Nicaragua: La coyuntura política

Oscar-René Vargas

Victoriano Sánchez

28/06/2018

El "diálogo nacional" y los planes de Ortega-Murillo

Oscar-René Vargas

1. Al 24 de junio de 2018, Diriamba, Masaya, Jinotepe, Nagarote, León y otras ciudades del país están sin autoridades tras cruentos enfrentamientos entre policías, parapoliciales y delincuentes armados los que constituyen el ejército irregular creado por Ortega-Murillo contra los manifestantes. Estos municipios no tienen alcaldes y tampoco funciona ninguna entidad del gobierno central.

2. El 23 de junio, policías, parapoliciales. paramilitares y delincuentes armados encapuchados lanzaron ataques en Managua, Masaya, Diriamba, Estelí, León y Jinotepe, dejando al menos 7 personas muertas y decenas de heridos. El objetivo era el desmantelamiento de las barricadas levantadas desde hace varias semanas. Las represiones en las distintas ciudades han alcanzado niveles de brutalidad sin precedentes.

3. De acuerdo al Informe Oficial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entre el 18 de abril al 19 de junio de 2018, la “acción represiva del Estado ha producido, al menos, 212 personas muertas, 1337 han sido heridas y 507 detenidas en forma arbitraria”. Ortega-Murillo han creado un sistema de terrorismo de estado con los grupos paramilitares y con ayuda de la Policía para sembrar el terror en varios puntos del país. El Gobierno implementa medios ilícitos para imprimir terror entre la población pues su objetivo es “el dominio político-social”. Al fin y al cabo, el binomio Ortega-Murillo sigue ejerciendo un control absoluto sobre las fuerzas armadas.

4. En la semana del 19 al 24 de junio de 2018, a simple vista Ortega-Murillo se puede considerar victorioso por el despliegue, fuerza y terror que imponen sus paramilitares y sicarios. Pero esta semana que finaliza tuvo dos grandes hechos, uno de ellos de un gran simbolismo e impacto mediático. El logro de los obispos católicos de detener una masacre en curso en Masaya por las fuerzas paramilitares. La pareja presidencial ha acumulado más odio y resentimiento al imponer la fuerza bruta, la tortura, la cárcel y la muerte en diferentes ciudades del país. En el campo internacional, tuvo otro tanto. La sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la presentación de un informe de 91 páginas de la CIDH que narra las más flagrantes violaciones a los derechos humanos, lo dejó desnudo y solo ante el mundo.

5. Después de siete semanas de haberse tomado las instalaciones de la Universidad Nacional de Nicaragua (UNAN-Managua), el 22 de junio, los universitarios fueron atacados por grupos parapoliciales y francotiradores hiriendo de bala a 15, secuestraron a 3 y asesinaron a dos estudiantes.

6. Jóvenes secuestrados durante las distintas protestas y liberados más tarde, por la presión de los Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), aseguran que fueron detenidos por civiles armados pro-gobierno, que los golpearon y después los llevaron a la delegación policial El Chipote. Los golpearon con las culatas de los fusiles. Los amenazaron de matarlos y con abusarlos sexualmente.

7. La economía nicaragüense es más frágil de lo que parece. Lo económico es importante, pero no es el problema central. Nadie quiere pagar los platos rotos por un grupo de corruptos. A la obstinación de conservar el poder político, se agrega el interés de proteger el dinero mal habido por parte de Ortega-Murillo y sus allegados.

8. La economía va en picada y así lo informó el Banco Central de Nicaragua (BCN) con un dato revelador: en el mes de abril la actividad se redujo 26 por ciento. El levantamiento popular comenzó el 19 de ese mes. A junio la desaceleración económica se ha profundizado. Los bancos privados han perdidos, por retiros de los ahorrantes, US$ 563.4 millones de dólares. El gobierno ha retirado US$ 107 millones de dólares de las reservas internacionales del BCN para enfrentar la caída de impuestos. Si no se restablece la paz sociopolítica la economía pronto entrará en estado de coma.

9. El sector turismo ha sido impactado negativamente al cerrarse unos 60 mil puestos de trabajo, el 50 por ciento que genera esa actividad. La mayoría de los hoteles y restaurantes han suspendidos sus actividades.

10. La Cámara de Exportadores de Costa Rica dice que la crisis sociopolítica de Nicaragua afecta sus exportaciones, ya que Nicaragua es su quinto socio comercial y es el país de tránsito terrestre para las exportaciones hacia Honduras, El Salvador y Guatemala.

