Asesinar mujeres: ni pasión amorosa ni delincuencia común

Montserrat Vilà Planas

30/11/2014

Gallardón dimitió este octubre pasado. Fue arrollado por el Tren de la Libertad. El motor, las centenas de miles de mujeres, y hombres, que gritábamos juntas en Madrid: ¡Dimisión Gallardón! ¡Derecho a Decidir sobre el propio cuerpo!

En las calles de Barcelona, de Madrid, en todas las ciudades del Estado hemos oído el clamor de libertad en la lucha por el Derecho a Decidir sobre el propio cuerpo. Las mujeres no queremos ser tuteladas ni por los obispos, ni por los gobernantes, ni por la judicatura.

Juntas hemos ganado una batalla con la dimisión de Gallardón y la retirada de la ley. Juntas podemos transformar la sociedad patriarcal y erradicar la violencia machista. La mayoría absoluta del PP cayó como las murallas de Jericó ante la cohesión feminista.

Este año el X Foro contra las violencias de gènero en Barcelona, hemos debatido sobre las estrategias que nos dotamos para ganar no sólo una batalla: queremos cambiar de pies a cabeza la sociedad para que las mujeres podamos decidir nuestros proyectos de vida, participar de las decisiones sociales y políticas, lograr la igualdad real en todos los ámbitos.

¿Qué se puede esperar de unas instituciones que toleran afirmaciones como el alcalde de Valladolid "le da reparo entrar en un ascensor... hay una chica con ganas de buscarte las vueltas, se arranca el sujetador o el regazo y sale gritando que le han intentada agredir". "No se puede tener una policía en cada parque", "a las seis de la mañana una mujer joven tiene que cuidar dónde va". Impunidad y agresión a las más de 6.000 mujeres violadas cada año en España, una cada dos horas al día.

Y continua siendo alcalde. Y lo que queda es que las mujeres provocamos nuestra própia tumba. Los hombres agresores siguen su testoterona viril, su inevitable instinto de macho.

Somos valientes y fuertes

Somos conscientes. Somos inteligentes. Somos valientes y fuertes. Somos creativas y audaces. Somos tierra y agua de sueños y de vida. Somos Sol y luna. Somos ciudadanas. Somos ¡Mujeres!

Como las mujeres que nos han precedido cultivando conciencia de igualdad y libertad, las mujeres que hace más de 10 años estamos impulsando, desde la Plataforma unitaria contra las violencias de género, el movimiento por el Derecho de las mujeres a ser libres, juntas con las nuevas generaciones, estamos convencidas de que conseguiremos erradicar violencia machista. Sí, cada día generamos estrategias de victoria. ¡Ganaremos!

Continúan asesinando mujeres como nuestras vecinas de Nou Barris y de l’Eixample en Barcelona este mes de noviembre, o la de Sant Pere Pescador, que pedía una orden de protección y no se la dieron. Todavía se reproducen los roles en la socialización de nuestras niñas y niños y entre la juventud. Hay una enorme resistencia de nuestras instituciones a implementar sus propias leyes y a un cambio profundo en las relaciones y pactos entre mujeres y hombres. Hay una gran resistencia de los hombres a perder sus privilegios... La cultura imperante es rehén de los mitos de la masculinidad hegemónica. La moral es patriarcal...

Pero...

Avanzamos y avanzaremos

El siglo XXI será el de la erradicación de la violencia machista.

Porque cada vez somos más mujeres y también hombres que queremos y luchamos por este cambio. Hay más conciencia colectiva del cambio.

Porque la violencia hacia las mujeres ya está mal vista, aunque se normalice y se justifiquen muchas de las violencias cotidianas.

Porque las nuevas generaciones suben con fuerza para cambiarlo todo y las mujeres tienen un protagonismo que mira hacia un futuro donde las mujeres seamos libres.

Porque el movimiento contra la violencia machista cada vez es más fuerte y puede parar los intentos de retroceder por parte de los que quieren continuar oprimiendo, dominando y tratándonos como ciudadanas de segundo orden.

