Jeremy Corbyn
Zahra Sultana
06/12/2025
Esta es nuestra oportunidad de hacer algo especial
Jeremy Corbyn
«No nos equivoquemos: esto es sólo el principio». Eso es lo que dijimos tras nuestra victoria electoral en Islington Norte el año pasado, y lo decíamos en serio. Un mes después de las elecciones, celebramos nuestro primer «Foro Popular». La idea detrás de los Foros Populares de Islington es sencilla pero potente: crear un espacio compartido donde se pueda escuchar la voz de todos y donde podamos trabajar juntos para hacer campaña sobre los temas que más le importan a nuestra comunidad, como la vivienda, los derechos de las personas con discapacidad, la contaminación, la salud mental, el apoyo al asilo, etc. Siempre incluimos a activistas locales que trabajan sobre el terreno —sindicatos de inquilinos, organizadores sindicales, activistas contra la pobreza— y, al final de cada foro, decidimos las campañas que llevaremos a cabo juntos.
Mi función, como diputado, se cifra en representar las demandas de mi comunidad en el Parlamento. Control de alquileres y programa masivo de construcción de viviendas sociales, mejores formas de protección para los autónomos, abolición del límite de dos hijos para recibir prestaciones, una serie de impuestos sobre el patrimonio, reversión de los recortes en materia de discapacidad, propiedad pública del agua, la energía, el ferrocarril y el correo, reversión de la privatización de la sanidad y los servicios sociales, inversión en energías renovables y creación de puestos de trabajo ecológicos y sindicalizados, fin del entorno hostil contra los migrantes y los refugiados, abolición de las tasas de matrícula... Estas son solo algunas de las demandas que surgieron de nuestros debates y discusiones colectivas.
En estos foros, las demandas que formulamos no surgen de la nada. Se basan en décadas de solidaridad y acción comunitaria. En 2010, nuestro servicio local de urgencias se vio amenazado de cierre. Nuestra comunidad se manifestó frente al hospital para exigir que permaneciera abierto este servicio vital. Luchamos y ganamos. Quince años después, muchas de esas mismas personas asistieron al foro sobre sanidad, contribuyendo a reavivar una campaña comunitaria contra los planes del Gobierno de seguir adelante con la privatización. Y trajeron consigo a una nueva generación de activistas que sabían de la importancia de un sistema sanitario público completo.
No somos los únicos que nos organizamos para lograr una sociedad mejor. Fíjemonos en cómo otros diputados y concejales independientes han conseguido imponerse a los principales partidos en las elecciones del año pasado. Aprovecharon el poder de la comunidad para plantar cara a quienes habían ignorado sus demandas de paz y humanidad. En otros lugares, las comunidades locales se han unido para poner la austeridad y la privatización en tela de juicio. Están colaborando con sindicatos, asociaciones de inquilinos, grupos de defensa de los derechos de las personas con discapacidad, activistas antirracistas, activistas climáticos y el creciente movimiento en favor de Palestina. Fragmentados, estos movimientos tienen un alcance limitado. Pensemos en lo que podríamos lograr juntos.
Por eso hemos lanzado Your Party: para liberar el poder colectivo de nuestras comunidades, campañas y movimientos. Este fin de semana celebramos nuestra conferencia fundacional democrática. Será el momento en que los miembros puedan reunirse y decidir el futuro de nuestro partido. Antes de la conferencia, hemos celebrado numerosas asambleas regionales en todo el país, en las que los miembros del partido se han reunido para dar forma al futuro de nuestro partido y de nuestro país. He disfrutado mucho hablando con personas muy diversas y aprendiendo de ellas. Recordémoslo, todas las personas que conozcamos sabrán algo que nosotros no sepamos.
Creo que todas las secciones o representantes deberían celebrar un foro o una asamblea comunitaria una vez al mes. De ese modo, podremos garantizar que organización comunitaria no sea sólo una palabra de moda, sino que forme parte del ADN del partido. Your Party no sólo debe rendir cuentas a la comunidad. Debe ser parte integrante de la comunidad. Así es como podemos fomentar una cultura de colaboración y mirar hacia el exterior, hacia el público, y no hacia el interior, hacia nosotros mismos. La diversidad de nuestro movimiento refuerza nuestra unidad de propósito: redistribuir la riqueza y el poder para poder construir una sociedad inclusiva para todos.
Yo quiero que Your Party sea precisamente eso: tu partido. He sido testigo directo de los problemas de los partidos políticos jerárquicos, diseñados para ignorar a sus miembros y restar poder a las comunidades a las que dicen representar. Cuando los partidos políticos altamente centralizados sólo responden ante sí mismos (y ante quienes ejercen presión sobre ellos), lo que obtenemos son medidas políticas que nadie ha pedido. Nos encontramos con privatizaciones, austeridad y alquileres cada vez más elevados. Si construimos un partido político que pertenezca a las bases, entonces podremos organizarnos para alcanzar las medidas políticas que la gente quiere y se merece.
