Farooq Tariq
15/04/2022
De repente, Imran Khan se ha vuelto “Anti Americano”. El ex primer ministro de Pakistán y jefe de su Partido de la Justicia de Pakistán (PTI), el Sr. Khan está realizando mítines masivos después de perder la mayoría en el parlamento nacional. En sus discursos antes de ser expulsado como primer ministro, pero especialmente después de la moción de censura en el parlamento, ha acusado a Estados Unidos de tramar una conspiración para expulsarlo del poder. Ha iniciado una campaña por la “independencia real”. Sus partidarios dicen “no al gobierno importado” como tendencia principal en Twitter desde el 3 de abril, cuando perdió el poder.
Desde el 17 de agosto de 2018 , cuando fue elegido primer ministro, Imran Khan fue amigo de los EEUU y sus instituciones financieras. Sin embargo, no estaba contento porque Jo Biden nunca le hizo una llamada telefónica directa. Anteriormente, había tenido una reunión muy cordial con el presidente Donald Trump en septiembre de 2019. Al llegar a Pakistán después de reunirse con el presidente Trump, declaró que su reunión había supuesto la segunda Copa del Mundo para Pakistán. Pakistán ganó una Copa Mundial de cricket en 1992 bajo su capitanía. Estaba encantado cuando Pakistán obtuvo un préstamo de USD 6 mil millones del FMI, con duras condiciones, justo después de que asumiese el poder en agosto de 2018.
Todo eso cambió una vez que se presentó un voto de censura en su contra en la Asamblea Nacional el 8 de marzo de 2022. Inicialmente desafió a sus oponentes a reunir los 172 votos necesarios para el cambio de gobierno en la Asamblea Nacional. No se dio cuenta de que más de 30 de sus parlamentarios del PTI ya habían desertado. Estos desertores se escondían en un lugar proporcionado por el gobierno de Sindh, una de las cuatro regiones de Pakistán, que no está gobernada por PTI. Sindh está gobernada por el Partido Popular de Pakistán (PPP) de Benazir Bhutto, asesinada por fanáticos religiosos en diciembre de 2007. Ahora su hijo Bilalwal Bhutto y su esposo Asif Zardari lideran el PPP.
Una vez que Khan se enteró de las deserciones, alegó que se pagaron millones de rupias para comprar las lealtades políticas de los desertores del PTI. Acusó a la Oposición Unida, que reune a los archirrivales de la Liga Musulmana de Pakistán (PML) y el PPP, de sacarlo del poder mediante sobornos y conspiraciones. El gobierno del PTI se había vuelto muy impopular debido a su mal gobierno y la inflación sin precedentes por la implementación de las condiciones impuestas por el FMI. Esta fue la verdadera razón de la deserción de los parlamentarios del PTI que opinaban, y con razón, que el PTI ha perdido popularidad y que no ganarían las próximas elecciones con la plataforma del PTI. Las próximas elecciones generales están previstas para 2023.
Mientras tanto, el gobierno de coalición de Imran Khan también mostró grietas y varios aliados importantes rompieron públicamente con la coalición gobernante, por lo que Imran Khan había perdido la mayoría en el parlamento.
En absoluta desesperación, Imran Khan anunció que su PTI realizaría una concentración histórica contra estos movimientos políticos y le dio un toque religioso a su retórica. En esa coyuntura, ya amenazaba para descalificar a sus parlamentarios que habían desertado del PTI y lo habían abandonado.
El 27 de marzo, menos de 20.000 personas asistieron a su llamada "marcha del millón" frente al parlamento federal, donde agitó una carta que, según él, era un "mensaje de amenaza" emitido por una potencia extranjera. Afirmó que recibió esta carta el 7 de marzo, un día antes de la presentación de la moción de censura.
El presidente de la Asamblea Nacional, del PTI, se negó a poner a voto la moción de censura, en violación de la constitución. La Oposición Unida acudió a la Corte Suprema contra este acto inconstitucional del gobierno del PTI. La Corte Suprema había rescatado al gobierno del PTI varias veces antes y se consideraba que los jueces de mayor rango eran pro-PTI. Después de cuatro días de audiencia, la Corte Suprema de Justicia dictó sentencia en contra del PTI y ordenó al Presidente de la Asamblea Nacional a convocar la sesión y votar el 3 de abril.
La diferencia esta vez fue la llamada 'neutralidad' del estamento militar durante la crisis. Ningún parlamentario recibió llamadas telefónicas de personas “desconocidas” como ocurrió en el pasado. El establecimiento militar que había ayudado a Imran Khan a llegar al poder en 2018 no estaba contento por varias razones. Imran Khan quería reemplazar al jefe del ejército en funciones, el general Bajwa, con su propio favorito: el general Faiz Hameed. El establecimiento militar también tenía sus propios problemas porque se culpaba al ejército de la mala gestión del gobierno del PTI, porque el ejercitó manipuló las elecciones anteriores para llevar al poder a Khan. La aparente neutralidad fue una señal para que los aliados y desertores del PTI ayudaran a la Oposición Unida a derrocar al gobierno de Imran Khan.