Porque en un momento en que se está quemando en la hoguera todo lo viejo, todo lo que no sirve para que la humanidad avance, quemaremos también los perjuicios, discriminaciones y dominio sobre las mujeres.

X Foro sobre violencia de género

¿Cómo influyen los medios en la educación y el imaginario colectivo? ¿Cómo cada día las mujeres sufrimos en la vida cotidiana violencia que se considera normal?

A pesar de los protocolos aprobados en los últimos años, los decálogos, las buenas intenciones, en el grupo de trabajo se ha llegado a la conclusión que los medios aún reflejan una sociedad androcéntrica, donde las mujeres salimos en las noticias como víctimas de sucesos puntuales, accidentales, o como acompañantes de los grande dirigentes, o como modelos sexuales para consumo masculino. Todavía lejos del cambio que necesita la sociedad patriarcal. Todavía normalizando la violencia hacia las mujeres en todos los ámbitos, en el trabajo con menos salarios, en los puestos de dirección de las empresas o los gobiernos con rídicula representación, en los círculos de amistades riendo las actitudes y los chistes sexistas.

Las compañeras de las Comadres de Gijón y la Asociación Mujeres por la Igualdad de Barredos nos han acompañado en el X Foro, junto a las de la Campaña de Cataluña para concluir que las luchas masivas funcionan y la fuerza de ir juntas ha dado sus frutos. Pero también la necesidad de estar alerta. Pues el PP continúa con su estrategia de “contentar a los suyos”, como decia una comadre. Y nosotras continuaremos luchando por el derecho al propio cuerpo. Por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y de las mujeres jóvenes.

Hemos conseguido parar las cavernas que nos quería imponer el gobierno del PP. Hay que seguir por la educación sexual en las escuelas, que no nos tutelen una vez más desde la Iglesia o el Estado.

La Plataforma “CEDAW1 sombra España” ha trabajado para que las ONG de todo el Estado pudiéramos reaccionar ante el informe del gobierno en la ONU. Ha sido con un "informe sombra" que plantea la verdad de la situación en todas las Comunidades Autónomas. (https://cedawsombraesp.wordpress.com/ ).

En el Foro hemos debatido sobre las violencias en la Universidad, las oportunidades de la paternidad, cómo afecta a los niños la violencia machista, los movimientos sociales, las violencias 2.0. 

Nos apuntamos también a cambiar y superar las barreras que nos impone nuestra socialización imperante, marcándonos unos roles que a menudo no son los deseados ni los que nos pide nuestra personalidad.

Las contradicciones entre la legislación y aplicación de la justicia. Nos hemos planteado ¿Realmente se protege a las mujeres en situación de violencia machista? ¿Tienen credibilidad?

Estrategias y cambio del imaginario y los mitos

La pesadilla real es que día sí día también asesinan mujeres. Nos asesinan. Nos dicen que "ha muerto una mujer".

Lo cierto es que las matan hombres. Y no es delincuencia común. No es un acto "pasional". Nada que ver con el amor.

Los lemas que en estos diez años hemos lanzado desde la Plataforma son los del movimiento social para la erradicación de la violencia machista. Basta de agresiones. No nos pararán. Paremos el machismo. Credibilidad a las mujeres que sufren violencia machista.

Juntas tenemos más fuerza. Todas juntas elaboramos estrategias para cambiar el imaginario de la cultura patriarcal y el machismo, que sustenta la discriminación, el dominio y el abuso de los hombres sobre las mujeres: la vulneración de los más elementales Derechos Humanos y de la Libertad.

Gracias a las luchas de muchas mujeres que nos han precedido, contamos con convicción, leyes y herramientas para hacer frente a esta violencia. En los últimos 15 años ha pasado de ser un problema individual y tabú, familiar, a considerarse una tarea social. Por lo tanto se ha creado una jurisdicción y unas políticas públicas para abordarlo. La ley del Derecho de las Mujeres a la erradicación de la violencia machista 5/2008 aprobada por el Parlamento de Cataluña, es el ejemplo más paradigmático de este avance. Va más allá de la vía penal de castigo al agresor y establece campañas de sensibilización, prevención y detección; protocolos y medidas en todos los ámbitos públicos, en particular los de atención a las mujeres y en la educación.

