14 de abril de 2021. Por un Pacto de San Sebastián del siglo XXI

AAVV

14/04/2021

[Imagen: Ana Milton]

[cast] Por un Pacto de San Sebastián del siglo XXI

El 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República, después de unas elecciones municipales que demostraron la voluntad de los pueblos del Estado de iniciar un proceso de democratización estatal y de incorporación plena de las clases populares a la vida civil y política para promover cambios sociales. La verdadera universalización del sufragio, el inicio del reconocimiento de la plurinacionalidad o una Carta Magna que, a pesar de sus limitaciones, inspiró el constitucionalismo de entreguerras, son algunos de los elementos más destacados del nuevo período abierto al que contribuyó el Pacto de San Sebastián como precedente importante.

El Pacto de San Sebastián supuso una agenda común de la mayoría de las fuerzas republicanas que se oponían al régimen monárquico y a la dictadura, uniendo en el proceso a una parte de las izquierdas, organizaciones sociales y sindicatos en la oposición a un régimen elitista, profundamente desigual y enemigo de todas las reivindicaciones nacionales y sociales. En esta alianza se consiguió establecer un bloque social y político que, a la vez que reivindicaba los derechos civiles de los presos políticos y exiliados, ofrecía un programa de reformas que entre otras cosas incluían aperturas y soluciones a la cuestión nacional en el Estado español. De esta manera, la crisis económica y política del régimen se encontraba con la esperanza de un cambio de rumbo ibérico alternativo al hundimiento del capitalismo y del autoritarismo de la monarquía. Creemos, sin embargo, que un nuevo pacto de San Sebastián tendría que ir más allá del precedente y ofrecer un programa social contra la crisis y contra el autoritarismo del Estado.

Hacia una nueva agenda republicana y popular

Por este motivo, a 90 años de la proclamación de la Segunda República, vale la pena retomar esta voluntad de aliar distintos sectores sociales y políticos que comparten diagnósticos frente a las grandes crisis del momento. La crisis climática, la crisis del centralismo, la crisis económica y social, son algunos de los vértices de un régimen y de una forma de Estado en claro declive moral. El fraude fiscal de la monarquía y la fuga del rey emérito exponen a un nivel más profundo la debilidad del régimen. Si hace diez años comenzó el derrumbe del bipartidismo, que la corrupción del PP y del PSOE hizo estallar, ahora los fraudes de la misma jefatura de Estado concentran la corrupción del conjunto de la oligarquía.

Aun así, ahora mismo no hay una alianza que permita hacer frente a la decadencia del régimen a pesar de que haya tentativas prometedoras en este sentido. Sin embargo, hace falta aunar al conjunto de las fuerzas que desde el centro y desde las periferias se oponen al régimen. Esta alianza además de integrar al conjunto de fuerzas políticas requiere, para tener una fuerza popular, de una confluencia en términos sociales y sindicales. Incluyendo en este sentido todos los deseos de pleno autogobierno y de plena autodeterminación; desde las naciones periféricas hasta la España vaciada. Amnistía, autodeterminación, renta básica y un Green New Deal, pensado como una transición ecosocial y feminista, incompatible con el fetichismo del crecimiento económico, son algunos de los ejes para una agenda común de lucha que tendría que construir una estrategia para un bloque republicano. Se trata de edificar una estrategia compartida entre distintos sectores y movimientos con tal de mancomunar las luchas ecologistas, feministas, nacionales y sociales, en una nueva alternativa.

Una estrategia confederalista y democrática

El centralismo tiene aspectos económicos, políticos, culturales y ecológicos, y es por estos motivos que es un problema para el conjunto de la población española. El centralismo es un agravio para las naciones periféricas, para los territorios “vaciados” y para los municipios que desean mayor autogobierno. El centralismo es tan problemático porque consiste en una acumulación de poder y riqueza que impide a la gente decidir de forma soberana sobre sus quehaceres. La judicialización de la política y el autoritarismo del Estado no han hecho sino agravar esta estructura centralista. Por eso, un nuevo Pacto de San Sebastián tiene que incluir una completa alternativa al centralismo. Esto significa tanto abordar el derecho a la participación popular mediante referéndums e iniciativas legislativas populares como el control y la revocación de los cargos políticos. Además de una propuesta de democratización del poder judicial que plantee una reforma del sistema de elección del poder judicial, para garantizar que este no se convierta en un poder aislado de todo control popular y con continua vocación de intervenir en el proceso político. El referéndum sobre el derecho a decidir o sobre una ley estatal de vivienda son algunos de los ejemplos para dar voz a las voluntades populares, de tal manera, que hagan posible un nuevo pacto entre nuestros pueblos. Un pacto democrático que modifique la estructura del Estado y haga posible su transformación social. Es decir, hacia una formulación confederal y democrática que reconozca todos los derechos y todas las libertades.

