Brasil: CPF cancelado

Tarso Genro

02/05/2021

Cuando un circuito de crisis empieza a apilar muertos, a extinguir la compasión y a plantar semillas de odio de forma natural, es porque hemos llegado al límite.

Durante su viaje a Manaus, Jair Bolsonaro se burló de los muertos por Covid-19 en Brasil. Junto al presentador Sikêra Jr., posó para una foto en la que sostenía un cartel con la imagen de un CPF (1) y la palabra, en una franja roja, “cancelado”. La expresión “CPF cancelada” es conocida en los escuadrones de la muerte para mencionar “asesinatos”. La historia es del Sitio 247, ayer, 24 de abril de 2021, 75 años después de Auschwitz. ¿Están las instituciones en Brasil simplemente muertas o han fallecido y somos solo espectros de la humanidad que vagan por otros lugares, donde los cuerpos no hacen sombras y las conciencias desaparecieron en las ollas del mercado?

Primo Levi, que fijó en la historia las pilas de cadáveres que Hitler - con el apoyo de una parte de la población alemana - con la indiferencia de muchos y el silencio complaciente de quienes no se opusieron a la “demostración descarada de cuán fácilmente prevalece el mal”,  dijo que, en plena Europa del siglo XX  “se soñó un sueño demente de construir un imperio milenario sobre millones de cadáveres y de esclavos” (…) añadiendo - sobre la reacción de Europa - que los “poquísimos (que) se negaron fueron eliminados; todos los demás consintieron, una parte con disgusto, otra parte con indiferencia y parte con entusiasmo”.

Primo Levi sobrevivió a Auschwitz y escribió “¿Esto es un hombre?”, pregunta cuya radicalidad filosófica pone en cuestión no solo los resultados políticos de la ilustración democrática, sino también las limitadas posibilidades de conceptualizar correctamente, en términos de filosofía moral, el propio significado del término “civilización”. Cuando nosotros, en Brasil, miramos al presidente de la República y preguntamos “¿Esto es un hombre?” o “¿Cómo fue esto posible?”, estamos indagando al mismo tiempo sobre nuestro pasado y nuestro destino común.

En el pasado tenemos nuestras miserias basadas en la esclavitud colonial, así como en los Tenientes sublevados contra la oligarquía; nos encontramos en las resistencias legales e “ilegales” a la dictadura militar, así como en la aceptación mayoritaria del golpe contra Dilma y -en nuestro pasado reciente- vemos el espíritu descarriado de nuestra política exterior (apoyada en las falsificaciones de Trump ) pero también la dignidad de Itamarati, en varios momentos de nuestra historia, más recientemente con el canciller Celso Amorim, en la orgullosa y activa política exterior en la escena pública global.

Ciertamente distinguidos historiadores en el futuro, sabrán mirar en profundidad el desierto político y moral que nos impuso con la creación del bolsonarismo. Su certificado de vigencia está cimentado por el compromiso del liberal-rentismo como un fascismo resucitado, destinado a la destrucción del Estado Social, aunque cueste 500 mil muertos -o más- al final de este capítulo perverso de nuestra Historia.

Entonces todavía tendremos los muertos de hambre, las familias disueltas por el luto, la locura engendrada en la lucha irracional por la supervivencia. ¿Es un Hombre quien propaga un camino necrofílico? ¿Seremos considerados Hombres en el futuro, si nos omitimos o nos silenciamos? Es difícil de responder, pero cuando un circuito de crisis empieza a apilar muertos, extinguir la compasión y plantar semillas de odio con naturalidad, es porque llegamos al límite.

Rolando Freisler (1893-1945), jurista alemán de la época de la República de Weimar y nombrado como el Juez más importante de la época de Hitler, condenó a muerte a cientos de judíos y no judíos resistentes y simbolizó lo que fue la parte más depravada de la Magistratura alemana, en el llamado “Tribunal Popular” (Wolksgerichtshof), la jurisdicción más relevante del Estado para los “crímenes políticos” en la época de Hitler. Su costumbre, además de condenar a muerte a los seres humanos que no se rendían ante la inhumanidad necrofílica, era teatralizar los procesos para humillar de forma brutal a los imputados, la defensa y la familia de los futuros condenados.

¿Alguna similitud con las condenas anteriores a los procesos, por los cuales el juez Moro lograba su complicidad con la Rede Globo? Sí, unas evidentes similitudes que pasan, no solo por las estrechas relaciones del juez Moro con el ya notoriamente fascista candidato, sino también por las humillaciones y condenas previas, realizadas por la mayoría de la prensa tradicional, atacada contra los “condenados necesarios”, aquellos que debían ser eliminados para que el fascista ganara y el juez se convirtiera en su ministro.

En los últimos 30 días, un grupo de y juristas abogados (entre los que me incluyo) redactaron y propusieron, en nombre del PCdoB y del PSOL, una “acción directa de inconstitucionalidad por omisión” contra la Presidencia de la República. En esta acción, sustentada en hechos públicos y notorios – por lo tanto, libres de cualquier duda - mostramos que el Presidente no está cumpliendo con la Constitución, por las políticas omisivas (y homicidas) que viene desarrollando y por estar practicando acciones explícitas de sabotaje a la salud pública y otros derechos fundamentales.

Sostenemos en la acción, por tanto, que el Presidente está en confrontación con la ciencia y la razón. Pronto, le corresponderá al Supremo Tribunal Federal decir - por la metáfora universal que sólo el Derecho puede producir -   si somos un pueblo compuesto por individuos dotados de sentimientos humanos en toda su plenitud o si lo somos (y por reflejo ellos, los Jueces, lo son también) una manada pasiva conducida por el juez Freisler a la picota de la vergüenza. Este es un lugar amplio que jamás deja de acoger a quienes renuncian a su condición humana, para pensar como un rebaño esclavizado por el mito: inmunes al amor y la solidaridad.

Nota:

1.- CPF (Catastro de Personas Físicas) documento de identificación fiscal

fue gobernador del Estado de Rio Grande do Sul, alcalde de Porto Alegre y ministro de Justicia del PT.
Fuente:
Aterraeredonda.com 26 de mayo 2021
Traducción:
Carlos Abel Suárez