Mandela: ¿un héroe burgués?

Hillel Ticktin

20/07/2018

El marxista sudafricano Hillel Ticktin discute con Peter Manson sobre el papel histórico de Nelson Mandela con ocasión del centenario de su nacimiento. Los lectores interesados de SP encontrarán en nuestros archivos, bajo la rúbrica "Sudáfrica" una amplia colección de artículos sobre Nelson Mandela y su legado.

¿Cómo evaluaría a Mandela en términos de positivo y negativo?

Es difícil estar de acuerdo con su consideración de héroe. Yo diría que, teniendo en cuenta cómo las cosas han acabado, no hay mucho de positivo en su legado. En términos políticos, Mandela era un liberal y en el contexto del capitalismo liberal de mercado. El hecho es que a partir de 1994 la política que defendió fue de fundamentalismo de mercado - lo que implica, por ejemplo, la privatización de los activos nacionalizados, el debilitamiento de la protección social y permitir que las grandes empresas trasladasen su sede a Londres y mantuvieran una gran parte de sus operaciones fuera del país.

Se ha producido efectivamente una desindustrialización, persisten altos niveles de desempleo y un nivel desesperadamente bajo de vida para la mayoría. No es de extrañar que haya habido oleadas de huelgas. Ese es su legado: no se puede olvidar. La causa de todo esto fue de hecho el acuerdo alcanzado tras las negociaciones previas al fin del apartheid en 1994 y que el gobierno del Congreso Nacional Africano (ANC), bajo la presidencia del propio Mandela, aplicó.

Por supuesto, Mandela es venerado por la abolición de las formas de discriminación del apartheid, pero no fue el único, y, por supuesto, muchas de las leyes discriminatorias habían sido derogada antes de 1994. Hubo una serie de partidos y de movimientos de masas que participaron en esa lucha. Así que es difícil estar de acuerdo con esa adulación.

Se puede decir que Mandela dedicó su vida a la causa de la lucha contra el apartheid. Se le puede admirar por eso, y es cierto. Pero el ANC era dirigido de facto por el Partido Comunista de Sudáfrica (SACP), al que Mandela perteneció en un momento determinado. Pero fueron en  realidad otras personas las que dirigieron tanto el ANC como su ala militar, por lo que es difícil decir que el papel de Mandela fuera crucial. Habría que decir en todo caso que el sistema de discriminación racial había llegado a su fin; era un sistema que al gran capital no le gustaba, así que las cosas no fueron tan simples como para que se pueda atribuir el mérito a un solo hombre.

El mismo hecho de que haya un culto a la personalidad tan fuerte, que Mandela sea reverenciado en todo el mundo, es una indicación de lo que él representa. Aunque, por supuesto, ese no era el caso antes de mediados de los años 80 o un poco más tarde. Así que sólo se puede decir que todo ello es debido precisamente porque estaba a favor de un tipo de democracia con la que el capital puede convivir, precisamente porque estuvo de acuerdo con una trayectoria de derechas de los gobiernos del ANC.

En cierto sentido es aún peor, ya que durante su periodo como presidente, no hizo mucho sobre el sida. Si en ese período hubiera habido una campaña, como la que se llevó a cabo en Gran Bretaña antes, no hubiera habido una epidemia tan grave como la que afectó a Sudáfrica. Se podría decir que tal vez Mandela no entendió lo que era el sida y lo que representaba, pero la culpa le corresponde al ANC en su conjunto por sus políticas en el gobierno.
 
Volviendo a la política de privatizaciones, y así sucesivamente, el SACP culpa al sucesor de Mandela como presidente, Thabo Mbeki, por lo que ellos llaman el 'proyecto de clase 1996'. Por supuesto, durante la presidencia de Mbeki el SACP no lo criticó, pero si exoneró a Mandela.

