Sonny Melencio
30/05/2025
La situación después de las elecciones generales de mitad de período del 12 de mayo en Filipinas se puede resumir de la siguiente manera: "Todas las fuerzas del cielo y del infierno están en formación, listas para la batalla que se avecina".
Ganadores de las elecciones
Doce senadores, la mitad de la cámara alta del Congreso, se postularon para las elecciones. De ellos, cuatro aliados directos del expresidente Rodrigo Duterte estuvieron entre los seis más votados: su ex jefe de gabinete presidencial, Christopher "Bong" Go; el ex jefe de policía Ronald "Bato" dela Rosa; el presentador de televisión y abogado Rodante "Dante" Marcoleta; y el presentador de noticias Erwin Tulfo.
Después de ser derrotados rotundamente en las elecciones de 2022, los políticos liberales invirtieron su fortuna en esta ocasión, con Paolo Benigno "Bam" Aquino y Francis "Kiko" Pangilinan quedando los seis primeros. Se unirán a Risa Hontiveros en el senado, la única de la oposición durante la administración de Duterte.
De los seis senadores electos restantes, cuatro son considerados cercanos al presidente Ferdinand "Bongbong" Marcos Jr, mientras que los otros dos son vistos como aliados potenciales de Duterte, incluida la hermana de Bongbong, Imee Marcos, y Camille Villar. Imee se puso abiertamente del lado de los Dutertes después del arresto y encarcelamiento de Rodrigo Duterte en La Haya. Durante la campaña electoral, Imee y Villar fueron promovidos como candidatos invitados del partido de Duterte, el Partido Demokratiko Pilipino (Partido Democrático Filipino, PDP).
Cómo votarán sobre la destitución política de la vicepresidenta Sara Duterte, así como cual sea su respuesta ante el caso de la Corte Penal Internacional (CPI) contra Duterte y el posible arresto de sus aliados, se aclarará en los próximos meses.
Listas de partidos
La lista de partidos más votada en la Cámara de Representantes fue la del partido progresista de centro-izquierda Akbayan, que obtuvo tres representantes: el abogado de derechos humanos Chel Diokno, el actual diputado de Akbayan Perci Cendaña, y la líder musulmana Dahda Ismula. El partido liberal Mamamayang obtuvo un escaño, eligiendo a Leila de Lima, quien fue persecuida y encarcelada durante la mayor parte del mandato de Duterte.
Según la ley, los representantes de la lista del partido representan el 20% de los 300 diputados de la cámara baja y tradicionalmente tenían que venir exclusivamente de sectores marginados. Sin embargo, las dinastías políticas locales han logrado secuestrar las listas de partidos desde que un fallo de la Corte Suprema de 2013 lo permitió.
Esto significa que entre los principales ganadores de la lista del partido estan: Tingog (del clan Romualdez, que es primo de Marcos Jr), Agimat (el clan Revillas), ACT-CIS (del clan Tulfo) y PPP (el clan Duterte). La elección de los representantes de la lista del partido de la Juventud Duterte en el Congreso ha sido suspendida por la Comisión de Elecciones (COMELEC) a la espera de la resolución de los cargos de inhabilitación presentados en su contra.
Progresistas y socialistas
Los demócratas nacionales de izquierda (ND) asociados con el bloque Makabayan ganaron dos escaños a través de las listas de los partidos ACT-Maestros y Kabataan, respectivamente. Sus otras listas de partidos, Gabriela y Bayan Muna, no lograron electos. La nueva lista de partidos de izquierda, Kamanggagawa, que está vinculada a la organización de izquierda Alab Katipunan, tendrá un representante en el nuevo Congreso.
