Terrorismo nuclear israelí

Yassamine Mather

18/04/2021

El 11 de abril, después de semanas de ataques israelíes contra barcos iraníes (presuntos intentos de incitar a represalias, con el objetivo obvio de descarrilar las conversaciones entre la República Islámica de Irán y las potencias nucleares 5 + 1), Israel recurrió a lo que las autoridades iraníes han descrito como “terrorismo nuclear”, provocando deliberadamente una explosión en el sitio de enriquecimiento de uranio de Natanz en Irán, provocando un apagón temporal.

Ali Akbar Salehi, director de la Organización de Energía Atómica de Irán, dijo:

“La acción de esta mañana contra el sitio de enriquecimiento de Natanz muestra la derrota de quienes se oponen al desarrollo nuclear y político de nuestro país y los avances significativos de nuestra industria nuclear ... El incidente muestra el fracaso de quienes se oponen a Irán en las negociaciones para el levantamiento de las sanciones”.

El momento fue significativo: fue un día después de que Teherán pusiera en marcha centrifugadoras avanzadas de enriquecimiento de uranio en esta instalación, al tiempo que afirmaba que habían sido trasladadas bajo tierra, bajo las montañas, para mantenerlas a salvo de posibles ataques aéreos.

Por supuesto, este no es el primer ataque israelí y no será el último. El año pasado, un misterioso incendio destruyó otra sección de la instalación de Natanz, utilizada para el montaje de las centrifugadoras, esta en la superficie. Más tarde, en noviembre de 2020, el físico Mohsen Fakhrizadeh Mahabadi, un alto funcionario que supervisaba el programa nuclear del país, fue asesinado a plena luz del día cerca de Teherán. Irán afirmó primero que el ataque fue realizado por hombres armados y una bomba, pero luego las autoridades cambiaron su versión de lo que había sucedido, diciendo que estaba involucrado un arma autónoma israelí operada por satélite. Una estación de televisión israelí afirmó que la agencia de inteligencia israelí, Mossad, había introducido de contrabando poco a poco una bomba que pesaba 1.000 kg en Irán para ensamblarla allí.

Independientemente de que versión sea verdadera, es evidente que alguien de las fuerzas de seguridad iraníes había proporcionado al Mossad información detallada sobre el movimiento de Fakhrizadeh ese fatídico viernes. Para los iraníes, esta es la historia de otro espía infiltrado y bien situado entre los partidarios acérrimos de la República Islámica y las facciones de élite de la Guardia Revolucionaria.

El 12 de abril, la República Islámica afirmaba haber identificado a la persona responsable de interrumpir el flujo de energía a Natanz gracias a una operación de sabotaje. Pero es difícil tomar en serio las afirmaciones de Irán: claramente, cada sector del sistema de seguridad del país, así como la industria nuclear, tiene infiltrados israelíes, lo cual es irónico, ya que el régimen sigue acusando a la clase trabajadora iraní, a los activistas de izquierda y ecologistas de espiar para potencias extranjeras, incluido Israel. Sin embargo, los espías no se encuentran invariablemente entre los oponentes que el gobierno arresta, sino entre sus propias “fuerzas de seguridad leales".

Mientras escribo, no ha habido ningún comentario oficial israelí sobre el último ataque. Sin embargo, como se esperaba, funcionarios de inteligencia israelíes anónimos lo calificaron como una operación llevada a cabo por su país. En el pasado, Israel se ha apoyado en ataques cibernéticos organizados por el Mossad, mientras que una estación de televisión israelí ha afirmado que el incendio fue resultado de una explosión de material enterrado (presumiblemente desechos nucleares) como parte de un plan a largo plazo. Según Ha'aretz , "fuentes israelíes de alto nivel" y "fuentes de inteligencia" han estado utilizando los términos "escalada controlada" y "escalada gradual", en los últimos días. El ataque se produjo la mañana en que el secretario de defensa estadounidense, Lloyd J. Austin III, estaba de visita en Israel.

Funcionarios israelíes anónimos han descrito la operación como clasificada, alegando haber asestado un duro golpe a la capacidad de Irán para enriquecer uranio, lo que significa que podría tomar casi un año restaurar la producción en Natanz. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán informó al mundo que el país se ha embarcado en un proceso de enriquecimiento nuclear de uranio al 60% (una bomba nuclear requiere un 90%) tras las sanciones impuestas por Donald Trump. Esto está muy por encima del nivel acordado en el acuerdo nuclear de 2015-16 con Irán, pero, por supuesto, cualquier cosa que digan ambas partes debe situarse en el contexto de una guerra de propaganda en curso.

Amigos

El objetivo israelí es doble: provocar una respuesta militar iraní que pueda utilizarse como excusa para una guerra total; y condicionar las conversaciones reiniciadas por la administración Biden para restaurar el acuerdo nuclear.

En declaraciones a la televisión iraní, Javad Zarif, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, dijo: “Los sionistas quieren vengarse por nuestro progreso en el camino para levantar las sanciones ... han dicho públicamente que no lo permitirán. Pero nos vengaremos de los sionistas".

