Marruecos: Duras condenas para los activistas del Hirak rifeño

Rachida El Azzouzi

28/06/2018

Veinte años de prisión. Las sentencias contra los activistas del Hirak rifeño, el movimiento social marroquí de una magnitud sin precedentes en los 18 años de reinado de Mohamed VI, son muy duras. 

Se habían levantado contra la injusticia de un sistema que les aplasta y margina a su región, privándola de escuelas, hospitales, carreteras, fábricas ... la noche de la muerte de un joven que podía haber sido cualquiera de ellos, Mohcine Fikri, de 31 años, un vendedor de pescado aplastado por un camión de basura al intentar salvar 500 kilos de pez espada pescados ilegalmente, confiscados por los gendarmes. Y están a punto de pagarlo muy caro.

Les espera una vida en buena medida detrás de las rejas en las peores cárceles del país: ese es el castigo reservado a los principales actores del Hirak rifeño por la justicia marroquí, después de un juicio río de nueve meses ante la sala de lo penal del Tribunal de Apelación de Casablanca. Este movimiento social, nacido en el otoño de 2016 en Alhucemas (norte de Marruecos), sacudió la región durante meses antes de ser sofocado, como resultado de la represión y las detenciones en masa.

El veredicto del juicio más publicitado del Hirak, contra la “banda de dirigentes”, pero también contra varios periodistas locales que cubrían el movimiento, fue hecho público en la noche del martes 26 al miércoles 27 de junio. E incluso si los presos, sus familiares, los abogados y las ONGs estaban preparados para lo peor, fue un duro golpe y fue recibido con gritos, lágrimas, y desmayos.

Cuatro de los 53 acusados fueron condenado a veinte años de prisión por "conspiración para socavar la seguridad del Estado", un cargo que se castigaba con la muerte: Nasser Zefazfi, en la cuarentena, sin empleo, la imagen de las protestas ante los medios de comunicación; Ahamjik Nabil, de 35 años, apodado el "Dinamo" del Hirak, graduado en contabilidad, de habla francesa, creador de muchas de las consignas y Wassim El Boustati y Samir Ighid.

Otros tres acusados, Mohamed El Haki, Zakaria Adehchour y Mahmoud Bouhenoud, fueron condenados a quince años de cárcel, también por "conspiración para socavar la seguridad del Estado", otros siete a diez años, entre ellos el sindicalista Mohamed Jelloul. Las otras penas oscilan  entre uno y cinco años de prisión por delitos menores como "participar en una manifestación no autorizada" o "insultos a la policía”. Diez acusados han sido condenados a cinco años de prisión, ocho a tres años, diecinueve a dos años y dos a un año.

Seis periodistas - Mohamed Asrihi, director del Rif 24, Rabie El Ablak, Abdelali Hud, Houssein El Idrissi, Fouad Essaidi y Jawad El Sabiry- fueron condenados a cinco años de prisión.  El destino de su colega Hamid El Mahdaoui, acusado de "omisión de denuncia de un intento de dañar la seguridad interna del Estado" se decidirá por separado el jueves 28 de junio. Se enfrenta de dos a cinco años de prisión en Marruecos, que esta situado en el puesto número 135 de 180 en el Índice de Libertad de Prensa

"360 años de prisión si se suman las sanciones por manifestarse y exigir una vida mejor, justicia y dignidad! Este veredicto es una vergüenza para la justicia marroquí, que es una justicia de matadero", afirma Mohamed Aghnaj, uno de los abogados del centenar de profesionales que se movilizaron en todo el país para defenderlos. Espera "un retorno a la razón, una revisión, incluso una amnistía real, pero no este escenario, el peor de todos". "Vamos a apelar, pero sin mucha convicción: la justicia aquí es parcial, a sueldo del poder" , dice otro abogado.

En estos "360 años" de prisión, hay que añadir todas las sentencias pronunciadas durante meses en los tribunales de todo el país. Más de 300 personas, entre ellos muchos menores de edad, estarían detrás de rejas a la espera de juicio o ya condenados. "Se trata de una carnicería judicial para asustar a todo el mundo. Se lleva a cabo en un silencio internacional ensordecedor. Los países europeos tienen sólo dos preocupaciones: la lucha contra el terrorismo y la inmigración. Están previstas en todo el país sentadas de protesta, pero todos deberíamos salir a la calle y provocar un maremoto para asustar al régimen",  reacciona el activista de derechos humanos Khadija Ryadi. 

"¿Quién va a tomar en serio a Marruecos a nivel internacional cuando cuenta la leyenda de los "innegable progresos en términos de derechos humanos”? Décadas de años de trabajo de muchas personas se han ido en humo en una sola noche", abunda en Twitter  el periodista Abdellah Turabi. Muchos marroquíes se han sorprendido del veredicto, porque temen un retorno de los años de plomo en un país plagado de rabia social y que tiene una imagen de postal alejada de la realidad.

Periodista, es la corresponsal de Mediapart para el Magreb.
Fuente:
https://www.mediapart.fr/journal/international/270618/au-maroc-les-militants-du-rif-ecopent-d-une-vie-en-prison
Traducción:
Enrique García