11. En Nicaragua, de los diez productos con mayor valor exportado en el primer cuatrimestre, hasta abril 2018, seis mostraron reducciones de acuerdo a un informe del Banco Central de Nicaragua.

12. Entre el 19 y 21 de junio, cerca de 600 hombres armados, entre policías, militares del ejército y partidarios gubernamentales armados contratados para matar y aterrorizar se dispusieron a entrar a Masaya, por la carretera principal. Botaron 3 barricadas para llegar a la Rotonda San Jerónimo, ahí tomaron la calle principal de acceso y se enfrentaron a unos centenares de pobladores, que con morteros, piedras y tiradoras se defendían, pero se tuvieron que replegar a punta de balas.

13. Un ejército irregular armado hasta los dientes contra un pueblo desarmado tuvo que luchar 7 horas para avanzar 12 cuadras, solo tomaron 2 calles, no pudieron entrar a los barrios, sus barricadas ahí siguen intactas, inmutables. Asesinaron a 6 e hirieron a 43 personas, por la misma calle que entraron, salieron. El histórico y aguerrido pueblo de Monimbó, ellos quedaron esperando lo que nunca llegó, el ataque. Obispos, el Nuncio Apostólico y sacerdotes van a Masaya para detener la masacre, logrando detenerla. Nada que celebrar para el gobierno.

14. En esos mismos días, entraron a la ciudad de Granada camionetas Toyota Hilux llenas de antimotines y paramilitares para destruir los tranques. Los reportes indican que León, Matagalpa y Estelí vivieron situaciones límite en esas ciudades del país, la ciudad de Estelí fue atacada como Masaya.

15. El Ejército sigue en los cuarteles sin intervenir en la crisis sociopolítica. Pero nadie les cree. Ortega-Murillo han creado un ejército irregular que tiene mando, tiene estructura, tiene avituallamiento, tiene cuarteles, tiene armas de guerra, tiene vehículos para movilizarse y despliegue territorial. El Ejército Nacional sigue diciendo que no interviene, pero demuestra, al menos, una complicidad pasiva con el ejército irregular.

16. El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, solicitó al Gobierno de Nicaragua apoyar a los obispos de la CEN, para frenar represión en Masaya. “Exigimos se frene inmediatamente la represión en el pueblo indígena de Monimbó ubicado en Masaya. Solicitamos al Gobierno de Nicaragua apoyar a los obispos que buscan la pacificación de la ciudad”, escribió Almagro. Dura declaración de Almagro lo que indica un distanciamiento del plan Penco-Ortega que señalaba las elecciones para el 2021, ahora está a favor del aterrizaje al suave, elecciones 2019, por “sugerencia” de Estados Unidos.

17. El 20 de junio, presionado por los acontecimientos el gobierno Ortega-Murillo oficializó la invitación a los organismos pro derechos humanos de la ONU, la OEA y la Unión Europea para que visiten el país la próxima semana, desde el 25 de junio en adelante. En su táctica de ganar tiempo, el gobernante recibió también al embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo.

18. El 23 de junio estaba programada a realizarse en Managua una marcha, fue suspendida por los organizadores ante la ocurrencia de los violentos ataques que parapoliciales y delincuentes armados por el gobierno realizaron en muchos barrios de la capital durante la madrugada y la mañana de ese día.

19. El mismo 23 de junio, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) convocó a reanudar el diálogo el 25 de junio y expresaron que se necesita una respuesta de Ortega al planteamiento de adelantar las elecciones.

20. El Secretario Ejecutivo de la CIDH confirmó que la llegada a Nicaragua de un equipo de la CIDH para asesorar desde el lunes 25 de junio a una de las Comisiones del Diálogo Nacional.

21. Comisión de Verificación y Seguridad tendrá la tarea de contemplar que exista seguridad y que la vida de las personas que protestan en los tranques, barricadas en las ciudades y carreteras y manifestaciones, no corran peligro.

22. Los criterios expresados de manera individual por los principales líderes de la burguesía nicaragüense, fueron expresados de manera conjunta, no solo por ellos, sino también por todos los presidentes de las cámaras afiliadas al COSEP (Consejo Superior de la Empresa Privada).

