creación del Grupo de Mujeres de Sant Antoni. Desde hace tiempo estamos trabajando por crear una red de las diferentes entidades de mujeres que trabajamos en el barrio, algunas de las cuales tenemos el local en Sant Antoni y otros en El Raval, y también con vecinas a título personal. Apoyadas por la técnica comunitaria del barrio y una cooperativa especializada en el reforzamiento de redes vecinales y trabajo comunitario, hemos empezado un proceso de conocernos a fondo, explicarnos los objetivos y actividades de cada entidad, buscar los intereses compartidos y pensar propuestas de trabajo conjunto. Somos un grupo muy heterogéneo, muy diverso, con mujeres de diferentes procedencias, por ejemplo Paquistán, India, Bangladesh, Filipinas y Latinoamérica,  y con objetivos distintos, desde entidades de cariz más cultural, a las que trabajan más en el acompañamiento a mujeres que necesitan apoyo para procesos administrativos, primera acogida, cooperativas de trabajo de mujeres migradas, vocalía de feminismo, etc.

Constituimos un grupo heterogéneo, pero con una voluntad común de trabajo comunitario, de colaboración desde la confianza y la complicidad ganada a lo largo de estos meses de trabajo en común.

Diálogo entre diferentes

Decidimos organizar un Primer Encuentro de Entidades de Mujeres de Sant Antoni en una de las plazas del Mercat el 17 de septiembre de 2022, para darnos a conocer como grupo al barrio y donde cada una organizaba una o dos actividades para que participaran las vecinas y vecinos, actividades de autocuidado, culturales, de explicación de proyectos sociales, de denuncia de las diferentes formas de opresión del  patriarcado en  unas culturas y otras, de repasar juntas los logros de las luchas de las mujeres en el mundo a lo largo de la historia o charlar sobre la situación de las mujeres migradas en los trabajos de cuidados, en diálogo con las vecinas y vecinos que asistieron a la jornada. Fue un acto sencillo pero muy significativo de cómo el espacio público puede servir como lugar de encuentro entre diferentes culturas para conversar y debatir desde opiniones diferentes y poder cambiar ideas preconcebidas que podemos tener sobre otras culturas o debatir sobre feminismo a través del diálogo directo y natural entre vecinas en un formato que habitualmente no se da en nuestros barrios. Tan poco acostumbrados estamos a este tipo de acciones de encuentro y diálogo entre diferentes que hubo reacciones en contra, curiosamente por parte de personas que no asistieron y que, a partir de imágenes o comentarios, criticaron algunas actividades o la presencia en un escenario de personas que normalmente lo tienen vedado, aconsejando que realizaran su actividad fuera del espacio público, críticas que tuvieron un gran alcance en redes sociales.

Para la Vocalía de feminismo de l’AVV Sant Antoni lo ocurrido es un buen ejemplo de la necesidad de trabajar el feminismo, el antirracismo y la interculturalidad activamente en los barrios y en cada una de las entidades y espacios de vida social, tiendas, centros educativos, equipamientos, etc.

Este Grupo de mujeres del barrio de Sant Antoni constituye una plataforma esencial para el trabajo comunitario en nuestros barrios, es un lujo poder contar con un grupo consolidado de mujeres y entidades con voluntad de participar por derecho propio en todos los procesos y actos del barrio, de apoyarnos entre nosotras en nuestras agendas propias y de contribuir desde la diversidad y la unión en la vida social de nuestras comunidades.

Es importante que las asociaciones vecinales sigamos siendo, como hemos sido desde nuestros orígenes, agentes activos de profundización en los valores democráticos y de lucha contra discursos y actitudes de regresión y negación de derechos y libertades para toda la ciudadanía.

 

de la Vocalia de Dones de la Associació Veïnal de Sant Antoni.
Fuente:
www.sinpermiso.info, 11 de diciembre 2022