No debemos olvidar que estas escaramuzas entre Irán e Israel se han estado produciendo durante al menos dos años y medio. Varias docenas de petroleros iraníes han sido atacados "misteriosamente", causando un daño acumulado estimado de miles de millones de dólares. Algunos dirían que Israel ha logrado afectar seriamente los flujos navieros de Irán.

El ataque más reciente de este tipo tuvo lugar el 8 de abril, cuando un carguero iraní, que Israel afirmó ser "una base para los paramilitares de la Guardia Revolucionaria", anclado durante años en el Mar Rojo frente a Yemen, fue atacado. Javad Zarif, al confirmar el ataque al carguero MV Saviz, acusó a Israel como posible culpable. El ataque se produjo cuando Irán y las potencias mundiales se preparaban para las conversaciones en Viena sobre la posible reincorporación de Estados Unidos al acuerdo nuclear.

En los últimos años, Israel ha invertido considerables medios de comunicación y propaganda en las redes sociales contra la república islámica, así como en ciberataques a las plantas nucleares y llevado a cabo asesinatos en suelo iraní. Mientras tanto, varios cantantes, actores y músicos monárquicos exiliados iraníes han viajado a Israel y han sido exhibidos en los medios de habla persa financiados por Israel y Arabia Saudí como "amigos de Israel".

Ha habido decenas de ataques a barcos iraníes en el Mediterráneo y el Mar Rojo atribuidos a Israel. Algunos tenían como objetivo lo que Israel afirma ser envíos de petróleo de Irán a Siria; en otros casos, Israel afirmó que los barcos atacados eran parte de los planes de Irán de suministrar como contrabando armas a sus aliados en Siria y Líbano.

Irán también ha tomado represalias. Hace dos semanas, un canal de televisión israelí informó que un misil iraní había alcanzado un buque de carga de propiedad israelí en el Mar Arábigo, cuando se dirigía desde Tanzania a la India. En febrero, un barco propiedad de una empresa israelí, MV Helios Ray, fue alcanzado por una explosión en el Golfo de Omán. En Israel se asumió que se trataba de una operación iraní, pero Irán negó su participación y Saeed Khatibzadeh, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores en Teherán, declaró: "Rechazamos enérgicamente esta acusación".

Según The New York Times, Israel informó a Estados Unidos que estaba detrás de un ataque el mes pasado contra un barco iraní en el Mediterráneo, alegando que fue en represalia por una operación atribuida a Irán contra dos barcos propiedad en parte de empresas israelíes. Según Ha'aretz: “En este sentido y en esta escala, los últimos días no suponen una escalada cualitativa, sino una salida. Esta ya no es una guerra en la sombra o una campaña "entre guerras". Esto es la guerra".

¿Qué podemos decir sobre los archienemigos involucrados en esta "guerra", que ha culminado con el sabotaje de esta semana en Natanz?

Primero, Israel. El estado sionista sigue siendo ambiguo con respecto a su propio armamento nuclear, sin embargo, nadie en su sano juicio tiene ninguna duda de que Israel posee armas nucleares. Y sus medidas de seguridad con respecto a su propia planta no son tan buenas, por lo que si decide llevar a cabo ataques cibernéticos a las plantas nucleares de otros países, no puede descartar la posibilidad de que las plantas no se desintegren en un desastre completo, poniendo en peligro millones de vidas mucho más allá de las fronteras de Irán.

Todo el mundo debería estar preocupado por este tipo de aventurerismo nuclear irresponsable, "al estilo terrorista", por parte de Israel. ¿Qué pasaría si el ataque hubiera salido mal y en lugar de un apagón hubiera provocado un gran incendio? No olvidemos que las autoridades israelíes silenciaron el desastroso fracaso en la aplicación de medidas de seguridad en la planta israelí de Dimona hasta que fueron llevados ante los tribunales.

Según el Dr. Dan Litai, ingeniero de seguridad radiológica de la planta, que testificó en una audiencia judicial en 2011, “Los trabajadores del Centro de Investigación Nuclear del Negev se sometieron a pruebas de exposición a la radiación superficiales e inadecuadas”. Añadió que los empleados deben ser considerados víctimas de accidentes laborales después de que se les diagnosticó cáncer. Todo esto fue parte de una demanda por daños presentada por 44 empleados en el reactor con sede en Dimona y el Centro de Investigación Nuclear de Soreq a mediados de la década de 1990.

Más recientemente, según The Times of Israel:

“Un desastre en el reactor de Israel sería mucho menos catastrófico que el colapso de Chernobyl en 1986, pero el núcleo se ha mantenido en servicio mucho más tiempo del previsto y, advierten los expertos, existen preocupaciones de seguridad relacionadas con Dimona, es decir, que su núcleo está envejeciendo y no obstante continúan utilizando la central, ya que es poco probable que Israel obtenga una nueva, y estos temas no se suelen discutir en público debido a la naturaleza en gran parte clasificada de la instalación, que produce material fisible para armas nucleares, según informes de medios extranjeros. 1

Dado este historial de seguridad nuclear, es asombroso cómo nadie en Occidente parece preocupado por el aventurerismo nuclear israelí en Irán. Cualquiera que sea la versión israelí de los hechos que aceptemos, un país que ni siquiera puede garantizar la seguridad de sus propios trabajadores nucleares es sin duda un riesgo para la región.

