Nicaragua: Hay que condenar la represión y las medidas neoliberales de Daniel Ortega

Olmedo Beluche

22/04/2018

El gobierno de Daniel Ortega, del partido FSLN, ha procedido a realizar una drástica reforma de las pensiones, aumentando la cuota obrero patronal y descontando 5% de las jubilaciones de los actuales jubilados. Todo esto sugerido por el Fondo Monetario Internacional en una típica medida de corte neoliberal.

Por menos que esto, en Panamá, el movimiento popular organizó el Franadesso original, en 2005, se realizaron masivas movilizaciones y una huelga general. Así que es plenamente legítima, como lo fue la nuestra, la movilización de los estudiantes y trabajadores nicaragüenses contra la reforma que ahora impone el gobierno de Ortega. Movilizaciones masivas que han sido duramente reprimidas con su secuela de muertos.

Aquí es donde se evidencia la verdadera cara del llamado “progresismo” latinoamericano. Gobiernos que alardean de revolucionarios y chacharean de “socialismo”, pero que en la práctica no pasan los límites del sistema capitalista. La crisis del progresismo en todo el continente es la crisis del reformismo burgués, incapaz de verdaderas medidas socialistas en un momento de crisis sistémica y caída de precios de las materias primas.

Aquí no vale que el sandinismo aduzca la existencia de “conspiraciones” de la derecha y el imperialismo, si ellos mismos metieron la cabeza en la guillotina para aplicar una medida económica de derecha ordenada por el imperialismo (FMI).

Frente al reformismo burgués inconsecuente y frente a los proyectos de la extrema derecha proimperialista, es la hora de construir verdaderas alternativas políticas revolucionarias y socialistas.

Socialismo no son unas cuantas políticas públicas (“transferencias”, como las llama el Banco Mundial) financiadas por las exportaciones de materias primas, sin tocar el corazón de la propiedad capitalista. Socialismo es verdadera participación popular, con sus organismos de poder, con su democracia, con la nacionalización de la banca y el comercio exterior.

Podemos defender a Nicolás Maduro de la política golpista de Estados Unidos y la derecha venezolana, pero hay que decir que, igual que Ortega en Nicaragua, tiene responsabilidad en la crisis actual, por lo que ha hecho y dejado de hacer.

Otro tanto de Lula, a quien defendemos de la conspiración derechista para sacarlo de la contienda electoral, pero cuyas políticas reformistas dieron alas a la derecha, incluso su partido, el PT, le regaló al golpista M. Temer, la vicepresidencia al lado de Dilma Rousseff.

Lo que pasa hoy en Nicaragua debe ser un llamado de atención a los verdaderos revolucionarios y socialistas del continente del deber de construir una verdadera alternativa de la clase trabajadora, por fuera de la sombra de “progresistas” y reformistas inconsecuentes, que llevan a la derrota de los movimientos antineoliberales que iniciamos hace 20 años.

4 muertos, 67 heridos, 43 desaparecidos y 20 detenidos en cuatro días

Agencias/La Jornada, 22-4-2108

Al menos 25 personas murieron, 67 resultaron heridas, 43 desaparecieron y 20 han sido detenidas por la policía durante los cuatro días de protestas en Nicaragua, reportaron ayer organizaciones humanitarias, mientras el gobierno únicamente notificó el “fallecimiento de 10”.

El recuento preliminar fue realizado por el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y la Iniciativa de Defensoras de Derechos Humanos (Inddh), explicó la abogada y activista Mónica López a la agencia de noticias internacionales Dpa.

De acuerdo con un informe, 17 víctimas (entre ellos un agente de la policía) murieron durante los incidentes violentos en Managua y en dos municipios vecinos. Tres fallecieron en Masaya, dos en León, dos en Estelí y una en Sébaco. La televisión local reportó el deceso del periodista Ángel Eduardo Gahona cuando cubría las protestas en la ciudad de Bluefields.

Además de los 67 lesionados (53 hombres y 14 mujeres), el texto subraya la destrucción de la emisora Radio Darío, en la ciudad de León, que fue incendiada el viernes por presuntos simpatizantes del gobierno.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, abrió ayer un diálogo con el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) para reformar los aumentos decretados al sistema de seguridad social, que provocaron las violentas protestas desde el pasado miércoles.

El gobierno está “totalmente de acuerdo con retomar el diálogo para la paz y la estabilidad para el trabajo, para que nuestros país no esté en medio del terror que se está viviendo en estos momentos”, afirmó Ortega en cadena nacional.

El mandatario no fijó fecha para comenzar el diálogo, propuesto el viernes por el gremio empresarial, pero dijo que sus representantes están listos para “discutir ese decreto” –entró en vigor el miércoles– y hacer ajustes o redactar uno nuevo si es necesario, pues la reforma entrará en vigor el primero de julio.

Denunció, sin ofrecer nombres, que las protestas son alentadas por políticos críticos de su gobierno, quienes reciben financiamiento de sectores extremistas de Estados Unidos. Lo hacen para “sembrar el terror, la inseguridad y destruir la imagen de Nicaragua tras 11 años de paz y tomar el gobierno”, manifestó.

Nuevas protestas y choques

Tras el discurso del mandatario, primero desde que comenzaron las movilizaciones, cientos de jóvenes nuevamente chocaron de manera violenta con policías antimotines en esta capital y otras urbes. Con los rostros cubiertos con camisetas, levantaron barricadas en las calles y lanzaron piedras a los policías, quienes los reprimían con gas lacrimógeno.

También había focos de tensión en la Universidad Politécnica, bastión de los manifestantes, mientras cientos de ciudadanos se concentraron al sur de la capital para protestar. La vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, indicó por la madrugada que la movilizaciones dejaron “10 personas muertas” y decenas de heridos.

Las protestas, de las más violentas en los 11 años de gobierno de Ortega, comenzaron el miércoles anterior, un día después de la publicación, en el diario oficial La Gaceta, de un paquete de reformas que aumentó hasta 22.5 por ciento las cuotas de trabajadores y patrones al seguro social y dispuso una disminución de 5 por ciento a las pensiones de miles de jubilados para cubrir los gastos del programa de enfermedad y maternidad.

El presidente del Cosep, José Adán Aguerri, llamó al gobierno a dialogar para detener la violencia, que también ha dejado destrucción por vandalismo en edificios públicos, viviendas y comercios.

“Exhortamos a las autoridades a escuchar el grito de los jóvenes y la voz de otros sectores que se han pronunciado sobre las reformas al Instituto Nicaragüense de la Seguridad Social y derogar las reformas a las políticas de esta institución”, subraya un mensaje de la conferencia episcopal del país.

El gobierno de Costa Rica pidió a sus ciudadanos abstenerse de viajar a Nicaragua, debido a la ola de violencia que sacude esta nación por las protestas.

La cancillería costarricense, en un comunicado, también hizo recomendaciones a las personas que “indefectiblemente deban visitar la vecina nación y a quienes residan allá”.

http://www.jornada.unam.mx/, 22 de abril 2018

sociólogo y analista político panameño, profesor de la Universidad de Panamá y militante del Partido Alternativa Popular.
Fuente:
www.sinpermiso.info, 21 de abril 2018