Ciudades y regiones ante el turismo masivo

Daniel Pardo Rivacoba

06/05/2018

La pasada semana se presentó en diferentes ciudades la red SET de ciudades y regiones del Sur de Europa ante la Turistización, culminación de varios meses de trabajo colectivo en red a raíz de coincidencias en diferentes encuentros durante los últimos años. Este artículo trata de hacer un relato del proceso desde la perspectiva de Barcelona, y concretamente de la ABTS (Assemblea de Barris per un Turisme Sostenible, ver Manifiesto).

Hace ahora casi 2 años, a principios de julio del 2016, organizamos el 1r Fòrum Veïnal sobre Turisme, que resultó un éxito tanto a nivel de organización como de asistencia y, sobre todo, de ambiente cooperativo y calidad de los resultados obtenidos durante esos días de trabajo colectivo.

Este evento fue organizado tan sólo un año después del nacimiento de la ABTS. Tras el trabajo inicial de diagnóstico vecinal barrio por barrio que alimentó la agenda y las líneas de los primeros meses, nos lanzamos -un poco a tientas- a organizar un encuentro que dio mucho trabajo, pero también mucha satisfacción.

La idea inicial era generar un encuentro mayor que nuestras propias asambleas en el que poder ampliar la inteligencia colectiva, y se vio enseguida acompañada por la de invitar también a personas o colectivos que pudieran enriquecernos con sus experiencias, o ayudarnos a pensar ciertos temas. Así, tuvimos esos días en Barcelona a compañeras del Comitato No Grandi Navi de Venezia, de Ecologistas en Acción Málaga, de la publicación Tot Inclòs de Mallorca y de Aturem Bcn World (Camp de Tarragona).

Empezamos a ser conscientes de que muchos de los conflictos provocados por la industria turística eran comunes en los distintos territorios, como también eran compartidas muchas de las ideas sobre cómo hacerles frente o cómo plantear una crítica global al modelo turístico.

Unos meses más tarde, la ABTS estuvo en Palma en unas jornadas convocadas por Tot Inclòs con el objetivo de generar un colectivo específico que luchase contra la turistización en la ciudad. Fruto de ellas nacería la asamblea Ciutat per a qui l'habita. Fue hermoso presenciar y tomar parte activa en ese proceso, además de aprender de las voces y los conocimientos que allí se compartieron.

Problemas comunes

Durante 2017 se multiplican los encuentros. La edición palmesana del curso de Alba Sud y el GOB Mallorca sobre Economía y ecología política del turismo dedicó en el mes de junio su última sesión a una mesa redonda entre movimientos anti-turistización, del mismo modo que lo haría meses más tarde una de las del curso de Nociones Comunes ¿Tourist go home? En esta última participaron Ciutat per qui l’habita (Palma), ABTS (Barcelona), EntreBarris (Valencia) y Lavapiés, ¿dónde vas? (Madrid). En Palma, estas mismas coincidieron además con No Grandi Navi (Venezia) y Morar em Lisboa.

Fue en aquella ocasión, hace ahora 10 meses, cuando se puso sobre la mesa la idea de lanzar esta red y de comenzar por algo concreto: un manifiesto que reuniese los puntos comunes y, a la vez, pudiera abarcar las diferentes realidades, los distintos contextos, grados de turistización y percepciones sociales del problema.

En paralelo continuaron los encuentros. A finales de septiembre acudimos a Donostia a petición de colectivos locales preocupados por la turistización, también con la idea de generar una plataforma amplia que plantease resistencias. Una vez más fueron unas jornadas muy fructíferas, y con el tiempo aquella semilla ha brotado recientemente bajo el nombre de Bizilagunekin (Con las vecinas), que enseguida se ha sumado a la red SET. En diciembre, No Grandi Navi, Morar em Lisboa, el Sindicat de Llogaters de Barcelona y EntreBarris participaron en las Trobades d'hivern a Russafa en Valencia, y el entonces ENTRA, reconvertido ahora en CACTUS (Colectivo-Asamblea Contra la Turistización de Sevilla) coordinaba en Sevilla otro encuentro con diversos colectivos locales y representación de Barcelona, Madrid, Donostia y Palma.