Tenemos además la República Islámica. Las sanciones, así como la codicia, el amiguismo y la corrupción, han destruido su economía, mientras que esta semana la cuarta ola de Covid-19 está matando a un iraní cada 16 minutos. Sin embargo, un régimen que afirma no tener dinero para pagar los salarios de sus empleados o las pensiones de los trabajadores jubilados puede permitirse pagar un enriquecimiento de uranio del 60%.

Irán tortura a sus oponentes y luego los exhibe en la televisión, donde confiesan que espían para Israel. Podrían ser sindicalistas, ecologistas o estudiantes radicales sin conexión con ninguna potencia extranjera, y mucho menos Israel. Sin embargo, debido a los ataques israelíes que ha sufrido Irán, organizados por partidarios "de confianza" del régimen, no puede haber ninguna duda de que hay espías israelíes en las filas de los propios "Pasdarans", la Guardia Revolucionaria Islámica. Cuando se gobierna un país para promover los objetivos del capital, como lo han hecho los clérigos de Irán y sus partidarios durante las últimas cuatro décadas, hay que esperar que haya espías entre tus agentes de mayor confianza.

Futuro

Según un artículo de opinión de Ha'aretz , titulado “Netanyahu juega un juego peligroso con Irán y Biden. Podría ayudarlo políticamente”:

“La percepción del primer ministro israelí es que crear una confrontación con la administración estadounidense le permitirá promocionarse a sí mismo como el único actor capaz de superarla ... Benjamin Netanyahu está intensificando deliberada y peligrosamente una confrontación continua de baja intensidad con Irán, con dos objetivos entrelazados”. 2

Se trata, en primer lugar, de utilizar su obsesión por Irán para ayudarlo a formar el tipo de gobierno que no ha logrado crear en los últimos años; y,

“En segundo lugar, un objetivo diplomático: socavar, interrumpir y complicar las ya complejas negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Viena. Esto casi inevitablemente conlleva fricciones y una posible ruptura con la administración Biden”.

El comentarista de Ha'aretz señala que:

“Mientras Israel inflinja daños a la infraestructura nuclear de Irán, pero manteniéndose discreto y opaco al respecto, Irán podría absorber el impacto como parte de una campaña recíproca de baja intensidad gobernada por reglas no escritas de escalada y conducta pública”.

Sin embargo, a diferencia de este comentarista, no creo que Irán necesariamente responderá a estas amenazas, ahora que Israel ha dejado de ocultar su papel en varios incidentes, no solo en relación con las plantas nucleares de Irán, sino también en el ataque a los barcos iraníes en la región.

Siempre he pensado que la República Islámica de Irán es pragmática en lo que respecta a su política exterior y en este momento su propia supervivencia depende de llegar a un acuerdo con Estados Unidos y otras potencias nucleares. No se enfrentará abiertamente a las fuerzas israelíes, ni ahora ni en el futuro, ya que considera que tales medidas pondrían en peligro sus relaciones con las potencias occidentales.

Lo que todo el mundo sigue olvidando es que, dejando de lado sus consignas constantes contra las potencias occidentales, no fue la República Islámica la que rompió relaciones con Occidente. Lo que condujo a la situación actual fue la retirada unilateral de Estados Unidos por parte de Donald Trump del acuerdo nuclear con Irán, combinada con los temores europeos a sanciones u otras penalizaciones si continuaban los acuerdos comerciales y económicos con Irán. Pero Teherán sin duda tomará represalias con operaciones de venganza menores, como lo hizo el 13 de abril, cuando un barco de propiedad israelí fue atacado en los Emiratos Árabes Unidos por un dron o un misil.

Sin embargo, en esta etapa, es poco probable que Irán utilice a sus aliados en el Líbano o Siria para un ataque en suelo israelí. Su prioridad es renovar el acuerdo nuclear con la administración Biden y lograr que se levanten al menos algunas de las sanciones en su contra.

Las acciones de Israel revelan una mayor incomodidad, en la medida que las conversaciones en Viena están avanzando. Y en muchos sentidos son esas conversaciones las que determinarán el futuro de las actuales escaramuzas israelí-iraníes.

Notas:

  1. timesofisrael.com/israels-dimona-nuclear-reactor-isnt-chernobyl-but-does-have-vulnerabilities. ↩︎
  2. haaretz.com/israel-news/.premium.HIGHLIGHT-netanyahu-plays-dangerous-game-with-iran-and-biden-it-could-help-him-politically-1.9705657. ↩︎
es una socialista iraní exiliada en el Reino Unido, profesora de la Universidad de Glasgow y Directora de la Campaña "Fuera las manos del Pueblo de Irán" (HOPI).
Fuente:
https://weeklyworker.co.uk/worker/1343/israeli-nuclear-terrorism/
Traducción:
Enrique García
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