Además, es vital superar las lógicas de participación política características del sistema representativo capitalista y que esta no se reduzca a una participación electoral o, incluso, a referéndums concretos. La ciudadanía tiene que poder implicarse activamente en la toma de decisiones sociopolíticas de su día a día y poner en práctica la palabra república con todas letras como cosa pública.

Un nuevo contrato social contra la crisis de la COVID

Un año después del inicio de una crisis económica brutal -con una caída del 4,9% del PIB mundial, 250 millones de personas de los países en desarrollo cayendo en riesgo de pobreza mientras que los 651 multimillonarios estadounidenses han aumentado su patrimonio neto en un 30%-, se ha evidenciado que nuestras sociedades, tal y como las conocemos, no podrán seguir existiendo en condiciones capitalistas. Es necesario afrontar este hundimiento social sistémico que está produciendo la desigualdad, la mercantilización y la infrafinanciación de todo lo público. Y la pandemia con toda su dureza ha sido, además, una excusa para unos pocos para acumular más mediante la desposesión de las mayorías, y especialmente de las mujeres trabajadoras. El proceso de desmantelamiento neoliberal del Estado del bienestar trata de privatizar muchos aspectos de la reproducción social cubiertos por la función pública. Si en esta nueva crisis se reduce la provisión estatal de servicios de cuidados, se obligará aún más a las mujeres a encargarse de las personas mayores, pequeñas y enfermas, reforzando la domesticidad y la feminización de la pobreza.

Situación bien grave en el Estado español donde ya antes de la pandemia teníamos constancia del aumento de poder de la oligarquía. Ya en el 2019, con el principio de una crisis económica en curso, 11.000 nuevos millonarios engrasaron este estamento privilegiado, de hecho, las 23 personas más ricas de este selecto estamento vieron sus fortunas aumentadas en un 16%, sólo durante la primera cuarentena, según la revista Forbes.

La espectacular concentración de la riqueza en los últimos años se contrapone con el encarecimiento del coste de la vida y en concreto del alquiler de la vivienda. De tal modo que garantizar el derecho a la vivienda pasa por un programa de mínimos que entre otras cosas contemple una ley estatal de regulación de alquileres. Hace falta garantizar derechos y a la vez pensar en la recaudación fiscal de una manera política y sobre todo republicana. Es decir, pensando en la tributación de las grandes fortunas, en terminar con el fraude fiscal que promueven ciertos territorios, familias y empresas. El sindicato de los Técnicos de Hacienda ya ha denunciado la reducción de un 76% de la investigación de los delitos de fraude fiscal, un crimen financiero que cada año supone un robo de 91.600 millones de euros para el conjunto del erario y 31.800 millones de euros para la Seguridad Social.

Una política republicana consiste en construir un bloque política y social para hacer pagar a las grandes familias del fraude fiscal; desde la monarquía hasta el IBEX35. Ningún individuo puede estar por encima de los otros. “La realeza tiene que ceder a la realidad”, dijo el mismo Sánchez Guerra.

Un nuevo Pacto de San Sebastián requiere, pues, de la participación activa del conjunto de fuerzas sociales y políticas activas que quieran una ruptura con el régimen en un sentido democrático y popular. Por esto, las siguientes revistas promovemos esta declaración con tal de formular un nuevo pacto estratégico de cambio que otorgue el protagonismo al conjunto de las clases populares.

Medios que firman el manifiesto: A Xanela, Nortes, Sin Permiso, :Sobiranies, Debats pel Demà, Agón, la Realitat, Maig, Viento Sur y Arada

 

[cat] Per un Pacte de Sant Sebastià del segle XXI

El 14 d’abril de 1931 es proclamava la Segona República, després d’unes eleccions municipals que varen demostrar la voluntat dels pobles de l’Estat d’iniciar un procés de democratització estatal i d’incorporació plena de les classes populars a la vida civil i política per a promoure canvis socials. La vertadera universalització del sufragi, el principi del reconeixement de la plurinacionalitat o una Carta Magna que, malgrat les seves limitacions, va inspirar el constitucionalisme d’entreguerres, són alguns dels elements més destacats del nou període obert al que va contribuir el Pacte de Sant Sebastià com a important precedent.