Redistribución, sostenibilidad y paz. No se trata de principios abstractos. Son las demandas vivas de millones de personas en todo el país. De trabajadores con salarios bajos en huelga, inquilinos que se gastan la mitad de sus ingresos en el alquiler, personas trans que reclaman su derecho humano a la asistencia sanitaria, jóvenes agobiados por las deudas, el estrés y el peso de una crisis climática cada vez más grave, de migrantes y refugiados que soportan un entorno hostil renovado, y de todos aquellos a quienes se les impide vivir la vida creativa y plena que se merecen.
Para construir un partido que represente a la mayoría, necesitamos que el mayor número posible de personas formen parte de él y tengan voz y voto en lo que hace. Cuando organizamos una reunión pública sobre los recortes del gobierno en las ayudas a la discapacidad, por ejemplo, no nos limitamos a sentarnos y escuchar a las personas con discapacidad. Aprendimos de las estrategias y tácticas que habían desplegado para defenderse. Esa reunión fue la prueba de que las personas con discapacidad son mucho más que un grupo «vulnerable» de la sociedad. Son activistas creativos y decididos que forman parte del núcleo de nuestra comunidad.
Cuando las personas se reúnen en un foro local, una manifestación o una concentración, se dan cuenta de que no están solas en su deseo de una sociedad mejor. Eso es lo que temen los viejos partidos. Esta es nuestra oportunidad de hacer algo histórico: construir un partido socialista de masas basado en la democracia, el poder comunitario y la solidaridad internacional. Me siento emocionado de poder seguir adelante, sea cual sea el cargo para el que los miembros voten que ocupe, y comenzar la labor de construir una mayoría para un cambio real en el país. El congreso de este fin de semana, y este partido, tienen que ver con ellos.
Tiene que ver con los niños que viven en la pobreza, los jóvenes endeudados y todos aquellos a los que se les ha negado una alternativa política. Recordemos por qué hacemos esto: para que todos los niños tengan suficiente alimento, para que todas las personas tengan un techo bajo el que vivir y todos los seres humanos puedan vivir con dignidad y en paz. Somos un movimiento de masas para un cambio real, y no vamos jamás a desaparecer.
Tribune, 28 de noviembre de 2025
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Socialismo o barbarie
Zarah Sultana
Dejé el Partido Laborista y soy cofundadora de Your Party porque la política tradicional nos está fallando. Los retos a los que nos enfrentamos son inmensos: el auge de la extrema derecha, el colapso climático, el deterioro del nivel de vida, los servicios públicos reducidos al mínimo, un sistema de vivienda amañado en nuestra contra y un gobierno que permite el genocidio en Palestina. No basta con hacer pequeños ajustes. Necesitamos remodelar la sociedad partiendo de cero.
Eso significa construir un nuevo tipo de partido: explícitamente socialista, radicalmente democrático, arraigado en un movimiento de masas, sin complejos de clase y del lado de la clase trabajadora.
En este momento, nuestra política parece paralizada. Todo el mundo sabe que algo tiene que cambiar, pero el gobierno laborista parece empeñado en gestionar el declive. Millones de personas han perdido la fe en que la democracia pueda ofrecerles algo. Ven a los políticos del establishment de todos los colores como unos estafadores egoístas que se burlan diciendo que «no hay alternativa». Se nos dice que aceptemos una sombría visión neoliberal sombría de la sociedad como una lucha de suma cero por unos recursos cada vez más escasos, mientras los ricos acumulan más cada día.
Bajo el liderazgo de Keir Starmer, el Partido Laborista ha ahuyentado a sus miembros en masa. El partido sirve hoy a los grupos de presión corporativos y a los donantes multimillonarios, y nunca ofrecerá las políticas transformadoras que necesitamos. En realidad, la decadencia comenzó mucho antes de Starmer, pero su liderazgo la ha llevado a nuevas profundidades. Jeremy Corbyn fue elegido líder en 2015 porque los afiliados estaban ya hartos. Querían poner fin a la austeridad y estaban cansados de que se les ofrecieran chivos expiatorios en lugar de soluciones. Querían que el partido rechazara el neoliberalismo y volviera a sus raíces sindicales y obreras, un Partido Laborista que realmente defendiera a los trabajadores.
El establishment no podía permitirlo. Libraron una guerra sin cuartel contra un movimiento que se atrevía a creer en la política de masas. La visión antiimperialista del mundo de Jeremy es lo que más asustaba al establishment, y por ello lo difamaron vergonzosamente. Cuando Starmer tomó el poder, purgó a la izquierda para volver a meter al genio en la lámpara y ahuyentó a la base tradicional del Partido Laborista. A estas alturas, es una tontería esperar que un nuevo líder pueda arreglar las cosas. La hostilidad del partido hacia el socialismo forma ahora parte de su ADN. Hasta alguien como Andy Burnham [líder del ala izquierda laborista)” se vería probablemente saboteado desde dentro.
