¿Comparten valores Israel y la UE? ¿Los palestinos no existen?

Nabil Shaath

01/06/2018

(En la foto, el ministro de energía israelí Yuval Steinitz y el Representante de la UE, Emanuele Giaufret)

La OLP pregunta a la UE: ¿apoyan a su representante cuando alaba a Israel por su respeto de los 'derechos humanos' y el ‘estado de derecho’?, ¿cuando celebra con los extremistas israelíes? ¿Quién defiende la política de la UE para Israel y Palestina?

"Nosotros [la UE e Israel] compartimos los mismos valores. Creemos en la democracia, el estado de derecho y los derechos humanos. Hay valores fundamentales que compartimos”.

Ese fue el mensaje de la reciente entrevista en Haaretz con el Representante de la UE en Israel, el Sr. Emanuele Giaufet.

El mensaje del diplomático europeo de origen italiano era simple y consistente: Europa construye su relación con Israel, independientemente de las violaciones sistemáticas israelíes contra el pueblo palestino. En otras palabras: carta blanca para Israel.

Giaufet sugiere una relación entre Europa e Israel basada en la fantasía de "valores compartidos", pero cuando se trata de los palestinos sólo habla de "realismo": tienen que esperar hasta que haya una solución de dos estados. Mientras tanto, Israel continuará sus violaciones y Europa seguirá cooperando con el gobierno israelí.

Evidentemente, cuando cualquier palestino oye a un representante internacional alabar a Israel por su respeto a los "derechos humanos" o "al Estado de Derecho" sólo puede creer que este representante diplomático ha preferido ignorar la situación de la población palestina. Para ponerlo en términos simples: los derechos humanos de los palestinos no cuentan. Las graves violaciones israelíes del derecho internacional humanitario se convierten, de acuerdo con el representante de la UE, en "desacuerdos diplomáticos limitados" que, como se indica en el artículo de Haaretz, "son insignificantes en comparación con la colaboración lejos de los focos."

Soy consciente de que las opiniones expresadas por el Sr. Giaufet no representan las de todos los países o líderes europeos. He conocido a diplomáticos europeos responsables que han hecho todo lo posible a fin de contrapesar sus relaciones con Israel y las realidades de la conducta de Israel sobre el terreno.

Sus declaraciones también contrastan con el trabajo de varios diplomáticos europeos en Palestina que continuan informando sobre la situación en el terreno. Cualquiera que lea los informes anuales de los Jefes de Misión sobre Jerusalén, un documento puramente europeo, entiende que hay graves violaciones israelíes del Derecho Humanitario Internacional. Sin embargo, Bruselas ha ignorado sistemáticamente las recomendaciones de los informes y la gente como el Sr. Giaufet gustan de decirle a Israel que nunca tendrá consecuencias prácticas.

La entrevista en internet con el representante de la UE muestra imágenes de los medios sociales en las que el Sr. Giaufet agradece con orgullo y aprecia sus reuniones con la crème de la crème de los extremistas israelíes: con personas que han pedido la limpieza étnica de los palestinos, retuiteado llamamientos al genocidio de las mujeres palestinas, exigido la anexión de territorios ocupados o el cambio del status quo en el complejo de la Mezquita de al Aqsa. Huelga decir que los colonos forman parte de este "grupo selecto".

Por otro lado, la Unión Europea y sus estados miembros, mantienen un estricto código de compromiso con el pueblo palestino bajo la ocupación. Sus relaciones con el gobierno palestino se basan en la solución de dos estados y el compromiso con los principios del Cuarteto.

Pero esos principios también incluyen un cese total de la actividad de los asentamientos israelíes, el levantamiento de los puestos de control y la reapertura de las instituciones palestinas en la Jerusalén Oriental ocupada. De acuerdo con la política defendida por el Sr. Giaufet, ninguna de esas condiciones son un pre-requisito para las relaciones de la UE con Israel. Las violaciones israelíes de esos principios, incluido el derecho internacional, se convierten en "desacuerdos diplomáticos limitados".