23. Un inusual documento que reunió a todos los empresarios, incluidos la oligarquía financiera se hizo público el 30 de mayo 2018. La carta está dirigida a Daniel Ortega y pretende convencerle de la necesidad de adelantar las elecciones e implementar un conjunto de reformas democráticas.

24. En su parte medular, la carta de los principales empresarios, publicada en el diario La Prensa, expone lo siguiente: “(...) consideramos urgente implementar las reformas necesarias, que permitan adelantar las elecciones de una manera ordenada y con un Consejo Supremo Electoral renovado, ambas fechas a ser determinadas en el diálogo nacional. (...) para procurar la agilización de los mecanismos de diálogo y negociación y salvar a nuestra nación, creemos conveniente invitar a que se involucren como asesores y garantes de la implementación de los acuerdos a representantes de organizaciones internacionales como la OEA y la Unión Europea (...)”.

25. En concreto, las intenciones de los empresarios son: no quieren la renuncia del gobierno Ortega-Murillo, sino que este, en conjunto con la OEA y los Estados Unidos, aplique un paquete de reformas democráticas para adelantar las elecciones, para evitar que triunfe la insurrección popular sobre el régimen. Quieren cambios graduales que no pongan en riesgo sus negocios, no desean el triunfo de una verdadera revolución democrática, y en este punto vuelven a coincidir con el gobierno Ortega-Murillo.

26. El Consejo Permanente de la OEA, reunido en Washington el viernes 22 de junio, conoció el informe oficial de la CIDH de la visita realizada a mediados de mayo, el cual fue ampliado con las últimas atrocidades cometidas por el gobierno Ortega-Murillo. Todos los discursos de los cancilleres latinoamericanos, Estados Unidos y Canadá, salvo Nicaragua, Venezuela y Bolivia, aprobaron el informe y fueron coincidentes en condenar las violaciones de los derechos humanos en Nicaragua.

27. Pero esta condena simbólica al gobierno Ortega-Murillo, --porque no tomaron ni una sola acción vinculante--, no fue desinteresada. Detrás de los discursos críticos, se esconde la política del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que expresa que es necesario convocar a elecciones anticipadas en Nicaragua permaneciendo en el poder Ortega-Murillo.

28. Las elecciones anticipadas, según el secretario General de la OEA, Luis Almagro, deberían realizarse “(…) en un plazo mínimo de nueve meses, dada la necesidad de rehacer el registro electoral, y en un plazo máximo de catorce meses".

29. La impresión que tengo es que la elección adelantada para marzo 2019 ya estaba previamente negociada, por lo tanto, no hubo ningún país que condenará abiertamente al gobierno Ortega-Murillo. Todos apoyaron el informe de la CIDH y la realización de las elecciones en el primer trimestre de 2019. Mientras tanto, la represión selectiva continuará. El gobierno continuara quitando barricadas y tranques en diferentes ciudades y carreteras del país.

30. La jerarquía católica mantiene un duro lenguaje hacia Ortega: “El diálogo no se reanudará como estaba previsto, pues el gobierno tiene que demostrar voluntad política. Esto no es un juego, esto es serio para el futuro de Nicaragua. Aquí no se pueden seguir asesinando más personas”, declaró monseñor Silvio Báez, obispo Auxiliar de Managua.

31. La demanda general del pueblo de Nicaragua exige, como primer paso, antes de convocar a elecciones democráticas, terminar inmediatamente con el gobierno Ortega-Murillo. En condiciones normales, una crisis política deber resolverse por medio de elecciones, pero en el caso de Nicaragua, el sistema electoral y el conjunto de las instituciones del Estado son corruptas hasta la medula.

32. El plazo de nueve a catorce meses, propuesto por Almagro, coincide con la propuesta de adelanto de las elecciones generales que los obispos, como mediadores del Dialogo Nacional, presentaron en su oportunidad a Ortega-Murillo. Esta propuesta, de materializarse, le daría meses más de vida política al gobierno Ortega-Murillo, cuando la mayoría del pueblo exige la renuncia inmediata.

33. Es decir, el gobierno Ortega-Murillo sería el encargado de convocar y organizar las elecciones anticipadas. Evidentemente, un gobierno con antecedentes de sucesivos fraudes electorales y con las manos manchadas de sangre, no sería idóneo para un asunto tan crucial como convocar y organizar elecciones anticipadas. Una verdadera reforma democrática jamás se logrará bajo el gobierno Ortega-Murillo.