El último mes ha sido lamentable y yo, por la parte que me toca, lo siento. Para que quede claro: siempre he actuado para garantizar que se escuche y represente las voces de los afiliados, y para que estén verdaderamente en el centro de este partido. A pesar de las turbulencias, miles de personas siguen acudiendo a reuniones y mítines en todo el Reino Unido para exigir el partido de la clase trabajadora que necesitamos.
Es frustrante cuando los debates sobre el proceso parecen ralentizar las cosas, pero estas cuestiones son importantes. La máxima democracia de los afiliados debe quedar integrada en la estructura de Your Party. Las estructuras que hoy construyamos determinarán todo lo que venga después, por eso las próximas semanas y meses son tan importantes. Nuestra agenda nos llevará a un conflicto directo con las fuerzas del capital y el imperialismo. Sólo un partido democrático y de masas puede enfrentarse al poder establecido y vencer.
Si nos tomamos en serio la consecución de una agenda socialista radical, Your Party debe construirse para resistirse a la captura por parte de las élites desde el primer día. A diferencia del Partido Laborista, debe ser verdaderamente democrático y transparente en todos sus procesos. No debe imitar las estructuras del Partido Laborista, sino hacer las cosas de forma distinta.
El principio de «un afiliado, un voto» debe ser la base de la democracia del partido, y utilizarse para decidir las políticas, las decisiones de los congresos y el liderazgo. Todos los miembros de la ejecutiva del partido deben elegirse de esta manera, sin que queden espacios reservados para una jerarquía. Los miembros deben saber quién ocupa cada puesto de influencia, cómo han sido elegidos y cómo deben rendir cuentas. Todas las decisiones a escala nacional y regional deben ser responsables ante los miembros, con procesos claros de destitución si los líderes no actúan en interés de los miembros. Las cifras de las finanzas y de los afiliados deben ser totalmente transparentes y publicarse periódicamente.
También debemos poner en práctica un proceso claro y democrático para las estructuras regionales, incluida la elección de delegados y la organización de congresos. Los delegados deben elegirse mediante votaciones locales abiertas, y todos los miembros tendrán derecho a proponer, debatir y votar las decisiones políticas y de liderazgo en futuros congresos. Si se utiliza el método del sorteo, la selección debe ser verdaderamente aleatoria. No debe ser una excusa para que el liderazgo ejerza un control de facto.
Antes incluso de que se abriera el registro de afiliación, se inscribieron más de 800.000 personas se inscribieron para apoyar a Your Party. En este país existe un movimiento coordinado y masivo de izquierdas a la espera de nacer. Y lo que es más importante, la opinión pública ya está de nuestro lado en muchas cuestiones: en contra de la guerra y el genocidio interminables, en contra de los especuladores que saquean nuestros servicios públicos, a favor de la renacionalización, de unos servicios públicos debidamente financiados, de viviendas asequibles y de unos derechos laborales más sólidos.
La izquierda ya está luchando en todos estos frentes, pero en este momento esas luchas están dispersas y fragmentadas. Your Party debe unirlas y transformarlas en una fuerza unida e imparable.
Para ello, debemos ser radicales no sólo en lo que defendemos, sino también en cómo luchamos. Sí, nuestro objetivo es alcanzar el poder estatal, pero la política supone mucho más que las elecciones. Your Party debe apoyar a los trabajadores en los piquetes, organizar a los inquilinos que luchan contra los desahucios y enfrentarse a los fascistas en nuestras calles. Demostraremos que todas nuestras luchas están conectadas y que la acción colectiva produce victorias reales y materiales. Así es como inspiraremos la creencia de que el cambio es posible y haremos crecer nuestro movimiento hasta que nada pueda detenerlo.
Y debemos ser abiertos. Debe eliminarse la norma que prohíbe a los miembros de Your Party afiliarse a otros partidos. La izquierda lleva años en el desierto, mantenida con vida por partidos más pequeños, independientes y en campañas locales. Aquellos que vieron lo que había que hacer y se negaron a esperar a que les dieran permiso son precisamente las personas que necesitamos a nuestro lado. Excluirlos sería un grave error. No podemos permitirnos una caza de brujas al estilo laborista en vísperas del congreso. Para que los socialistas se unan, debemos permitir que todos los socialistas se afilien y participen en el congreso.
Seguiré luchando por las bases y por la máxima democracia de los miembros, porque puedo advertir el poder que se acumula detrás de este proyecto. Está aumentando la energía, la urgencia es innegable y es trascendental la oportunidad que se nos presenta. Tenemos la oportunidad de crear algo verdaderamente transformador, y debemos hacerlo bien. El fascismo está rugiendo a las puertas; no tenemos más remedio que luchar.
Your Party debe desmantelar el establishment corrupto, enfrentarse de lleno al capitalismo y al imperialismo y reconstruir la sociedad desde los principios básicos. Juntos, podemos imaginar un futuro basado en la justicia universal, la dignidad y la seguridad, y luchar sin descanso para hacerlo realidad. Nos encontramos en una encrucijada histórica: socialismo o barbarie. No hay nada más en juego. No tenemos más remedio que vencer.
Tribune, 10 de octubre de 2025

