Najat El Hachmi: un faro en el horizonte

Jordi Serrano Blanquer

30/10/2019

El último libro de Najat El Hachmi Siempre han hablado por nosotras (Destino) es un libro superlativo. No es una novela, es un manifiesto personal, contundente, librepensador, atrevido y claro. Cuando acabo de leer un libro nunca estoy 100% de acuerdo. Normalmente siempre encuentro alguna pega y lo lleno de reflexiones y críticas en el propio libro. En este caso estoy de acuerdo en todo.

Normalmente los manifiestos están escritos por gente valerosa, pero que entre sus virtudes no está saber escribir bien. No es el caso. El Hachmi ha demostrado ampliamente que es una gran escritora y en este libro se nota su competencia. Es quizás la vanguardia de una voz que nos explica en primera persona, pero con un enorme bagaje ideológico y cultural, una gran lucha sepultada en la que combaten calladamente chicas en todos los barrios y pueblos de España, sin que reciban el más mínimo mensaje de apoyo de la sociedad, que parece mirárselo desde el relativismo más salvaje.

Este libro lo tendrían que leer obligatoriamente varios grupos de personas. En primer lugar tendría que ser de lectura obligatoria en todos los institutos. Es El Hachmi quién nos recuerda que las libertades que tenemos han costado el esfuerzo de muchas generaciones de mujeres. Y que las podemos perder si nos despistamos un poco y hacemos el idiota. Es una mirada de alguien que ha crecido de niña en otras realidades y que nos hace dar cuenta del que tenemos y porque lo tenemos. Parece que muchos lo han olvidado. En segundo lugar, lo tendría que leer toda la izquierda posmoderna radical que le costó 40 años de entender que hay que ser laico para poder ser libre y cuando conseguimos que las ideas laicas sean hegemónicas en contra de los Roucos Varelas, en cambio encuentra guai los imanes barbudos que quieren subyugar y tapar las mujeres diciendo las mismas tonterías machistas que los carcas católicos. Es sorprendente porque el panorama patriarcal que dibuja El Hachmi de niña es exactamente el mismo que en la España de antes de los setenta. Idéntico. Y una gran parte de las izquierdas de aquí prefieren colocar a las listas electorales mujeres veladas -alienadas- que mujeres libres. Las feministas de otros orígenes alucinan y se cabrean con razón: no estaba preparada para el escenario actual dice El Hachmi. Yo tampoco, añadiría.

Este libro es un himno a la libertad, un libro que muy probablemente acabará siendo un clásico y del que se hablará a lo largo de los tiempos. Es la voz valiente de una mujer que representa las primeras generaciones de las que llegaron a Cataluña del norte de África y que, desde la izquierda, nos da una lección ante tanta posmodernidad idiota. El feminismo es un movimiento por la libertad y no se puede continuar diciendo tonterías como que las primeras feministas catalanas como Teresa Claramunt o Isabel Vilà son blancas colonialistas. Por favor. Solo desde la mala fe o simplemente -lo más probable-, el radical desconocimiento de la historia del feminismo se pueden afirmar estas salvajadas. Teresa Claramunt fue detenida por haber participado en una revuelta, la Semana Trágica, Semana Gloriosa para la izquierda, contra el reclutamiento de tropas de una guerra colonial en el norte de África, por ejemplo.

Azar Nafisi, una feminista iraní, nos explica a “Cosas que he callado” que en el Irán de Jomeini empezaron a pegar las mujeres que no llevaban velo. Los colegas progres “laicos y progresistas” (dice textualmente) les decían “¿Por qué hacer tantos aspavientos por un trozo de tela?” ¿Os suena? Después hizo un edicto haciendo que el velo fuera obligatorio y se tuvo que retractar cuando vio la potencia de las organizaciones de mujeres y de las grandes manifestaciones al grito de “la libertad no es oriental ni occidental. La libertad es global”.

Las izquierdas tienen que apoyar de todas todas a aquellas mujeres que luchan en España por cosas tan básicas como poder ir de excursión a la escuela, hacer gimnasio, ir a la playa, salir con amigos, estudiar bachillerato o en la universidad, e ir vestidas sin taparse los cabellos. En fin, la vida que encontramos normal. Pero hay que recordar, una vez más, que hace cuatro días que tenemos estas libertades. Y aún son escasas y hay mucho camino por hacer. Y que las podemos perder.

En fin, leed el libro de Najat El Hachmi y regaladlo a todas las chicas y chicos que conocéis, os lo agradecerán. Me atrevo a afirmar que este libro acabará siendo un himno a la libertad para muchas jóvenes, un libro de referencia durante mucho de tiempo, si es así, si las ideas que expresa acaban siendo hegemónicas -hoy no lo son-, querrá decir que vamos por el buen camino. Si no querrá decir que tendremos muchos problemas y especialmente las chicas de familias musulmanas.

Gracias Najat El Hachmi por tu coraje y por tu compromiso con el feminismo sin adjetivos. Es una auténtica heroína, un modelo a quién todos los humanistas tendríamos que apoyar. Es un faro en el horizonte.

es rector de la Universitat Progressista d'Estiu de Catalunya
Fuente:
www.sinpermiso.info, 3-11-19