34. En una conferencia de prensa el mismo día 22 de junio, la Alianza Cívica por la Democracia y la Justicia (ACDJ) se mostró contenta por la resolución de la OEA en torno al informe de la CIDH, pero en relación a la propuesta de Almagro, en el sentido de convocar a elecciones anticipadas, no se oponen a la propuesta de elecciones anticipadas. Poco a poco van acercándose a la coincidencia total con la OEA.

35. La ACDJ es una coalición formada por grupos empresariales (COSEP, AMCHAM y FUNIDES) y grupos estudiantiles más algunas importantes organizaciones de la sociedad civil, como el movimiento campesino y los estudiantes. A pesar que la lucha democrática la iniciaron los estudiantes, al final los empresarios son quienes llevan la voz cantante y conducen las negociaciones, respaldados por la Iglesia Católica.

36. Los grupos estudiantiles y los movimientos sociales han venido perdiendo su independencia política y la beligerancia, en la medida que aceptaron que se quitara como primer punto de la agenda la renuncia inmediata de Ortega-Murillo. Los empresarios han tomado el control de las negociaciones, aunque no dirijan la lucha de los tranques y las barricadas.

37. Desde el inicio de la crisis, los líderes de los principales grupos empresariales se pronunciaron por un adelanto de las elecciones, y nunca han dicho o insinuado que el gobierno Ortega-Murillo debe renunciar inmediatamente. Al contrario, trabajan discretamente para que en el Dialogo Nacional se adopte la decisión de convocar a elecciones anticipadas para marzo del 2019, dándole una bocanada de aire al gobierno Ortega-Murillo.

38. El gobierno Ortega-Murillo maneja otro mecanismo de disuasión para debilitar a los empresarios, caso concreto en el sector agropecuario. Se suceden invasiones de tierras de propiedades privadas en diferentes departamentos del país por personas claramente identificadas con el partido de Ortega y Murillo. Las denuncias se suceden día tras día, pero las autoridades no actúan so pretexto de la emergencia nacional que les obliga atender asuntos más importantes.

39. Los empresarios se inclinan por el adelanto de las elecciones porque temen profundamente al proceso de revolución democrática en curso. El miedo a los luchadores de los tranques los lleva a aceptar la prolongación de la vida política del gobierno Ortega-Murillo, se niegan a exigir la renuncia inmediata del gobierno asesino. De esta forma, las piezas de la negociación comienzan a coincidir en un solo punto: elecciones anticipadas bajo el gobierno Ortega-Murillo. Mientras tanto, el gobierno aprovecha para continuar su ofensiva militar para desmantelar los tranques a balazos.

40. La estrategia de Ortega no abandona el poder para nada, el escenario uno que formulé hace algunas semanas atrás: Ortega se queda en el poder, sofoca y vence la rebelión. No le importa las amenazas, ofertas y arreglos con la comunidad internacional. Se queda y recompone o estructura un nuevo modelo de gobernanza de cara a las elecciones de marzo 2019. Para eso necesita terminar de desarmar los tranques a nivel nacional, por lo tanto, continuar la represión indiscriminada.

41. A partir de las 10:00 de la noche del domingo 24 de junio el ejército irregular, creado por Ortega-Murillo, ha comenzado atacar las ciudades de Nagarote, Tipitapa, Matagalpa, Masaya, Estelí, Jinotepe y Wiwilí. Ciudades que han sido activa y organizada en la insurrección cívica. Estos ataques sincronizados se producen el mismo día que la CIDH y otros organismos llegaron, por la tarde, a Nicaragua. Para estos organismos será una prueba de fuego, ya que su función es no tolerar esta violencia gubernamental.

42. En paralelo, puede negociar con Estados Unidos y el gran capital un nuevo modelo y oxigenar a los partidos políticos comparsas para dividir a las fuerzas de la oposición de cara a las elecciones de marzo 2019. Él tiene en mente el ejemplo el caso venezolano, lo tiene claro. Cambios en el Consejo Supremo Electoral (CSE), talvez en algunas otras instituciones, pero él se queda en el poder organizando las elecciones.