El Pacte de Sant Sebastià va suposar una agenda comuna de la majoria de les forces republicanes que s’oposaven al règim monàrquic i la dictadura, unint en el procés a una part de les esquerres, organitzacions socials i sindicats en l’oposició a un règim elitista, profundament desigual i enemic de totes les reivindicacions nacionals i socials. En aquesta aliança es va aconseguir establir un bloc social i polític que, alhora que reivindicava els drets civils dels presos polítics, i exiliats, oferia un programa de reformes que entre d’altres coses proposava sortides i solucions a la qüestió nacional a l’Estat Espanyol. D’aquesta manera, la crisi econòmica i política del règim es trobava amb l’esperança d’un canvi de rumb ibèric alternatiu a l’esfondrament del capitalisme i de l’autoritarisme de la monarquia. Creiem però que un nou pacte de Sant Sebastià hauria d’anar més enllà del precedent i oferir un programa social contra la crisi i contra l’autoritarisme de l’Estat.

Cap a una nova agenda republicana i popular

Per aquest motiu, a 90 anys de la proclamació de la Segona República, creiem que val la pena reprendre aquesta voluntat d’aliar diferents sectors socials i polítics que comparteixen diagnòstics vers les grans crisis del moment. La crisi climàtica, la crisi del centralisme, la crisi econòmica i social, són alguns dels vèrtexs d’un règim i d’una forma d’Estat en clar declivi moral. El frau fiscal de la monarquia i la fuga del rei emèrit exposen a un nivell més profund la debilitat del règim. Si fa deu anys va començar l’enfonsament del bipartidisme, que la corrupció del PP i del PSOE va fer esclatar, ara els fraus del mateix cap d’Estat concentren la corrupció del conjunt de la oligarquia.

Tanmateix, a hores d’ara no hi ha una aliança que permeti fer front a la decadència del règim malgrat que hi hagi temptatives prometedores en aquest sentit. Tot i això, fa falta aplegar el conjunt de les forces que des del centre i des de les perifèries s’oposen al règim. Aquesta aliança a més a més d’integrar a un conjunt de forces polítiques requereix, per a tenir una força popular, d’una confluència en termes socials i sindicals. Incloent en aquest sentit tots els desigs de ple autogovern i de plena autodeterminació; des de les nacions perifèriques fins a l’Espanya vaciada. Amnistia, autodeterminació, renda bàsica i un Green New Deal, pensat com a una transició ecosocial i feminista, incompatible amb el fetitxisme del creixement econòmic, són alguns dels eixos per a una agenda comuna de lluita que hauria de bastir una estratègia per a un bloc republicà. Es tracta de construir una estratègia compartida entre diferents sectors i moviments per tal de mancomunar les lluites ecologistes, feministes, nacionals i socials en una nova alternativa.

Una estratègia confederalista i democràtica

El centralisme té aspectes econòmics, polítics, culturals i ecològics, i és per aquests motius que és un problema per al conjunt de la població espanyola. El centralisme és un greuge per a les nacions perifèriques, per als territoris “vaciados” i per als municipis que desitgen major autogovern. El centralisme és tan problemàtic perquè consisteix en una acumulació de poder i riquesa que impedeix a la gent decidir de manera sobirana sobre els seus afers. La judicialització de la política i l’autoritarisme de l’Estat no han fet sinó agreujar aquesta estructura centralista. Per això, un nou Pacte de Sant Sebastià ha d’incloure una completa alternativa al centralisme. Això significa tant abordar el dret a la participació popular mitjançant referèndums i iniciatives legislatives populars com el control i la revocació dels càrrecs polítics, a més a més d’una proposta de democratització del poder judicial que plantegi una reforma del sistema d'elecció del poder judicial que garanteixi que aquest no es converteix en un poder aïllat de tot control popular i amb contínua vocació d'intervenir en el procés polític. El referèndum sobre el dret a decidir o sobre una llei estatal d’habitatge són alguns dels exemples per a donar veu a les voluntats populars, de tal manera, que facin possible un nou pacte entre els nostres pobles. Un pacte democràtic que modifiqui l’estructura de l’Estat i en faci possible una transformació social. És a dir, cap a una formulació confederal i democràtica que reconegui tots els drets i totes les llibertats.