Eso es cierto, pero no tiene sentido. El hecho es que Mandela fue presidente de Sudáfrica de 1994 a 1999 y presidente del ANC desde que fue liberado en febrero de 1990. Ronnie Kasrils, en un artículo reciente artículo, culpa a Mandela de la orientación de derechas adoptada por el primer gobierno del ANC. 1

Kasrils fue ministro de Defensa de ese gobierno y formó parte de la dirección del SACP, y por lo tanto del ANC, entonces. Mandela estuvo involucrado en las negociaciones que nominalmente presidió de 1990 a 1994. Aceptó las condiciones para el préstamo del Fondo Monetario Internacional - las privatizaciones y todo lo demás - que no cayeron del cielo. Todo el paquete había sido acordado antes de que el ANC llegara al gobierno; había habido negociaciones entre la Unión Soviética y los Estados Unidos (por ejemplo, en Ginebra, en 1985). El zar económico de Sudáfrica de facto, Harry Oppenheimer, presidente de la empresa minera Anglo-American, también había participado en conversaciones con el ANC. Es evidente que estaba interesado en impedir la nacionalización de las minas y eso fue lo que se acordó, así como la preservación de la burocracia afrikaner.

Es también evidente que a la derecha le gustaba Mandela porque les hizo concesiones, pero el argumento utilizado hasta ahora por la izquierda - que evitó una posible guerra civil - es en sí mismo dudoso. Mandela jugó un papel, pero el papel principal correspondió al propio capital. Oppenheimer convenció a Mangosuthu Buthelezi, el jefe zulú, dar marcha atrás y aceptar el gobierno del ANC. Después de todo, parecía que el capital y el gobierno estaban utilizando la posible revuelta Zulu como una amenaza, y tenían la influencia suficiente como para detenerla.

La línea del partido comunista no era tan militante, sin embargo, y no está claro que el SACP, y antes la URSS, no hubieran hecho las mismas concesiones de todos modos. Mandela, de hecho, simplemente habría repetido la línea ya acordada. El SACP abandonó su propio programa, encapsulado en la Carta de la Libertad, oficialmente el programa del ANC, que incluía la nacionalización de las minas. Tengo entendido que hubo un largo debate sobre si las nacionalizaciones debían formar parte de la Carta de la Libertad en los años 50. El SACP había girado a la derecha en ese período, cuando fue reconstruido en la clandestinidad después de su prohibición en virtud de la Ley de Supresión del Comunismo de 1950, y las nacionalizaciones fueron abandonadas fácilmente en el período posterior. En realidad, es parte de la naturaleza del estalinismo defender la necesidad de una serie de etapas para llegar al socialismo para hacer a continuación todo tipo de concesiones a la derecha en lo que podríamos llamar las primeras etapas.

En cierto sentido, Mandela no tuvo la culpa en absoluto, porque era en realidad un hombre pantalla, que entendía poco de lo que estaba ocurriendo, o tal vez no le importaba. El tema fue decidido en gran parte a finales de los años 80. La Unión Soviética no consideraba a Sudáfrica como parte de su esfera de influencia y no quería que el SACP llegase al gobierno. Después de que la URSS dejase de existir, el partido comunista perdió su razón de ser y profundizó en la idea de que el socialismo es un proceso de varias etapas que debe alcanzarse tras muchos años.

El hecho de que el SACP hoy culpe a Thabo Mbeki no tiene ninguna credibilidad. No hay ninguna prueba de que luchase por las nacionalizaciones, ya sea de las minas o de la vivienda o de cualquier otra cosa, y menos aún por el socialismo mundial. Es evidente que Mandela o bien no entendía lo que estaba haciendo o se alió con la derecha, como deduce de Kasrils.
 
Aunque Mandela es venerado por la burguesía, no era así en los años 1970 y 1980, ¿verdad? ¿Es una señal de que había un lado positivo en la lucha?

Bueno, sí. La verdadera lucha contra la discriminación racial era obviamente positiva, pero la llevaron a cabo una serie de organizaciones y la mayoría de la población en su conjunto, entre la que se encontraban personas y grupos que eran socialistas. La verdadera historia de ese período aún no se ha escrito. Hay que recordar que la táctica estúpida de poner bombas en las torres de alta tensión, que finalmente provocó que Mandela fuera detenido, fue un intento desesperado del SACP de desbordar a los nacionalistas panafricanistas.
 
¿Cuál era la relación de Mandela con el Partido Comunista desde el inicio de la lucha?