43. Tomando en cuenta que la Huelga General del 14 de junio fue un éxito total. Se debe escalar la presión social contra el gobierno genocida. Para detener la ofensiva criminal contra los tranques, para obligar a Ortega-Murillo a detener a sus huestes criminales, los organismos de la sociedad civil y quienes están luchando en los tranques demanda la convocatoria de una nueva Huelga General de 48 horas, única forma de parar la represión y avanzar hacia el objetivo central: la renuncia inmediata del gobierno Ortega-Murillo. La ACDJ declaró: “tomamos notas de la propuesta de Huelga General”.

44. Frente a este espeluznante panorama, el régimen y sus secuaces se han quedado virtualmente solos. Únicamente los sostienen el control del aparato represivo (oficial e irregular) y algunos grupos, la nueva clase, que se han visto puntualmente beneficiados por ellos. La conclusión es clara: por el bien de Nicaragua, Ortega-Murillo deben cesar de inmediato la represión y abandonar el poder.

45. A lo anterior debe sumarse la investigación de los hechos por parte de organismos independientes de derechos humanos y la apertura de procesos judiciales inmediatos contra los responsables, mediante tribunales constituidos por jueces probos y sin vinculaciones con el poder Ortega-Murillo.

Managua, 24 de junio de 2018

La desastrosa estrategia de negociación de la Alianza Cívica

Victoriano Sánchez

El Dialogo Nacional, solemnemente el pasado 16 de mayo, fue una medida defensiva del gobierno Ortega- Murillo, que se encontraba presionado por el levantamiento popular, situación que intranquilizaba enormemente al gobierno de Estados Unidos, a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a la Unión Europea, quienes también presionaron por una “salida negociada” a la crisis.

La instalación del Dialogo Nacional generó enormes expectativas democráticas. Las enormes marchas nacionales contra el gobierno, generaron un ambiente triunfalista. Se llegó a la exageración de afirmar que el Dialogo Nacional serviría únicamente para negociar la renuncia o rendición de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo. Pero las cosas marcharon por un rumbo diferente, que vale la pena analizar y discutir, para aportar una mayor claridad entre los elementos de vanguardia que al frente de los tranques, sostiene la lucha de masas contra el gobierno Ortega- Murillo.

Éxito total del Paro Nacional del 14 de junio

En un momento determinado, el gobierno Ortega-Murillo rompió el Dialogo Nacional, argumentando que la Agenda de Democratización elaborada por la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACDJ) era un “golpe de Estado”. Después de la reunión con los obispos el 7 de junio, el gobierno Ortega-Murillo pidió una tregua de dos días, la que fue aprovechada para desatar una brutal ofensiva militar contra los tranques. Como se puede observar, el gobierno Ortega-Murillo ha tenido la táctica de al ternar las negociaciones sin dejar de golpear.

La convocatoria al Paro Nacional del 14 de junio, por parte de la ACDJ, contó con la anuencia de la mayoría de las cámaras del COSEP. No obstante, fue convocado no para derrocar al gobierno Ortega-Murillo, sino para reanudar las negociaciones, es decir, como un simple mecanismo de presión.

El Paro Nacional fue exitoso, pero el acatamiento masivo del mismo no se debió al COSEP, sino a que su convocatoria era una exigencia popular cada vez más fuerte. El pueblo está cansado de la represión, quiere acciones contundentes que pongan fin a las continuas masacres. No hay duda que los empresarios se sumaron al paro Nacional ante el hecho evidente que la paralización de las actividades productivas la estaba produciendo en los hechos el surgimiento espontaneo de tranques en todo el país.

El gobierno intentó desmovilizar el Paro Nacional, llamando al reinicio de las negociaciones del Dialogo Nacional para el viernes 15 de junio, pero la demostración de repudio contra Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo fue masiva y casi total.

El gobierno tiene una estrategia coherente en las negociaciones

Es importante analizar cuál ha sido el comportamiento de cada sector dentro del Dialogo Nacional.

El gobierno Ortega-Murillo, compuesto por algunos ministros que son viejos zorros de la lucha guerrillera contra Somoza, saben perfectamente que la capacidad de negociación depende de la correlación de fuerzas en el terreno. Por ello, sabiendo que enfrenta un vasto movimiento popular, mientras negociaban o rompían la mesa de negociaciones nunca han dejado de intentar recuperar la iniciativa militar.

Las tácticas dilatorias en la negociación han sido utilizadas por Daniel Ortega para reagrupar sus fuerzas de choque, lanzándolas contra los tranques, sembrando el terror en los barrios orientales de Managua. El gobierno Ortega-Murillo se esfuerza en demostrar al gobierno de Estados Unidos que, pese a la crisis, ellos todavía tienen fuerza suficiente y que, por lo tanto, sus exigencias en la negociación deben ser tomadas en cuenta.