A més, és vital superar les lògiques de participació política característiques del sistema representatiu capitalista i que aquesta no es redueix a la participació electoral o, fins i tot, a referèndums concrets. La ciutadania ha de poder implicar-se activament en la presa de decisions sociopolítiques del seu dia a dia i posar en pràctica la paraula república en totes les seves lletres com a cosa pública.

Un nou contracte social contra la crisi de la COVID

Un any després de l'inici d'una crisi econòmica brutal –amb una caiguda del 4,9% del PIB mundial, 250 milions de persones de països en desenvolupament caient en risc de pobresa (amb un 21,5% a Espanya) mentre que els 651 multimilionaris estatunidencs han augmentat el seu patrimoni net en un 30%– s’ha evidenciat que les nostres societats tal i com les coneixem no podran seguir existint en condicions capitalistes. Cal afrontar aquest esfondrament social sistèmic que està produint la desigualtat, la mercantilització i la infrafinanciació brutal de tot allò públic. I la pandèmia amb tota la seva cruesa ha sigut, a més a més, una excusa per a uns pocs per acumular més a través de la despossessió de les majories i especialment de les dones treballadores. Amb el procés de desmantellament neoliberal de l’Estat del benestar, s’estan tractant de privatitzar molts aspectes de la reproducció social coberts per la funció pública. Si amb aquesta nova crisi es redueix la provisió estatal de serveis de cures, s’obligarà encara més a les dones a fer-se càrrec de les persones majors, les petites i les malaltes, reforçant la domesticitat i la feminització de la pobresa.

Situació ben greu a l’Estat espanyol on ja abans de la pandèmia tenim constància de l’augment de poder de l’oligarquia. Ja al 2019, amb el principi d’una crisi econòmica en curs, 11.000 nous milionaris van engrossir aquest estament privilegiat, de fet, les 23 persones més riques d’aquest selecte estament van veure les seves fortunes augmentades en un 16%, només durant la primera quarantena, segons la revista Forbes.

L’espectacular concentració de la riquesa en els darrers anys es contraposa amb l’encariment del cost de la vida i en concret amb el cost del lloguer de l’habitatge. Mai havia treballat tanta gent a Europa i mai havien fet falta tantes hores de treball per tenir una vida. De tal manera que garantir el dret a l’habitatge passa per un programa de mínims que entre d’altres coses contempli una llei estatal de regulació de lloguers. Cal garantir drets i alhora pensar en la recaptació fiscal d’una manera política i sobretot republicana. És a dir, pensant en la tributació de les grans fortunes, en acabar amb el frau fiscal que promouen certs territoris, famílies i empreses. El sindicat dels Tècnics d’Hisenda ja ha denunciat la reducció d’un 76% de la investigació dels delictes de frau fiscal, un crim financer que cada any suposa un robatori de 91.600 milions d’euros al conjunt de l’erari i 31.800 milions d’euros a la Seguretat Social.

Un política republicana consisteix en bastir un bloc polític i social per a fer pagar a les grans famílies del frau fiscal; des de la monarquia fins a l’IBEX35. Cap individu ha d’estar per sobre dels altres. “La reialesa ha de cedir a la realitat”, va dir el mateix Sánchez Guerra.

Un nou Pacte de Sant Sebastià requereix, doncs, de la participació activa del conjunt de forces socials i polítiques actives que vulguin una ruptura amb el règim en un sentit democràtic i popular. Per això, les següents revistes promovem aquesta declaració amb tal de formular un nou pacte estratègic de canvi que doni protagonisme al conjunt de les classes populars.

Mitjans que firmen el manifest: A Xanela, Nortes, Sin Permiso, Sobiranies, Debats pel Demà, Agón, la Realitat, Maig, Viento Sur i Arada

 

[gal] Por un Pacto de San Sebastián do século XXI

O 14 de abril de 1931 proclamouse a Segunda República, despois dunhas eleccións municipais que demostraron a vontade dos pobos do Estado para comezar un proceso de democratización estatal e de incorporación plena das clases populares á vida civil e política para promover cambios sociais. A verdadeira universalización do sufraxio, o inicio do recoñecemento da plurinacionalidade ou unha Carta Magna que, a pesar das súas limitacións, inspirou o constitucionalismo de entreguerras, son algúns dos elementos máis destacados do novo período aberto polo Pacto de San Sebastián como precedente importante.