No sé exactamente cuando ingresó en el SACP. En los primeros tiempos, cuando era joven, estuvo involucrado en el movimiento juvenil del ANC y no creo que tuviera nada que ver con el SACP en los años 40. Ese fue el período cuando el partido comunista adoptó una línea más de izquierda y apoyó la huelga general de los mineros africanos, lo que provocó la detención y juicio de Jack Simons y otros dirigentes comunistas.

Contrariamente a la leyenda general elaborada por los periódicos burgueses, Mandela se unió al SACP en su edad madura, no en su juventud. El SACP abrió sus puertas a los nacionalistas africanos en los años 60 y supongo que él entró en ese período, pero no sé con exactitud.
 
Ese es el caso de muchos de los principales dirigentes del ANC, que simplemente no lo admiten.

Sí. Exactamente lo que eso significa no está claro. El verdadero papel de Mandela estaba en su interior o alrededor de ellos. Bueno, es evidente que no era marxista.
 
He escuchado alguna vez como Mandela era descrito como “esa especie rara, un burgués revolucionario”. ¿Qué piensa sobre eso?

Supongo que se le podría llamar algo así, aunque en las condiciones actuales no sé cuántos trabajadores negros ordinarios en las minas estarían dispuestos a llamarlo un “revolucionario”.
 
Yo hubiera pensado que, en realidad, muchos de ellos podría decir algo en la línea de 'si tan sólo Mandela fuera aún presidente'.

Eso es posible, pero no tendría mucho sentido. Lo que están diciendo es que las cosas no han cambiado mucho desde 1994: la implicación es que no hizo gran cosa.

Pero, sí, puede que tengas razón: podría haber una semi conciencia de ello. Es muy difícil tener una visión crítica, teniendo en cuenta las historias de propaganda y la adulación de los medios de comunicación. Y, por supuesto, si uno trata simplemente de analizarlo en el contexto de un hombre dentro de una sociedad particular, no hay duda de que es admirable por no ceder, por así decirlo, y por pasar 27 años en prisión y quebrarse; y no ceder ante los que trataban de romperlo y hacer que hablase a favor de ellos de una manera u otra. Ese sería el contexto, si quieres, en el que es posible llamarlo un revolucionario burgués.

No obstante, si se quiere ver la cuestión desde el punto de vista de la revolución, a partir del argumento marxista de lo que constituye una revolución, que es un cambio en la dominación de clase, no hubo tal cosa. La burguesía no apoyaba el apartheid, o la discriminación racial. Lo que querían era mano de obra barata y consiguieron una mano de obra relativamente cara. Ese fue el resultado de los altos salarios de los trabajadores blancos y la consiguiente ineficiencia causada por la protección del trabajo blanco y la superexplotación del trabajo negro, y la solución les convenía. Podemos verlo claramente hoy en día, ya que la clase obrera ha comenzado a romper con el ANC. Mandela no defendió un cambio de clase - eso es evidente. En todo caso fue un héroe burgués.
 
Supongo que la frase podría ser utilizada en el sentido más estricto de una revolución contra el orden actual - contra el régimen del apartheid en concreto.

En ese sentido, alguien que no sea socialista puede admirarlo, pero en un contexto más general no defendía a la clase obrera ni el derrocamiento del sistema capitalista y al final fue controlado por las grandes empresas.
 
¿Cómo describiría la actitud de la burguesía internacional hacia el apartheid en los primeros tiempos? Después de todo, por un tiempo parecía mantener el control del capital.

Sí, era ambigua. Una explicación racional es que hizo la economía menos eficaz desde su punto de vista, menos eficiente, como ya he dicho. Aunque fueron los dueños de minas los que introdujeron las leyes de segregación habitacional y los pases en Sudáfrica, después de todo, así como los salarios más bajos para los negros en la década de 1890, no obstante, trataron de sustituir a los trabajadores blancos con trabajadores negros en las secuelas de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa a principios de los 1920. Sin embargo, aceptaron después la discriminación racial en aras de la estabilidad - a pesar de que a partir de los años 1920 supuso de hecho un perjuicio para sus beneficios.

