Robert Fisk
29/01/2006NÚRIA NAVARRO ENTREVISTA PARA LA VANGUARDIA AL CORRESPONSAL ESTRELLA EN ORIENTE MEDIO, A PROPÓSITO DE SU ÚLTIMO LIBRO, RECIÉN PUBLICADO EN CASTELLANO
Bin Laden recomendó a la Casa Blanca la lectura de los artículos de Robert Fisk en The Independent porque su voz era neutral. El periodista, que le ha entrevistado tres veces, inicia con el líder de Al Qaeda La gran guerra por la civilización [*], una monumental historia de Oriente Próximo que tiene tintes de memoria apasionada.
--Bin Laden ha lanzado una amenaza en plena promoción de su libro...
--¡Es una coincidencia! Aunque es algo que ya me había pasado. Durante una conferencia en EEUU en la que iba a hablar de él, se emitió una cinta y tuve que improvisar otro texto.
--Usted le conoce bien. ¿Cómo interpreta su oferta de tregua?
--Es parte del juego. Bin Laden sabía que la oferta de tregua sería rechazada. Pero cuando se produzca un ataque --y sospecho que algo pasará--, podrá decir que ofreció una tregua.
--¿Algo pasará? En la lista de candidatos figura España.
--¡Oh, no creo que esa gente, sentada en su sótano, en Afganistán, Pakistán o Arabia Saudí, estudie qué país pone o deja de poner! Los que siempre estarán en su lista son EEUU, Gran Bretaña y Australia. A mí, lo que me ha sorprendido es que Chirac diga que responderá a un ataque con armas nucleares. ¡Es ridículo! ¿Contra quién las lanzará?
--Quizá le president vaya de farol...
--Mire, el 11-S permitió a la Administración de Bush la creación de un entorno de miedo. Y nuestros líderes se apuntaron a abusar de la palabra "terror", a creer tener el derecho de decir que el mundo ha cambiado para siempre. Se empezó a hablar de tortura... Y yo digo: "No permitiré que cambien mi mundo". Los derechos humanos deben seguir importando tanto como antes del 11-S.
--¿Todo por el petróleo?
--Por el petróleo y por la necesidad de proyectar una fuerza militar. El plan de Norteamérica para el siglo XXI es garantizar sus recursos, de modo que siga siendo una potencia sin oponente. Y para eso hay que convencer a la población de que se está en peligro. Es así como se establece un estado de obediencia. Pero si permitimos la guerra contra el terrorismo, les damos poder para torturar en Guantánamo, por ejemplo.
--Lo dice usted en plural, y la partida la juegan unos pocos.
--¡No debemos dejar que gobiernos, militares y periodistas escriban la historia de nuestras vidas! Ahora el mejor ejemplo es Irán. Quieren hacernos temblar diciendo que tiene armas nucleares. Y no las tiene.
--Eso ocurrió con Irak y mire...
--Pues tenemos que levantar el dedo y decir: "Alto, ¿y Pakistán? ¿y Corea del Norte?". Cuando Collin Powell lanzó aquel discurso sobre las armas de destrucción masiva en Irak, yo estaba en Naciones Unidas. Llamé a mi diario y les dije que todo aquello era basura. ¡Si en Irak no funcionaban ni los trenes!". Pues, mientras yo escribía eso, The New York Times titulaba: "Collin Powell advierte de las armas de destrucción en Irak".
--De ahí su prestigio, señor Fisk.
--No soy un corresponsal único en el mundo. Sólo creo que el periodismo debería de ser una vocación, no una forma de pagar la hipoteca. Pero, cuando veo a la gente feliz, con hijos, me pregunto si he hecho lo que debía en estos 30 años. El precio ha sido alto y no creo haber cambiado las cosas.
--¡Su información sobre la masacre de Qana, en Líbano, sí las cambió!
--Quizá... En 1996, la artillería israelí asesinó a un centenar de refugiados libaneses en un campamento de la ONU. La mitad eran niños. Un soldado de la ONU lo grabó y me dejó copiar la cinta. Publiqué en primera página que Israel mentía al negarlo. Y Shimon Peres, que se presentaba a la reelección, acabó perdiendo.
--Lo ve... ¿El conflicto palestino-israelí tiene una salida?
--La base para la creación de paz en Oriente Próximo pasa por el cumplimiento de la resolución 242 del Consejo de Seguridad, que obliga a la retirada de las tropas de territorios ocupados en la guerra de 1973. Pero, si Hamás logra más poder en estas elecciones, la situación será más compleja. No sé. Quizá sea tarde...
--De los errores de percepción occidental, ¿cuál es el más nefasto?
--Llegar con los tanques y helicópteros, y anunciar que vamos a liberarlos. ¡Las mujeres en Afganistán siguen llevando burka y la anarquía gobierna hoy Irak! Lo que los musulmanes quieren es liberarse de nosotros. Hemos creado a muchos de sus dictadores y esperamos que sean clientes nuestros, pero los tratamos como a niños. ¡No nos importan! ¡No nos importa la gente! Lo que importa es la tierra y los recursos.
--Intuyo que su pronóstico para este siglo es negro.
--Nunca la situación fue tan peligrosa como ahora, y no sólo para la región. Para el mundo. No destruiremos Al Qaeda con tanques. Hay que llevar justicia a Oriente Próximo.
[*] Robert Fisk, La gran guerra por la civilización, Destino, Barcelona, 2005