O Pacto de San Sebastián supuxo unha axenda común da maioría das forzas republicanas que se opoñían ao réxime monárquico e á ditadura, unindo no proceso a gran parte das esquerdas, movementos sociais e sindicatos na oposición a un réxime elitista, profundamente desigual e inimigo de todas as reivindicacións nacionais e sociais. Nesta alianza conseguiuse establecer un bloque social e político que, á vez que reivindicaba os dereitos civís dos presos políticos e exiliados, ofrecía un programa de reformas sociais que entre outras cousas propoñía saídas e soluciónss á cuestión nacional no Estado Español.. Desta maneira, a resposta á crise económica e política do réxime atopábase coa esperanza dun cambio de rumbo ibérico alternativo ao derrubamento do capitalismo e do autoritarismo da monarquía. Cremos pero que un novo pacto de San Sebastián tería que ir máis aló do precedente e ofrecer un programa social contra a crise e contra o autoritarismo do Estado.

Cara a unha nova axenda republicana e popular

Por este motivo, a 90 anos da proclamación da Segunda República, cremos que vale a pena retomar esta vontade de aliar distintos sectores sociais e políticos que comparten diagnósticos fronte ás grandes crises do momento. A crise climática, a crise do centralismo, a crise económica, son algúns dos vértices que sosteñen a crise dun réxime e dunha forma de Estado en claro declive moral. A fraude fiscal da monarquía e a fuga do rei emérito expoñen a un nivel máis profundo a crise do réxime. Se fai dez anos comezou a crise do bipartidismo, que a corrupción do PP e do PSOE fixo estalar, agora a crise da mesma xefatura de Estado concentra a corrupción do conxunto da oligarquía.

Aínda así, agora mesmo non hai unha alianza que permita facer fronte ao conxunto da crise a pesar de que haxa tentativas prometedoras neste senso. Con todo, fai falta unir ao conxunto das forzas que dende o centro e dende as periferias se opoñen ao réxime. Esta alianza, ademais de integrar ao conxunto de forzas políticas require, para ter unha forza popular, dunha alianza en termos sociais e sindicais. Incluíndo neste senso todos os desexos de pleno autogoberno e de plena autodeterminación; dende as nacións periféricas ata a España baleirada. Amnistía, autodeterminación, renda básica e Green New Deal, pensado como transición ecosocial e feminista, son algúns dos eixos para unha axenda común de loita que tería que construír unha estratexia para un bloque republicano. Trátase de edificar unha estratexia compartida entre distintos sectores e movementos con tal de mancomunar as loitas ecoloxistas, feministas, nacionais e sociais, nunha nova alternativa.

Unha estratexia confederalista e democrática

O centralismo ten aspectos económicos, políticos e ecolóxicos, é por estes motivos que é un problema para o conxunto da poboación española. O centralismo é un agravio para as nacións periféricas, para os territorios “baleirados” e para os municipios que desexan maior autogoberno. O centralismo é tan problemático porque consiste nunha acumulación de poder e riqueza que impide á xente decidir de forma soberana sobre os seus asuntos. A xudialización da política e o autoritarismo do Estado non fixeron senón agraviar esta estrutura centralista. Por iso, un novo Pacto de San Sebastián ten que incluír unha completa alternativa ao centralismo. Isto significa tanto abordar o dereito á participación popular mediante referendos e iniciativas lexislativas populares, como o control e a revogación dos cargos políticos, ademais dunha proposta de democratización do poder xudicial, que postule unha reforma do sistema de elección do poder xudicial que garanta que este non se converta nun poder illado de todo control popular e con continua vocación de intervir no proceso político. O referendo sobre o dereito para decidir ou sobre unha lei estatal de vivenda son algúns dos exemplos para dar voz ás vontades populares, de tal maneira, que fagan posible un novo pacto entre os nosos pobos. Un contrato social democrático que modifique a estrutura do Estado e faga posible a súa transformación social. É dicir, cara a unha formulación confederal e democrática que recoñeza todos os dereitos e todas as liberdades.

Ademais, é vital superar as lóxicas de participación política características do sistema representativo capitalista, que non se reduce á participación electoral ou, mesmo, a referendos concretos. A cidadanía ten que poder implicarse activamente na toma de decisións sociopolíticas d seu día a día e poñer en práctica a palabra república con todas as súas letras como cousa pública.