A pesar de estos avances nos preguntamos a cada asesinato, a cada mujer que pide ayuda, ¿qué está fallando para que continúe habiendo esta gran lacra social en nuestro país?

¿Por qué este año 66 mujeres asesinadas en España? ¿Por qué cada mes tenemos que leer nombres en la Plaza Sant Jaume de Barcelona? Sí, en Barcelona debemos llorar a mujeres al igual que en Europa, Asia, África, América y Oceanía.

¿Por qué en Europa 13 millones de mujeres han sufrido violencia física y / o sexual durante el año 2013?

La responsabilidad es de quien ejerce la violencia no de quien la padece.

Vaya por delante que el responsable de la violencia y/o el asesinato a las mujeres es el agresor, pero tanto la sociedad en general como las instituciones no deben ser cómplices de esta violencia.

¿Cómo se es cómplice de esta violencia?

Las leyes y medidas públicas las aplican las personas. Hay una gran resistencia al cambio, un fuerte arraigo de los patrones culturales, una normalización de esta violencia. Incluso los hombres que han asesinado a la mujer se entregan para reafirmar su autoridad.

A menudo, en la judicatura, los servicios de atención social, los medios de comunicación, se vuelve a victimizar a la mujer en lugar de rechazar al agresor.

Se les da, a las mujeres, la responsabilidad y culpa de lo que les está pasando. Se les pone, en las mujeres, una etiqueta de "maltratada" y se las vuelve al ámbito privado, a que cuiden de sí mismas y de sus hijos e hijas.

Los diferentes prejuicios y estereotipos incrustados en la cultura imperante, impiden la escucha y la credibilidad hacia las mujeres que quieren superar el proceso de violencia.

Dicen que: Las mujeres "no se explican bien" "no han denunciado" "retiran la denuncia" "provocan las situaciones en divorciarse" "no están equilibradas" "quieren sacar ventajas" "hacen denuncias falsas" "quieren la custodia de las hijas e hijos”.

En fin. Siempre se pone en duda la palabra de la mujer.

Después de la Ley

Después de 10 años de la ley integral del Estado y 6 de la ley catalana, debemos oír a un juez o jueza decir a una mujer: "explíquese mejor, cíñase a los hechos" "¿Si Hace 10 años que le agrede, por qué no ha denunciado antes?""¿para qué quiere mampara? o a su abogado o abogada decirle "más vale que no declares porque él puede ir a prisión" o "no declares porque él ha hecho una denuncia contra ti y puedes salir condenada". Así, se retiran denuncias o se archivan por falta de pruebas.

Así no se acaba con la violencia que ella se ha atrevido a contar, se ayuda a mantenerla.

Podemos y queremos dar soluciones para superar estas barreras. Tenemos que superar esas resistencias a hacer un cambio en la manera de relacionarnos hombres y mujeres, en el respeto, el diálogo y la libertad. Hay que acabar con la tendencia a pensar que todas estas leyes y medidas no sirven para detener el fenómeno, o que ya se han invertido recursos suficientes, o que es una discriminación hacia los hombres agresores.

Hemos celebrado el X Foro contra las violencias de género en el Espai Francesca Bonnemaison de Barcelona. Han participado más de dos mil personas de todos los ámbitos sociales. Ha sido un espacio para hacer reflexiones, compartir experiencias y dar continuidad a la lucha.

¿Qué nos dicen los 780 chicas y chicos que han estado en el Foro en un montón de actividades? Que en sus centros de estudio hay relaciones abusivas, acoso sexual, atracción a la violencia dentro de la pareja, se repiten los tópicos que devienen de una socialización anclada en una cultura patriarcal, donde las mujeres se las educa para unos roles de cuidado, de sumisión, siempre a punto para contentar la virilidad del macho. A los hombres les enseñan a dominar, dirigir, ostentar su masculinidad, a hacer un rol de custodia y tutelaje de la mujer, sus hijos e hijas. Nada que ver con la amistad, el aprecio, el amor, los sentimientos y sufrimientos, entre personas libres y llenas de vida.

