Harold Meyerson
27/11/2020
Entre los sondeos más respetados y reveladores se encuentra la encuesta anual de las opiniones de los norteamericanos realizada por el Public Religion Research Institute, que difundió el sondeo de este año a principios de esta semana. Contiene pocas sorpresas, pero su detallado interrogatorio de diferentes subgrupos confirma hasta qué punto estamos claramente divididos, sobre todo en cuestiones raciales.
En primer lugar, respecto a la cuestión más importante en la que está pensando todo el mundo, la encuesta concluyó que los norteamericanos preferían a Joe Biden por encima de Donald Trump por un margen de un 56 % frente a un 42 %, cuando se tenían en cuenta quienes se "inclinaban" hacia uno u otro candidato.
La pregunta de actitud (a saber, no directamente relativa al candidato) que dio como resultado la respuesta con mayor divergencia respecto a la respuesta a la misma pregunta en una encuesta anterior (de 2016) preguntaba a los encuestados si "Dios otorgó a los Estados Unidos un papel especial en la historia humana". Anteriormente, cada vez que se planteaba la pregunta, la mayoría de los norteamericanos contestaba que Sí: en 2016, por un margen de un 57 % frente a un 40 %. Este año, estas cifras casi se invirtieron: el 58% dijo que No, mientras que sólo el 40 % dijo que Sí (el 64 % de los republicanos afirmó que Sí, pero sólo el 32 % de los demócratas). Sólo podemos conjeturar que los efectos acumulativos de la pandemia, los desastres naturales, la consciencia de la violencia policial contra los negros y la presidencia de Trump han hecho más difícil creer a la mayoría de los norteamericanos que conservamos el favor del Todopoderoso.
En cuestiones tanto de raza como de género, las diferencias partidistas son inmensas. Preguntados si la sociedad norteamericana "se ha vuelto demasiado blanda y femenina", el 39 % de los norteamericanos estaba de acuerdo, pero el 59 % discrepaba. Entre los republicanos, el 63% estaba de acuerdo; entre los demócratas, el 24%. Sospecho que es esta una cuestión sobre la que se basa el apoyo del que goza Trump entre los hombres de clase trabajadora de todas las razas.
El PRRI preguntó también a los encuestados si creían que "Siempre mejora el país cuando todos los norteamericanos alzan su voz y protestan por el injusto trato dado por el gobierno". Después, se hizo la misma pregunta, pero substituyendo "todos los norteamericanos" por "los norteamericanos negros". Los demócratas no establecían distinciones entre las dos preguntas: el 71 % contestó que Sí a ambas preguntas. Entre los republicanos, sin embargo, el 49 % creía que el país mejoraba cuando todos los norteamericanos alzaban la voz y protestaban contra el injusto trato del gobierno, pero sólo el 24 % lo creía cuando eran los norteamericanos negros los que alzaban la voz y protestaban. Entre los republicanos cuya fuente de información más fiable es Fox News, la brecha era de un 47 % de Síes en el caso de todos los norteamericanos, frente a sólo un 10 % cuando se trataba de los negros.
Ciertamente, el 57 % de los republicanos creía que los blancos se enfrentan "a mucha discriminación", mientras que sólo el 52 % cree que los negros la sufren. Entre los demócratas, el 13 % declaró que los blancos se enfrentan a mucha discriminación; el 92 % declaró que la sufren los negros.
La condensación eufemística de lo anterior es que los republicanos han consolidado el voto tradicionalista. Una síntesis más clara es que los republicanos se han convertido en un nido de ratas de sexistas y racistas.