Un novo contrato social contra a crise da COVID

Un ano despois do comezo dunha crise económica brutal -cunha caída do 4,9% do PIB mundial, 250 millóns de persoas dos países en desenvolvemento caeron en risco de pobreza (cun 21,5% en España), mentres que os 651 multimillonarios estadounidenses aumentaron o seu patrimonio neto nun 30%-, evidenciouse que as nosas sociedades tal e como as coñecemos non poderán seguir existindo en condicións capitalistas. É necesario afrontar este afundimento social sistémico que está a producir a desigualdade, a mercantilización e a infrafinanciación de todo o público. E a pandemia, con toda a súa dureza foi, ademais, unha escusa para uns poucos para acumular máis mediante a desposesión das maiorías, especialmente das mulleres traballadoras. Co proceso de desmantelamento neoliberal do Estado do benestar, estase tratando de privatizar moitos aspectos da reprodución social cubertos pola función pública. Se con esta nova crise se reduce a provisión estatal de servizos de curas, obrigaráse aínda máis ás mulleres a facerse cargo das persoas maiores, as pequenas e as enfermas, reforzando a domesticidade e a feminización da pobreza.

Situación moi grave no Estado español, onde xa antes da pandemia tiñamos constancia do aumento da oligarquía. Xa no 2019, co comezo dunha crise económica en curso, 11.000 novos millonarios engraxaron este estamento privilexiado, de feito, as 23 persoas máis ricas deste selecto estamento viron as súas fortunas aumentadas nun 16%, só durante a primeira corentena, segundo a revista Forbes.

A espectacular concentración da riqueza nos últimos anos contraponse co encarecemento do custo da vida e en concreto do alugueiro da vivenda. Nunca traballara tanta xente en Europa e nunca fixeran falta tantas horas de traballo para ter unha vida. De tal modo que garantir o dereito á vivenda pasa por un programa de mínimos que entre outras cousas contemple unha lei estatal de regulación de alugueiros. Fai falta garantir dereitos e á vez pensar na recadación fiscal dunha maneira política e sobre todo republicana. É dicir, pensando na tributación das grandes fortunas, en acabar ca fraude fiscal que promoven certos territorios, familias e empresas. O sindicato dos Técnicos de Facenda xa denunciou a redución dun 76% da investigación dos delitos de fraude fiscal, un crime financeiro que cada ano supón un roubo de 91.600 millóns de euros para o conxunto do erario e 31.800 millóns para a Seguridade Social.

Unha política republicana consiste en construír un bloque político e social para facer pagar ás grandes familias da fraude fiscal; dende a monarquía ata o IBEX35. Ningún individuo pode estar por riba dos outros. “A realeza ten que ceder á realidade”, dixo o mesmo Sánchez Guerra.

Un novo Pacto de San Sebastián require, pois, da participación activa do conxunto de forzas sociais e políticas activas que queiran unha ruptura co réxime nun sentido democrático e popular. Por isto, as seguintes revistas e personalidades promovemos esta declaración con tal de formular un novo pacto estratéxico de cambio que outorgue o protagonismo ao conxunto das clases populares.

Medios asinando o manifesto: A Xanela, Nortes, Sin Permiso, :Sobiranies, Debats pel Demà, Agón, la Realitat, Maig, Viento Sur y Arada

 

[eusk] XXI. mendeko Donostiako Itunaren alde

1931ko apirilaren 14an Bigarren Errepublika aldarrikatu zen, Estatuko herriek demokratizazio-prozesu bati ekiteko eta klase herrikoiak bizitza zibilean eta politikoan erabat sartzeko borondatea erakutsi zuten udal-hauteskundeen ondoren, aldaketa sozialak sustatzeko. Sufragioaren benetako unibertsalizazioa, nazio aniztasunaren aitorpenaren hasiera edo, bere mugak gorabehera, gerren arteko konstituzionalismoa eragin zuen Karta Magna dira, besteak beste, Donostiako Itunak lagundu zuen aldi berriko elementurik aipagarrienak.

Donostiako Ituna erregimen monarkikoaren eta diktaduraren aurka zeuden indar errepublikar gehienen agenda bateratua izan zen. Prozesuan ezkerreko zati bat, erakunde sozialak eta sindikatuak batuta, erregimen elitistaren aurka, erabat desorekatua eta aldarrikapen nazional eta sozial guztien etsaia. Aliantza hori bloke sozial eta politiko bat ezartzea lortu zuen. Bloke horrek, preso politiko eta iheslarien eskubide zibilak aldarrikatzen zituen, eta aldi berean, erreforma-programa bat eskaintzen zuen, besteak beste, Estatu espainiarreko gai nazionalaren irekierak eta konponbideak jasotzen zituena. Horrela, erregimenaren krisi ekonomiko eta politikoak norabide iberikoaren aldaketa espero zuen, kapitalismoaren eta monarkiaren autoritarismoaren hondoratzearen ordez. Gure ustez, Donostiako itun berri batek aurrekotik harago joan beharko luke, eta krisiaren eta Estatuaren autoritarismoaren aurkako programa sozial bat eskaini beharko luke.