En los medios de comunicación, en las películas y video clips de las canciones de moda, alimentan unos patrones pasionales morbosos, que luego en la edad adulta se convierten en relaciones de violencia machista y, en su expresión extrema, en asesinados por el hecho de ser mujeres.

El testimonio prosigue en manos de nuestras hijas y nietas

Soy, somos optimistas. Porque sí sabemos que esta violencia tiene el principal factor en la estructura social y la manera de socializarse. Tenemos la solución. Se trata de cambiar la sociedad.

Nos podemos remitir a los estudios de grandes mujeres feministas que han analizado el fenómeno del poder en la sociedad patriarcal. Nos podemos remitir a las grandes personas educadoras que han dado pautas para una educación inclusiva, que tenga en cuenta el potencial de las personas, no su sexo o el género impuesto, lo que llamamos coeducación en las escuelas. Nos podemos remitir a los análisis, encuestas, estudios de todo tipo que en estos últimos años se han hecho a todos los niveles. A nivel académico, a nivel social, a nivel institucional tanto regional como internacional, de Naciones Unidas, de la Unión Europea de la Organización Mundial de la Salud.

No bajaremos la guardia. Les debemos a la lucha de nuestras madres y abuelas, a las mujeres supervivientes de la violencia machista, y a las próximas generaciones que tenemos que enseñar con otros valores y parámetros.

Especialmente pienso en nuestras hijas y limpias. A vosotros os pasamos el testigo colectivo. Y estoy bien convencida de que, a vuestro modo y con vuestro impulso, lo haréis incluso mejor que nosotros. Lo conseguiréis.

Formación, sensibilización y atención

No hay atajos. No hay milagros. No se puede caer en la autocomplacencia de "ya hacemos lo que podemos" "ya hemos hecho mucho", el camino recorrido no debe impedir ver y desarrollar lo que nos falta por hacer.

700 mujeres asesinadas en España en una década. Las más de 600.000 2 mujeres que sufren violencia cada año en nuestro país, nos recuerdan que no es un tema menor, que no exageramos, que es una labor social de todas y todos, y que tenemos que dar respuesta a esta realidad.

Hemos de potenciar el modelo de intervención forjado en la reflexión y participación de los grupos de mujeres. A partir de la formación, la creación de redes y la distribución de los recursos que asegure la cobertura real en todo el territorio. De forma práctica, eficaz y eficiente.

Huir de volver a un ámbito de atención puramente asistencial y de control o tutelaje a las mujeres víctimas de violencia. Necesitamos un modelo de atención integral que les dé herramientas para salir adelante, que las haga fuertes para poder llevar a cabo un nuevo proyecto de vida.

Para este cambio todas las personas profesionales que están enseñando a nuestra juventud, todas las que atienden a las mujeres que piden apoyo para salir del proceso de violencia, deben ser conscientes y saber cómo cambiar. Pedimos formación y capacitación de los y las profesionales que intervienen en todos los ámbitos. Que ya lo aprendan en sus carreras profesionales. Debemos conseguir una transparencia y calidad en la información, eficiencia y efectividad en la atención a las mujeres, que haga que los procesos lleguen a buen fin, a la recuperación de su vida y por tanto a incorporarse a la vida social y laboral de manera activa.

Continuar y promocionar campañas de sensibilización y prevención de la violencia machista entre la ciudadanía en general y entre la juventud en particular.

Potenciar la red de mujeres. Que las entidades de mujeres participen en las coordinaciones de los circuitos institucionales, enriqueciéndolos con su experiencia y puedan hacer seguimiento de los disfuncionamientos de las leyes y medidas públicas.

Como red social nos comprometemos a continuar la lucha por la construcción de una nueva sociedad: donde las personas sean personas y no se evalúen y se determinen por su sexo, consiguiendo vivir mujeres y hombres en armonía y libertad.

Notas:

1 CEDAW (Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer)

2 Macroencuesta 2011

Montserrat Vilà Planas es coordinadora de la Plataforma unitària contra les violències de gènere de Cataluña

Fuente:
www.sinpermiso.info, 30 de noviembre 2014