Hubo distintos grupos de izquierda y progresistas que lograron resultados impresionantes, a pesar de no obtener ningún escaño en el Senado. El candidato al Senado del Partido Lakas ng Masa (Partido de las Masas Trabajadoras, PLM), Luke Espiritu, obtuvo el mayor número de votos de cualquier fuerza de izquierda que se postulase para el senado, con más de 6,4 millones de votos (más del 11% del total de votos). Esto representó una duplicación de sus resultados electorales de 2022. Otra candidata al Senado del PLM, Ka Leody de Guzmán, ganó más de 4 millones de votos (7%).
Los candidatos del bloque Makabayan, como Teddy Casiño, Arlene Brosas, Danilo Ramos, Liza Masa y France Castro, también obtuvieron millones de votos, mientras que la liberal progresista Heidi Mendoza logró más de 8 millones de votos.
Batallas inminentes
Todas las fuerzas políticas, desde las fuerzas de extrema derecha y dinásticas de Duterte y Marcos, hasta los liberales, los progresistas de centro-izquierda, los demócratas nacionales de izquierda y la izquierda socialista (representada por el PLM), están en pleno enfrentamiento electoral, con las elecciones presidenciales de 2028 a la vista. Los acontecimientos de los próximos meses determinarán cómo les irá a estas fuerzas en las próximas batallas políticas.
Tendremos que ver cómo reaccionan al caso de destitución de Sara Duterte, el juicio de Rodrigo Duterte, la amenaza de arrestar a más secuaces de Duterte, el creciente movimiento promovido por grupos antifraude, la Iglesia y ex generales que cuestionan a la junta electoral (COMELEC) por anomalías inexplicables y otras batallas que se espera que estallen por las crisis económicas e injusticias sociales.
Los diversos grupos en liza representan fuerzas de clase diferentes y conflictivas. La tarea de la izquierda es convertir esta batalla en una contienda entre las clases dominantes y las masas de la clase trabajadora y los sectores marginados. Esto significa hacer campaña y formar un amplio frente unido capaz de oponerse y, finalmente, derrocar el dominio de las dinastías políticas incrustadas en la cima de todas las estructuras gubernamentales.
Las elecciones presidenciales de 2028 sin duda estarán moldeadas por la batalla entre las dos dinastías más poderosas: los Marcos y los Dutertes. Ante esto, la izquierda debe explicar el papel crucial del movimiento de masas en la construcción de una fuerza capaz de bloquear sus ambiciones destructivas y sentar las bases para un Gobyerno ng Masa (gobierno de las masas).
Levantar un movimiento de masas
La principal tarea de las fuerzas socialistas es comenzar a expandir y fortalecer su base de masas en todo el país. Su pequeña base y su estrecho alcance político son los principales obstáculos que deben superarse.
Para construir una base electoral, la izquierda necesita encontrar la manera de llegar a la mayoría de las 18 regiones, 82 provincias y 254 distritos electorales del país. Pero ampliar el alcance electoral también debe expandir y fortalecer las luchas de masas entre, durante y después de las campañas electorales.
Las fuerzas socialistas no solo deberían prepararse para las elecciones. El problema no es simplemente ganar escaños en estructuras infestadas de dinastías y trapos [políticos tradicionales]. La izquierda debería tener como objetivo capturar el poder político y construir un Gobyerno ng Masa alternativo en todos los niveles de gobierno.
la prueba definitiva será la batalla electoral de 2028. Las dinastías políticas seguirán siendo el tema principal, ya que los clanes Marcos y Duterte se enfrentan entre si. Sin embargo, no son los únicos actores en juego; todas las fuerzas políticas se están preparando para esta batalla.
Construir una Gran Alianza contra las dinastías
El grito de guerra debería ser no solo construir un movimiento electoral o alianza, sino una Gran Alianza contra las Dinastías Políticas. Este grito de batalla puede marcar las líneas de batalla para la pelea no solo en 2028, sino en los años venideros.