Incluso, la estrategia central del gobierno Ortega-Murillo consiste en mostrar un rostro negociador ante la comunidad internacional, desea evitar sanciones del Congreso de Estados Unidos, acepta que vengan organismos internacionales protectores de derechos humanos a investigar, regresa al Dialogo Nacional, alarga la toma de decisiones sobre posible elecciones anticipadas, forma todo tipo de comisiones, etc, pero con un objetivo central: contener la insurrección popular, evitar el derrocamiento del gobierno, superar el mal momento, encandilar a los la empresarios del COSEP convocando a elecciones anticipadas a realizarse lo más tarde posible, etc.

Si en las próximas semanas o meses  logra cambiar la correlación de fuerzas en el terreno, debilitando o desmoralizando la resistencia de los tranques, entonces todo habrá cambiado, porque habrá sobrevivido al momento más desfavorable.

La estrategia incongruente de la ACDJ

Del lado de la ACDJ la estrategia de negociación ha sido incongruente con la exigencia de la renuncia del gobierno Ortega-Murillo. Si este fuese el punto central de la negociación, no habría muchos discursos dentro del Dialogo Nacional. O se rinden o renuncian, punto. Pero la estrategia no ha sido en realidad exigir la renuncia de la pareja presidencial, o negociar su rendición, sino que más bien han abandonado esta consigna central --que es el deseo de la mayoría de los nicaragüenses- -la han degradado, dejando de ser el punto principal de la Agenda de Democratización.

No fue una casualidad que la Agenda de Democratización, con fecha 23 de mayo del 2018, ya no tenía como punto central la renuncia del gobierno Ortega-Murillo.

Al abandonar esta consigna, todos los puntos de la agenda giran en torno a las elecciones anticipadas y las reformas democráticas que se deben realizar. Al abandonar la exigencia de la renuncia del matrimonio presidencial, en los hechos, están aceptando que el gobierno Ortega- Murillo sobreviva hasta la realización de esas elecciones anticipadas. Hay una aceptación tácita que el gobierno Ortega-Murillo debe estar un tiempo más en el poder.

Esta realidad está en consonancia con el planteamiento de los principales grupos económicos, quienes coincidieron en la necesidad de plantar el adelanto de las elecciones, lo que en los hechos implica, repito, la sobrevivencia del gobierno durante el llamado periodo de transición. Esta situación no molesta en nada el gobierno de los Estados Unidos, porque ellos son reacios a los cambios abruptos, no les gusta al caos revolucionario, su diplomacia siempre trabaja en función de la realización de cambios graduales, conforme las hojas de ruta que ellos establecen o planifican.

Tácticas suicidas

Lo más trágico es que, en las negociaciones dentro del Dialogo Nacional, la ACDJ tiene tácticas suicidas. En el comunicado sobre la sesión del día 15 de junio, en el Dialogo Nacional, el punto seis establece que ambas tomaron el acuerdo de “6.- El cese de toda forma de violencia y amenaza venga de donde venga en el territorio nacional y un plan con su implementación a la brevedad posible para la remoción de los tranques por parte de la Comisión de Verificación y Seguridad favorecerá aún más el mantenimiento de un ambiente de paz y seguridad”.

Hasta el momento, la violencia, los asesinatos, saqueos e incendios, provienen de la Policía Nacional y de las fuerzas de choque del FSLN. Lo más grave y peligroso es que los delegados de la ACDJ tomaron la decisión de remover los tranques, amparados en una supuesta Comisión de Verificación y Seguridad, compuesta de manera bipartita por la ACDJ y el gobierno.

¿Acaso al ACDJ desconoce que su capacidad de negociación proviene de los tranques? No lo desconoce, porque precisamente una de las peticiones centrales el gobierno siempre ha sido que la ACDJ hiciera un llamado al levantamiento de los tranques, algo que se negó en su oportunidad, pero que ahora lo ha hecho de manera voluntaria, en medio de una feroz ofensiva militar del gobierno contra las barricadas y tranques, incluso sin consultar a los compañeros y compañeras que arriesgan el pellejo defendiendo los tranques.