La mencionada mesa redonda en Madrid había permitido retomar la tarea y plantear un calendario que esencialmente se ha ido cumpliendo. Si en febrero dábamos casi por cerrado el manifiesto, en los dos meses transcurridos desde entonces nos hemos dedicado a buscar adhesiones, tanto de otras ciudades como de nuevas organizaciones dentro de las nuestras. Lo cual ha funcionado bastante bien, si tenemos en cuenta que, en Barcelona, por ejemplo, hemos sumado unas 40 adhesiones de organizaciones locales, y que los 6 territorios iniciales han llegado ya a 15, tras la reciente adhesión de Firenze.

Esta última se concretó en las recientes jornadas, celebradas en Venezia a mediados de abril, sobre dos ejes: Usos cívicos y patrimonio público, de la venta a la gestión colectiva comunitaria por un lado. La presencia de personas de diferentes ciudades (Génova, Napoli, Padova, Roma y Firenze) animó un debate que puso de relieve la falta de movilización ante la turistización en Italia, y precisamente por ello la necesidad de iniciar ese camino.

Con algunos de los nodos había ya relación previa, como es el caso de las mencionadas Donostia, Sevilla y el Camp de Tarragona, o Girona. En otros, como Malta o Canarias, la relación ha comenzado por el manifiesto y a menudo vehiculada por entidades ambientalistas.

En todo caso, y dados ya los primeros pasos de construcción de la red y presentación del manifiesto, viene ahora lo más interesante: pensar en su utilidad y sus potencialidades. En primer lugar, el intercambio de experiencias y conocimientos puede enriquecer mucho la labor de cada nodo. Además, el hecho de compartir una voz común de crítica global al modelo turístico actual, emitida desde una quincena de territorios del Sur de Europa puede ser mucho más efectivo que ir sumando voces no organizadas entre sí. Imaginemos el efecto si la red sigue creciendo y llegamos a 20, 25 o 30 nodos...

Protestas coordinadas

Una de las opciones que más expectación ha despertado en nuestra presentación barcelonesa en rueda de prensa el pasado jueves 26 de abril es la de organizar acciones coordinadas entre varios o todos los territorios de la red. Un pequeño primer ejemplo ya tuvo lugar el fin de semana del 7 y 8 de abril, con motivo del primer viaje comercial del crucero más grande del mundo, el Symphony of the Seas. A su salida de Barcelona fue despedido por una sonora y vistosa manifestación de unas 300 personas, y en la segunda escala (Palma) se reprodujo la protesta; incluso en Marsella (ciudad aún no integrada en la red, pero en la que hay colectivos trabajando a partir del manifesto) la semana siguiente tuvo lugar una acción de visibilización y concienciación sobre los problemas provocados por la industria de cruceros.

En todo caso, hay que tener en cuenta que la comunicación entre tantos colectivos no resulta sencilla, y que la agilidad de movimientos de la red es un aspecto que habrá que trabajar mucho para poder funcionar con fluidez.

Dentro de pocos días habrá una primera ocasión. Los días 18 y 19 de mayo tendrá lugar en Barcelona el 2º Fòrum Veïnal sobre Turisme, que mantendrá un ojo fijado en la situación local y el otro en el contexto general del Sur de Europa. Y lo haremos en colaboración con Alba Sud y La Hidra Cooperativa, ya que la última sesión de la segunda edición de su curso Economía y ecología política del turismo, de nuevo una mesa redonda de movimientos, será también parte del propio Fòrum Veïnal. Tanto este debate como el resto del fin de semana deberían servir para explorar todas estas posibilidades de la red.

es activista social en la Assemblea de Barris per un Turisme Sostenible.
Fuente:
www.sinpermiso.info, 3 de mayo 2018