Agenda errepublikar eta herrikoi berri baterantz

Bigarren Errepublika aldarrikatu zenetik 90 urte igaro dira eta uste dugu merezi duela une honetako krisi handien aurrean diagnostikoak partekatzen dituzten hainbat sektore sozial eta politikoen batasun borondate hori berreraikitzea. Krisi klimatikoa, zentralismoaren krisia eta krisi ekonomiko eta sozialak agerian uzten dute gainbehera moral argiko erregimen eta Estatu baten aurrean gaudela. Monarkiaren iruzur fiskalak eta errege emerituaren ihesak maila sakonagoan erakusten dute erregimenaren ahulezia. Duela hamar urte alderdi bitasunaren gainbehera hasi zen, PP eta PSOEren ustelkeriak leherrarazi zuena, baina orain Estatu buruzagitzaren iruzurrek oligarkiaren ustelkeria kontzentratzen dute.

Hala ere, gaur egun ez dago erregimenaren gainbeherari aurre egitea ahalbidetzen duen aliantzarik, nahiz eta ildo horretan etorkizun handiko saiakerak egon. Hala ere, zentrotik eta aldirietatik erregimenaren aurka dauden indar guztiak batu behar dira. Aliantza horrek, indar politiko guztiak integratzeaz gain, alderdi sozialek eta sindikalek bat egitea eskatzen du, herri-indarra izateko. Zentzu horretan, autogobernu osorako eta autodeterminazio osorako desio guztiak barne hartzen ditu; hasi nazio periferikoetatik eta hustutako Espainiaraino. Amnistia, autodeterminazioa, oinarrizko errenta eta Green New Deal bat, trantsizio ekosozial eta feminista bat bezala pentsatua, hazkunde ekonomikoaren fetitxismoarekin bateraezina, bloke errepublikar batentzako estrategia bat eraiki beharko lukeen borrokarako agenda komun baterako ardatzetako batzuk dira. Kontua da sektore eta mugimendu desberdinen artean partekatutako estrategia bat eraikitzea, borroka ekologistak, feministak, nazionalak eta sozialak beste aukera batean uztartzeko.

Estrategia konfederalista eta demokratikoa

Zentralismoak alderdi ekonomikoak, politikoak, kulturalak eta ekologikoak ditu, eta horregatik da arazo Espainiako biztanle guztientzat. Zentralismoa bidegabekeria da nazio periferikoentzat, lurralde "hustuentzat" eta autogobernu handiagoa nahi duten udalerrientzat. Zentralismoa hain da problematikoa, boterearen eta aberastasunaren metaketan datzalako, jendeari bere zereginei buruz modu subiranoan erabakitzea eragozten diona. Politikaren judizializazioak eta Estatuaren autoritarismoak egitura zentralista hori areagotu besterik ez dute egin. Horregatik, Donostiako Itun berri batek zentralismoaren alternatiba oso bat izan behar du. Horrek esan nahi du herritarrek parte hartzeko duten eskubidea erreferendum eta herri-ekimen legegileen bidez jorratu behar dela, bai eta kargu politikoen kontrola eta errebokazioa ere. Botere judiziala demokratizatzeko proposamena egiteaz gain, botere judiziala hautatzeko sistemaren erreforma planteatuko duena, botere hori herri-kontrol orotatik isolatutako botere bihur ez dadin eta prozesu politikoan esku hartzeko bokazio etengabea izan dezan. Erabakitzeko eskubideari edo Estatuko etxebizitza-lege bati buruzko erreferenduma dira herritarren borondateei ahotsa emateko adibideetako batzuk, gure herrien arteko itun berri bat posible egiteko. Estatuaren egitura aldatu eta gizartearen eraldaketa ahalbidetuko duen itun demokratikoa. Hau da, eskubide eta askatasun guztiak aitortuko dituen formulazio konfederal eta demokratiko baterantz.