Establezcamos ciertos hechos: la solución de dos estados no es "algo que las partes han creado ellas mismas", como ha dicho el Sr. Giaufet. Es, en esencia, el núcleo de la política europea que, desde la Declaración de Bruselas del 6 de noviembre de 1973, ha manifestado claramente su apoyo a las resoluciones del CSNU 242 y 338, la inadmisibilidad de la adquisición de territorios por la fuerza, la necesidad de poner fin a la ocupación territorial de Israel a partir de 1967 y el reconocimiento de los derechos del pueblo palestino.

Para los palestinos aceptar la solución de dos estados fue finalmente adoptar una posición internacional, principalmente europea, que en la práctica significa un compromiso doloroso e histórico: el reconocimiento de Israel sobre el 78% de la Palestina histórica.

El gobierno de Israel todavía se niega a apoyar la solución de dos estados.

Y como algunos diplomáticos europeos que se han quejado sobre la utilización de los nombres de algunos palestinos históricos para las escuelas palestinas, no tienen ningún problema en alabar sus encuentros con los israelíes responsables de los crímenes y violaciones en curso contra el pueblo palestino.

Aunque seguimos comprometidos con un diálogo constructivo con nuestros socios europeos, y apreciamos plenamente las contribuciones hechas por Europa para el desarrollo de nuestras instituciones, es importante destacar que en la medida que la Unión Europea y algunos de sus estados miembros no hacen coincidir sus políticas con sus actos concretos, las perspectivas de una paz justa y duradera seguirán desapareciendo.

Somos vecinos de Europa y, por tanto, entendemos que una paz justa y duradera entre israelíes y palestinos tendría un tremendo impacto no sólo en Oriente Medio sino también en Europa. Pero esto no va a pasar mientras Israel sea tratado como un estado por encima de la ley.

¿Cómo puede alguien promover políticas entre la Unión Europea e Israel sin tener en cuenta la realidad de Palestina y los derechos de los palestinos?

Como el Sr. Giaufet se enorgullece de cooperar con ministros que tienen agendas claras para pulverizar los derechos del pueblo palestino, es evidente que las políticas europeas de "diferenciación" entre Israel y los territorios que ocupa desde 1967 son ineficaces. No importa lo extremista que sea el gobierno israelí, el Sr. Giaufet ha sido claro: La Unión Europea no establece ninguna líneas rojas, sino más bien expresa"la necesidad de adaptarse a la situación actual."

Hay que recordarlo: los asentamientos coloniales no crecen solos. Son el resultado de las políticas impulsadas por los mismos responsables de las decisiones a las que la Unión Europea se han sido “adaptando". De Netanyahu a Naftali Bennett, Uri Ariel, Ayelet Shaked, Israel Katz, Ofer Akunis e incluso el Sr. Steinitz, que acaba de enviar a la Unión Europea a "mil infiernos" por una declaración europea extremadamente diplomática sobre la persecución israelí de las organizaciones de la sociedad civil y de los defensores de los derechos humanos.

Hubiéramos esperado que en un momento en que la administración del presidente Donald Trump alienta los crímenes y violaciones de Israel, la Unión Europea y sus estados miembros, responderían con el reconocimiento del Estado de Palestina en las fronteras de 1967 y la adopción de medidas concretas con el fin de poner en práctica sus propias políticas en relación con Israel y su empresa colonial de asentamientos.

Todo lo que Palestina pide a Europa es ser coherente con sus políticas y valores cuando se trata de Israel y su empresa colonial de asentamientos.

Pero así están las cosas. El Representante de la UE cree que Israel y la UE comparten los valores de los derechos humanos y el estado de derecho. Su mensaje al pueblo palestino no puede ser más claro: no importa hasta que punto viole Israel el derecho internacional, Israel seguirá teniendo carta blanca.

Nos negamos a creer que esta es la posición oficial de la Unión Europea, y esperamos una respuesta clara de Bruselas.

es asesor de relaciones internacionales del presidente palestino Mahmoud Abbas y fue ministro de Exteriores palestino entre 1994 y 2005.
Fuente:
https://www.haaretz.com/middle-east-news/.premium-the-eu-s-fantasy-of-shared-values-with-israel-1.6135941
Traducción:
Enrique García