La Gran Alianza contra las Dinastías debe definirse de la siguiente manera:
+Debería abarcar varias fuerzas políticas del amplio espectro de liberales, progresistas de centro-izquierda, demócratas nacionales de izquierda y socialistas;
+No debería ser una mera alianza de líderes de grupos progresistas, sino una formación que represente a organizaciones de masas;
+Debe incluir grupos de la Iglesia progresistas, las clases medias, los soldados patrióticos y todo el pueblo filipino: trabajadores, pobres, estudiantes, jóvenes, mujeres, agricultores, pescadores, comunidad LGBTQIA+, grupos ecologistas y todos aquellos que componen el 99% de la sociedad.
+No debería ser solo electoral, sino ser el eje para avanzar en las luchas de masas.
De vuelta al negocio para Marcos Jr.
Solo han pasado dos semanas desde las elecciones, pero la administración de Marcos Jr. ha vuelto a los negocios de siempre.
El presidente pidió a los miembros de su gabinete que renunciaran como un gesto para abrir una nueva etapa y abordar las preocupaciones de la gente, que se reflejaron en los resultados de las elecciones. Pero Marcos Jr. ha conservado su equipo económico presidencial, una señal de que planea consolidar aún más las políticas neoliberales del gobierno y reafirmar su apoyo a aquellos oligarcas y compinches alineados con él.
Marcos Jr. ha retenido a su Secretario del Departamento de Finanzas, Ralph Recto, quien en 2005 diseñó el infame impuesto al consumo del 12% (conocido como el Impuesto al Valor Añadido Ampliado, EVAT), y fue responsable de la reciente redada contra los ahorros de PhilHealth para reforzar el Fondo Maharlika de Marcos Jr.
El secretario del departamento de vivienda, Jerry Acuzar, que procedía de una agencia de desarrollo inmobiliario, ha sido reemplazado por el magnate inmobiliario y de la construcción Ramon Aliling, asegurando la privatización continua de los proyectos de vivienda. Acuzar admitió el fracaso del plan de vivienda de la administración (el Programa 4PH Pabahay) antes de las elecciones.
El recién nombrado secretario de medio ambiente, Raphael Lotilla, ex-secretario del Departamento de Energía, fue acusado por varios grupos multisectoriales de corrupción por violaciones de una moratoria del carbón y respaldar al oligarca de la energía Aboitiz Corp.
Campos de batalla renovados
También hemos visto una renovación de las luchas de las personas por sus derechos y existencia.
La reciente resistencia de la comunidad de Tondo, donde cientos de residentes de Barangay 262 y 264 lucharon contra un equipo de demolición respaldado por la policía, impidiéndoles entrar en su comunidad, mostró el estado de ánimo y el giro hacia la lucha de la población.
La izquierda necesita estar preparada para avanzar y liderar tales luchas de masas locales emergentes. En este sentido, los preparativos para las elecciones de 2028 deben considerarse puntos de apoyo para avanzar en las amplias luchas de la clase trabajadora.
Sin embargo, al prepararse para las elecciones de 2028, la izquierda también debe disputar las próximas elecciones de Barangay (consejos locales) y Sangguniang Kabataan (SK o consejos juveniles) del 1 de diciembre.
El Congreso está discutiendo leyes para retrasar las elecciones, pero dados los resultados no tan favorables para los candidatos del gobierno, Marcos Jr. probablemente se asegurará de que las elecciones se celebren según lo programado.
Hay una prohibición para que las dinastías políticas participen en las elecciones locales de los SK. Esto le da a la izquierda la oportunidad de ampliar su base de gobierno local. El PLM está pidiendo a sus dirigentes comunitarios, especialmente a los líderes juveniles y estudiantiles, que intervengan en estas elecciones.
PLM cree que la izquierda debe continuar participando en las elecciones, a nivel nacional y local, mientras expande y fortalece sus fuerzas para el próximo enfrentamiento: la captura del poder político y el establecimiento de un Gobyerno ng Masa que pueda dirigir el rumbo hacia un futuro socialista para todos.