Gainera, ezinbestekoa da ordezkaritza-sistema kapitalistaren parte-hartze politikoaren logikak gainditzea eta parte-hartze hori hauteskunde-partaidetzara edo, are gehiago, erreferendum zehatzetara ez murriztea. Herritarrek beren eguneroko erabaki soziopolitikoak hartzen aktiboki parte hartzeko aukera izan behar dute, eta errepublika hitza letra guztiekin praktikan jarri behar dute, gauza publiko gisa.

Kontratu sozial berri bat COVIDen krisiaren aurka

Krisi ekonomiko bortitza hasi eta urtebetera – Munduko PIB 4,9% beherakadarekin, garapen bidean dauden herrialdeetako 250 milioi pertsona pobrezia-arriskuan eroriz, eta AEBetako 651 milioidunek ondare garbia 30% handitu dute –, agerian geratu da gure sozietateek, ezagutzen ditugun moduan, ezingo dutela existitzen jarraitu baldintza kapitalistetan. Beharrezkoa da gizarte-hondoratze sistemiko horri aurre egitea, desberdintasuna, merkaturatzea eta arlo publiko guztiaren azpifinantzaketa eragiten ari baita. Eta pandemia, bere gogortasun guztiarekin, aitzakia bat izan da gutxi batzuentzat, gehiengoak, eta batez ere emakume langileak, desjabetzearen bidez gehiago metatzeko. Ongizate Estatuaren desegite neoliberalaren prozesuak funtzio publikoak estaltzen dituen erreprodukzio sozialaren alderdi asko pribatizatu nahi ditu. Krisi berri honetan estatuko zaintza-zerbitzuen hornidura murrizten bada, are gehiago behartuko dira emakumeak adineko pertsonez, txikiez eta gaixoez arduratzera, etxekotasuna eta pobreziaren feminizazioa indartuz.

Egoera oso larria da Estatu espainiarrean, pandemiaren aurretik ere bagenuen oligarkiaren boterea handitu egin zela. 2019an, krisi ekonomikoa hasi zenean, 11.000 milioik koipeztatu zuten estamentu pribilegiatu hori; izan ere, estamentu horretako 23 pertsona aberatsenek 16 handitu zituzten aberastasunak, lehen berrogeialdian soilik, Forbes aldizkariaren arabera.

Aberastasunaren azken urteotako kontzentrazio ikusgarria kontrajartzen da bizitzaren kostuaren garestitzearekin eta, zehazki, etxebizitzaren alokairuaren garestitzearekin. Beraz, etxebizitzarako eskubidea bermatzeko, gutxienekoen programa bat behar da, besteak beste, alokairuak arautzeko Estatuko lege bat. Eskubideak bermatu behar dira, eta, aldi berean, zerga-bilketan pentsatu behar da, modu politikoan eta, batez ere, errepublikanoan. Hau da, aberastasun handien tributazioan pentsatuz, lurralde, familia eta enpresa jakin batzuek sustatzen duten iruzur fiskalarekin amaitzea. Ogasuneko Teknikarien sindikatuak dagoeneko salatu du 76 murriztu dela iruzur fiskalaren delituen ikerketa; izan ere, finantza krimena 91.600 milioi euroko lapurreta da altxor osoarentzat eta 31.800 milioi eurokoa Gizarte Segurantzarentzat.

Errepublikaren politika bat da bloke politiko eta sozial bat eraikitzea familia handiei zerga-iruzurra ordainarazteko; monarkiatik hasi eta IBEX35eraino. Inor ezin da besteen gainetik egon. "Erregetzak errealitateari amore eman behar dio", esan zuen Sanchez Guerrak berak.

Donostiako Itun berri batek, beraz, erregimenarekin haustea nahi duten indar sozial eta politiko aktiboen parte-hartze aktiboa eskatzen du, zentzu demokratiko eta herrikoian. Hori dela eta, hurrengo aldizkariek adierazpen hau sustatzen dugu, herri-klase guztiei protagonismoa emango dien aldaketarako itun estrategiko berri bat formulatzeko.

 

Manifestua sinatzen duten bitartekoak: A Xanela, Nortes, Sin Permiso, Sobiranies, Debats pel Demà, Agón, la Realitat, Maig, Viento Sur eta Arada

Medios que firman el manifiesto: A Xanela, Nortes, Sin Permiso, :Sobiranies, Debats pel Demà, Agón, la Realitat, Maig, Viento Sur y Arada
Fuente:
AAVV
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