Esta separación entre las negociaciones en las alturas y la dinámica revolucionaria de los tranques es real. Y es que la ACDJ en realidad no dirige los tranques, estos tienen una dinámica propia, y no aceptan las decisiones del Dialogo Nacional. Esta contradicción entre las bases sociales del movimiento insurreccional y la conducción de la ACDJ en manos de los empresarios, es real y el gobierno lo sabe, por eso apura el paso para profundizar este tipo de contradicciones en su propio beneficio, haciendo más grande la llaga.

¿Quién dirige las negociaciones de la ACDJ?

En la ACDJ participan los empresarios del COSEP, y movimientos sociales como el movimiento campesino anticanal organizado en el Consejo Nacional en Defensa de la Tierra, el Lago y la Soberanía, organizaciones feministas y de la sociedad civil y los cinco movimientos que forman la Coalición Universitaria: Movimiento Universitario 19 de Abril, Movimiento Estudiantil 19 de Abril, Coordinadora para la Justicia y la Democracia, Alianza Universitaria de Nicaragua y estudiantes de la Universidad Nacional Agraria (UNA).

Los movimientos sociales y estudiantiles son la mayoría, son quienes han marchado y peleado en las calles, son quienes arriesgan la vida en los tranques, pero no son quienes conducen las negociaciones son los empresarios del COSEP y FUNIDES, que es un centro de pensamiento de los grandes grupos económicos.

Y esto no es una casualidad, es un proceso que ha ocurrido de manera lenta, casi imperceptible. Primero se diluyó la exigencia de la renuncia de la pareja presidencial hasta eliminarla de la Agenda de Democratización, después se ha aceptado ciertas reuniones secretas que se producen en las comisiones tres más tres (3 más 3), cayendo en la dinámica en la que el gobierno es experto: negociaciones secretas entre los grupos de poder, a espalda de las masas.

José Adán Aguerri, presidente del COSEP, sin el menor rubor ha dicho. “(...) Esta ruta que se planteó no se va poder desarrollar en plenaria con tantas personas, es una ruta requiere de mucho trabajo, de especialistas, de gente que está sobre cada uno de los temas”. (END, 16/06/2018). Más claro no puede ser!!.

Adelantándose a los acontecimientos, también insinúa que podría haber algunos cambios importantes en las propuestas: “(...) Aquí no hay solo un tema electoral, también hay un tema judicial y estos temas van a ser vistos y no se deben de extrañar que en una parte de estos procesos se creen alternativas que permitan avanzar rápidamente. Será importante, sobre todas las cosas, buscar respuestas rápidas que permitan la salida a la crisis”. ¿Cuáles serían los cambios? No lo sabemos.

Los movimientos sociales y estudiantiles deben recuperar la independencia

El día de hoy, en el canal 100% noticias, doña Francisca Ramírez, lideresa del movimiento campesino anticanal y grupos estudiantiles dieron una conferencia de prensa, en que expusieron su desacuerdo con el punto seis de las resoluciones del Dialogo Nacional, relacionada con un posible levantamiento de los tranques, y plantearon nuevamente la exigencia de la renuncia del gobierno Ortega-Murillo, la instauración de un gobierno provisional revolucionario y la convocatoria a elecciones para Asamblea Nacional Constituyente, antes de la realización de elecciones generales.

Esta conferencia de prensa fue ignorada por los medios de comunicación, pero es un hecho sintomático importante sobre la enorme desconfianza que está generando la estrategia de negociaciones de la ACDJ, controlada por los empresarios del COSEP y el FUNIDES.

Esperamos que ese malestar que existe por la manipulación de las negociaciones genere una dinámica de discusión y de críticas que permitan corregir el rumbo de las negociaciones, que se han convertido en un pantano que, de continuar esa misma tendencia, puede incidir negativamente en la dinámica insurreccional y debilitar los tranques.

Debemos recuperar el control de los movimientos sociales sobre las negociaciones, arrebatárselas al COSEP, para lograr la meta de la expulsión de la pareja presidencial del gobierno, el primer paso real y verdadero en la democratización de Nicaragua

https://elsoca.org/pdf/esca/2018/ESCA%20No%20265.pdf

economista de formación, es un veterano luchador de la resistencia antisomocista en Nicaragua. Participó en la revolución y luego en el gobierno sandinista, manteniendo después una posición de resuelta independencia crítica.
Corresponsal nicaraguense de El Socialista Centroamericano.
Fuente:
Varias