A nivel internacional, sin embargo, no era difícil ver que estabilizó el sistema en Sudáfrica, se estabilizó el capitalismo en Sudáfrica, por lo que en general apoyaron el apartheid hasta mediados de la década de 1980, cuando David Rockefeller anunció que los bancos ya no prestarían más a Sudáfrica. Ese fue el momento cuando fue evidente que el apartheid estaba condenado.
 
Así que hubo una actitud cada vez más amplia entre la burguesía internacional de que el apartheid tenía que desaparecer. No hay duda de que pensaban, aquí está un hombre, Mandela, en el que se puede confiar para llevar a cabo la transformación.

Eso es muy cierto. El acuerdo ya había sido cerrado, tanto durante las negociaciones entre la Unión Soviética y los Estados Unidos en Ginebra, y, por supuesto, en el período 1990-1994. Así que, básicamente sabían lo que estaban recibiendo y Mandela estuvo muy involucrado a partir de 1990. Desde su punto de vista, fue genial, porque era un icono maravilloso ¿no es así?
 
Pero también ha señalado que para las masas sudafricanas es también un icono. La derrota del viejo régimen tiene que ser celebrada, a pesar de que trajo consigo la transformación a un sistema más estable de explotación capitalista. Pero las masas sudafricanas solo parecen haber reconocido la primera parte de esa ecuación - aunque tal vez eso también ha comenzado a cambiar en el último año más o menos.

Bueno, definitivamente ha comenzado a cambiar en el sentido de que ha habido luchas no oficiales que no han sido apoyadas por el SACP y en toda Sudáfrica ha habido una serie de huelgas y ocupaciones, desde la minería a la agricultura. Pero es difícil creer que todas esas personas sólo ahora, de repente, se han hecho conscientes de su frustración. Para muchos es evidente que su nivel de vida no ha aumentado desde que Mandela llegó al gobierno. Muchos están indignados y amargados.

Una de las principales promesas era que iba a haber un programa masivo de construcción de viviendas para todos, sin embargo, por supuesto, todavía tenemos a millones de africanos que viven en chabolas. Pero la historia que se escribe hoy de Sudáfrica, y su transmisión oral, particularmente sobre los últimos 50 años, hace muy difícil comprender lo que ocurrió. Es difícil de entender que la clase obrera de todo el mundo sufrió una derrota inmensas gracias al estalinismo, y que los partidos estalinistas locales jugaron un papel esencial a la hora de desviar a la población de su intento de derribar todo el sistema de explotación.

Se podría decir que un relato de ficción sobre la vida y la obra de Mandela podría hacer que un pueblo que fue oprimido y explotado por motivos de raza pueda sentirse mejor, pero esa no debería ser la actitud de un marxista.
 
Lo que realmente me pone enfermo es el papel del SACP, que parece tener una considerable influencia sobre la clase obrera.

Bueno, sí. Es como si nunca hubieran cambiado su visión. Una vez que adoptaron un programa, cuando el ala derecha se hizo cargo de la dirección del SACP a mediados de 1950, y configuraron el nuevo partido clandestino, la evolución hacia un programa nacionalista fue irresistible. Fueron coherentes y sin desviaciones, y leales a Moscú para el final - incluso apoyaron la invasión de Checoslovaquia antes de que tuviera lugar. Si Moscú no quería que tomasen el poder, pues no lo tomarían. La lealtad tiene su lugar, pero el problema era que el estalinismo no es marxismo.

Sin embargo, podemos esperar que la clase trabajadora sudafricana continuará el actual proceso de ruptura con lo que equivale a un estalinismo institucionalizado. Así, la Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA) ha declarado su oposición al estalinismo.
 
Notas:

1. R Kasrils, ‘How the ANC’s Faustian pact sold out South Africa’s poorest’ The Guardian June 24. See also www.enca.com/south-africa/kasrils- takes-mandelas-leadership.

Economista y teorico marxista sudafricano, estudió en la URSS, donde su tesis doctoral fue rechazada por sus críticas al estalinismo. Profesor de estudios marxistas en la Universidad de Glasgow, Escocia. Co-fundador de la revista Critique, A Journal of Socialist Theorie.
Fuente:
Hillel-Ticktin-Mandela-He-was-a-Bourgeois-Hero-2013.pdf
Traducción:
Enrique García