Con el pueblo saharaui

Joxe Iriarte Bikila

25/03/2007

1. Se cumplirán pronto 30 años desde que el último soldado español abandonara el Sahara Occidental, poniendo fin a una opresión colonial española de 100 años y dando inicio a la opresión colonial marroquí.

En 1961 la ONU aprobó la resolución 1514 y en 1970 pidió a España que celebrara un referéndum de autodeterminación. El 6 de noviembre de 1976, con la dictadura franquista en las últimas, Marruecos llevó a cabo la invasión denominada marcha verde. 350.000 marroquíes, de los cuales 25.000 eran soldados, se reunieron en Tarfaya y al no ponerles obstáculos el ejército español, lograron entrar en territorio saharaui. Mientras tanto, Mauritania hacía lo mismo por el sur.

Franco envió a El Aiaún a quien había designado como sucesor, Juan Carlos de Borbón, que pronunció una conferencia en la que afirmó que protegería al pueblo saharaui y realizaría el referéndum solicitado por la ONU.

El 14 de noviembre, sin embargo, España, Marruecos y Mauritania firmaron el vergonzoso “Acuerdo Trilateral”, mediante el cual, en lugar de devolver al pueblo saharaui lo que por ley le correspondía, se dejaba en manos de Marruecos y Mauritania la administración colonial, que quedaba dividida en dos.

Cuando los ejércitos de Marruecos y Mauritania se apropiaron del territorio saharaui, iniciaron una violenta represión contra cualquiera que se considerara saharaui. La mayoría de saharauis tuvieron que huir de sus comarcas y fueron bombardeados en el desierto con napalm y fósforo.

2. El 27 de enero de 1976 el Frente Polisario proclamó la República Árabe Democrática del Sahara en los mismos territorios liberados del Sahara. El ejército de Marruecos bombardeó con explosivos de napalm los campamentos de refugiados allí instalados. Los refugiados encontraron protección en la hamada de Tinduf cedida por Argelia.

En 1988, después de años de duras luchas, Rabat y el Frente Polisario acordaron un proceso de paz propuesto por la ONU. Este acuerdo recogía un alto el fuego y un referéndum de autodeterminación. En 1991 se creó la Misión para el Referéndum de Autodeterminación del Sahara de Naciones Unidas. En todos estos años, empero, Rabat no ha hecho más que retrasar el referéndum.

Marruecos, mientras tanto, ha acosado, detenido, apaleado, hecho desaparecer y asesinado a activistas saharauis ininterrumpidamente. Y los que permanecen lejos de las garras de Marruecos están en los campamentos de Tinduf a la espera de volver a su patria. Esperando, sí, pero no en reposo. A 250.000 individuos en el desierto, entre ellos niños y abuelos, el poder vivir cada día se les convierte en una guerra terrible.

3. Ha pasado una década larga desde que Marruecos y el Polisario firmaran el plan de paz, en el que se expresaba claramente que en un plazo determinado el referéndum debería haberse realizado. Marruecos mostró enseguida que actuaba a desgana. Y que una vez interrumpido el enfrentamiento armado que tanto le perjudicaba, no tendría prisa alguna por cumplir la palabra dada.

Y en esas están. Ni hacia atrás ni adelante, en un impasse. Totalmente bloqueado. Evidentemente, en perjuicio del pueblo saharaui. En efecto, a Marruecos le beneficia la prolongación del bloqueo. Los marroquíes tienen a su favor la situación internacional, sobre todo desde que desaparecieron los estados comunistas que ayudaban al Frente Polisario y, más aún, desde que el mejor aliado del pueblo saharaui y principal enemigo suyo, Argelia, tiene problemas internos. De la misma forma que tienen a favor la estabilidad interna y la propiedad de los caladeros que están en aguas saharauis y no digamos los carros de beneficios que salen de las explotaciones de minas de fosfato. Puesto que no es lo mismo tener que vivir en campamentos de refugiados que en el país de uno y además vivir como ocupante del de otro, con todo lo que ello implica.

La situación del pueblo saharaui, en cambio, es dura.

4.  No es de hoy el conflicto de los territorios ocupados. La lucha del pueblo saharaui y la represión salvaje de los marroquíes. Las paredes del silencio rodean todo lo que ocurre allí, pero en la actualidad ha superado todas las barreras y las imágenes de la lucha en la calle nos han llegado con toda su crudeza.

Se está levantando de nuevo la juventud, que no ha conocido los tiempos de la guerra ni de la colonización. Se han reavivado las protestas. Como es habitual, la policía marroquí responde con una represión salvaje: heridos y detenidos en abundancia. Los manifestantes más jóvenes, por su parte, arrojan cócteles molotov y piedras contra los policías.

Diferentes luchas populares de los territorios ocupados pueden ser capaces de desbloquear la situación, evidenciando, al tiempo, la injusticia de la monarquía marroquí. A menudo han ocurrido hechos similares en la historia de los pueblos que han luchado por la libertad. Sin embargo, con los años se han ido acumulando los muertos sin avance de ningún tipo y, al final, se han adaptado a la necesidad de firmar la paz o un largo alto el fuego, sin avance ni regresión, en beneficio del más fuerte, condenados a una larga espera.

5. El referéndum de autodeterminación está bloqueado. Y ahora, sin vergüenza de tipo alguno, el Gobierno español se ha puesto totalmente a favor de la monarquía marroquí, vendiendo armas a su ejército y dando el beneplácito a la propuesta de pseudoautonomía que desdeña la autodeterminación.

¡Apoyemos desde nuestra parte la autodeterminación del Sahara!

Joxe Iriarte Bikila es un militante histórico de la izquierda vasca. Empezó su militancia en ETA y CCOO en 1964. Con motivo de la escisión de 1970, permaneció con el sector mayoritario, ETA VI, que en 1973 se fusionaría con la LCR y años después se transformaría en LKI. Sus memorias, Borrokaren gorrian (1999), constituyen un documento indispensable para el conocimiento de la izquierda vasca durante el último cuarto del franquismo y los primeros años de la denominada transición. Fue elegido miembro de las Juntas Generales de Guipúzcoa entre 1999 y 2003 por Euskal Herritarrok, coalición en la que representaba al colectivo Zutik. Es colaborador habitual de los diarios Gara y Berria, del semanario Argia y de las revistas Hika y Viento Sur. Es autor también de ¿Los obreros tienen patria? (1991), Satorra, lagun zahar horri! (hogeita bost urte geroago) y de las novelas Ekaitz aroa (2001) e Iraultzen maratoia (2002). Sobre la ocupación marroquí del Sahara, acaba de publicar Riag Entinak (elkartasuna basamortuan). Actualmente, además de la militancia en Zutik, participa en AHT Gelditu!, plataforma popular contra la construcción del TAV.

Traducción del vasco al castellano para www.sinpermiso.info: Daniel Escribano

Fuente:
Berria, marzo 2007