Después de una puesta en escena dramática, se llevó a cabo el voto de censura y Imran Khan fue destituido, lo que solo fue posible gracias a la intervención encubierta de los militares.
Desde que perdió el poder, la retórica de Imran Khan contra Estados Unidos se ha intensificado. La postura antiestadounidense de Imran Khan no puede calificarse de antiimperialismo. Es un acto oportunista para engañar a la gente. Es un acto de pura desesperación. Es un acto de "antiimperialismo de los tontos". Es buscar una excusa para generar apoyo público. Es una explotación del sentimiento antiimperialista del pueblo de Pakistán.
Imran Khan gobernó Pakistán durante tres años y medio aceptando todas las duras condiciones del FMI y elevó los precios de la electricidad, el gas y los productos derivados del petróleo junto con todos los artículos alimentarios. Nunca aumentó los salarios de acuerdo con el nivel de aumento de precios. Fue un neoliberal comprometido, acérrimo antiizquierdista, que intentó acabar con el sistema de pensiones. Introdujo una “tarjeta sanitaria” que permitía a todos los hospitales privados tratar a los pacientes a cargo del Estado. Esta política tenía como objetivo complacer a la mafia de los hospitales privados. En lugar de construir nuevos hospitales públicos y facultades de medicina, intentó privatizar todas las áreas del sector de la salud. La mayoría de los propietarios de ingenios azucareros eran de su partido y el precio del azúcar subió de 55 rupias a 110 rupias el kilo en tres años.
En el ámbito de la cultura, trató de 'islamizar' todos los aspectos del estado y la sociedad. Imran Khan, por ejemplo, introdujo un “plan de estudios nacional único” para reforzar la religión en la educación. En al menos una provincia, el Punjab, incluso los doctores en ciencias tienen que estudiar el Corán. Se supone que los académicos deben recitar el Corán a diario. Trató de contratar a 70.000 maestros religiosos como profesores de instituto en lugar de mejorar el personal educativo actual.
Converso anti-estadounidense, su esfuerzo es atraer los votos conservadores. “Muerte a Estados Unidos” fue un eslogan popular de los fanáticos religiosos mas radicales, incluidos los talibanes y al-Qaeda. Hay una gran diferencia entre “Antiamericanismo y Antiimperialismo”.
Nosotros, como izquierda, somos antiimperialistas y no antiamericanos. Antiimperialismo significa oponerse al colonialismo, la hegemonía imperial y defender el derecho a la autodeterminación. El antiimperialismo progresista significa oponerse a todos los estados imperialistas, no ponerse del lado de unos contra otros. Imran Khan asegura que por apoyar a Rusia y al presidente Putin durante la guerra de Ucrania, los estadounidenses lo quieren fuera del poder. Cree que es correcto apoyar a Rusia, un estado completamente imperialista en contra de los EEUU. Para citar a Farooq Sulehria, un activista de izquierda:
“El antiimperialismo es libertad, para todos los oprimidos, de toda opresión. En contraste, un Osama bin Laden, o el Ayatolá Jomeini, ofrecen un antiimperialismo que no tolera estos valores. El suyo es un antiimperialismo que ahoga a las minorías y estrangula a las pequeñas nacionalidades. El antiimperialismo representa la liberación. No se puede ser libertador y opresor al mismo tiempo. El antiimperialismo que enarbola a Osama como su idolo no resuelve esta contradicción. Hemos visto este antiimperialismo en acción en la vecindad de Pakistán, ejemplificado por Irán o en Afganistán bajo los talibanes, donde se redujo a burka y masacre de minorías”.
El “antiimperialismo oportunista” de Imran Khan es la última variante en esta linea. Su “antiimperialismo” se basa en la represión de las mujeres, las minorías religiosas, los sindicatos, las organizaciones campesinas y todos los partidos políticos. ha calificado a todos los opositores de traidores.
Imran Khan llamó a Osama bin Laden “mártir” en agosto de 2020, cuando era primer ministro. Sus ministros llamaron a esto un desliz lingüístico. Pero el 13 de abril de 2022, cuando Imran Khan hablaba en un mitin masivo en Peshawar, una de sus acusaciones contra Estados Unidos fue que habían matado a Osama Bin Laden en Pakistán.
Nunca nos pusimos del lado de los fanáticos religiosos cuando luchaban contra las fuerzas estadounidenses o de la OTAN en Afganistán, ya que no eran antiimperialistas. Imran Khan es una versión más suave de los fanáticos religiosos radicales. Ser “anti-América” implica más votos de la extrema derecha. Esto es puro oportunismo y no antiimperialismo. A nivel internacional, se está dando la impresión de que Imran Khan ha sido derrocado porque era anti-Estados Unidos. Lejos de eso, esto fue una ocurrencia tardía para construir una narrativa política que pudiera ayudar a encontrar algún apoyo entre la gente común. No debemos dejarnos engañar por la demagogia antiimperialista vacía de Imran Khan.

