Cataluña: Manifiesto del Fórum republicano y soberanista

AAVV

15/12/2019

El sábado 14 de diciembre, 31 años después de la huelga general de 1988, se ha celebrado en los locales de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona una convención convocada por 26 entidades, partidos políticos, sindicatos y asociaciones, que han coincidido en la necesidad de reflexionar para definir una perspectiva republicana. La convención se organizó sobre tres ejes: 1) Libertades republicanas; 2) Derechos universales y 3) Una estrategia unitaria republicana, con más de 20 ponentes y la asistencia de alrededor de 300 personas.

Ha sido una reunión plural para avanzar en la lucha por la autodeterminación, la amnistía de los presos y presas políticos y, en definitiva, por la República Catalana. Se ha huido de enfoques electorales y partidistas inmediatos, ya que se ha buscado una mirada estratégica para concretar la acción unitaria por esos objetivos. Ha sido un primer paso que se piensa desarrollar, tanto para ampliar las entidades participantes como para extenderlo por el conjunto de Cataluña. Este es el Manifiesto que se aprobó. SP

 

Las personas, partidos, entidades y asociaciones participantes del Fórum Republicano del Soberanismo Progresista, Convenció 14D, reunidos en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona el sábado 14 de Diciembre de 2019, conscientes de la actual situación política, social, económica y cultural global de la Humanidad, y desde la perspectiva que tenemos como integrantes del pueblo catalán, presentamos este manifiesto.

Actuamos en un contexto político de gran complejidad y por eso la Convención desarrolla reflexiones estratégicas que nos ayudarán a concretar acciones unitarias en los próximos tiempos bajo una perspectiva republicana, soberanista y de progreso y lo hace alejada de enfoques electorales y partidistas. Con la mirada progresista que nos impulsa queremos analizar el mundo que nos rodea y sus crecientes contradicciones y situar el conflicto político que vive Catalunya en el centro de las mismas. El soberanismo que defendemos está muy unido a los intereses de las clases populares, de sus anhelos y esperanzas por una vida mejor.

En el país se ha iniciado una nueva etapa. Esta percepción es consecuencia de la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes soberanistas juzgados en relación a los hechos de septiembre y octubre de 2017, de la respuesta popular que ha provocado y por la acción represiva judicial y policial que continua manteniendo el Estado Español. 

Rechazamos la sentencia, que representa una regresión sin precedentes de derechos y libertades fundamentales y un castigo a la disidencia política y social. Reclamamos la amnistía de los condenados y del  resto de encausados con procedimientos judiciales abiertos. Reclamamos la libertad de todos los presos y presas políticas que han sido detenidos en los últimos días. Manifestamos nuestra solidaridad con los centenares de personas agredidas y heridas. Exigimos el fin de la criminalización de la juventud catalana y del movimiento soberanista. Reclamamos el repliegue de los cuerpos policiales del Estado fuera de Catalunya y la depuración de responsabilidades en los Mossos d’Esquadra y el Departamento de Interior. 

CONSTATAMOS

  1. El sistema implantado por la Constitución Española de 1978 ha ido mostrando sus déficits para resolver los problemas de todo tipo heredados del franquismo y los nuevos retos de la globalización capitalista, hasta entrar en una crisis profunda de la que sólo puede salirse a través de la ruptura democrática y la instauración de una República. 
  2. Los grandes cambios que se producen a todos los niveles se están acelerando desde el cambio de siglo. La globalización económica, la explosión demográfica, las agresiones al medio ambiente y la crisis climática, los recortes de derechos y libertades individuales y colectivas, políticas, sociales y nacionales, el autoritarismo, la concentración del poder derivado del control de los medios de comunicación y de las tecnologías, la homogeneización cultural, el pensamiento único… conducen hacia una sociedad más individualista, más desigual y menos preparada para hacer frente a los grandes retos de este siglo, sobre la que se quiere ejercer el control. 
  3. La mayoría de los estados actuales responden a los intereses de una minoría global, cada vez más potente, más opaca y más conectada con los grandes poderes financieros. La mayoría de los conflictos sociales, políticos o militares tienen su base en razones económicas, especialmente para controlar los recursos naturales o para mantener un sistema sociopolítico, económico o cultural que sólo favorece a la minoría que ostenta el poder real, económico y financiero, y que compra a los poderes políticos, judiciales, policíacos y militares cuando les conviene. 
  4. El sistema político actual se muestra incapaz de resolver la mayoría de problemas reales de la gente y todavía menos de dibujar un horizonte de progreso y de esperanza para la mayoría de la ciudadanía. El estado del bienestar, que se desarrolló después de la segunda guerra mundial y que en nuestro país nunca llegó a ser suficientemente consistente, se ha ido desmantelando progresivamente y los peligros de fractura y exclusión sociales amenazan la vida material de una mayoría de la ciudadanía.
  5. Padecemos una grave crisis política, las ideologías que sirvieron para implementar el estado del bienestar soportan contradicciones irresolubles a la hora de encontrar soluciones en las viejas formas de hacer política adaptadas al sistema y asistimos, otra vez, al crecimiento de recetas fascistas, racistas y xenófobas que rompen la convivencia profundizando en el miedo, en la desconfianza entre personas de orígenes étnicos y culturales diversos y en las respuestas autoritarias y supremacistas. Hace años que la política se reduce a la gestión de las instituciones encargadas de mantener este sistema de dominación y el objetivo del estado del bienestar y de la democracia representativa está siendo substituido por el consumismo, el autoritarismo y el populismo reaccionario.
    Esta situación requiere de alternativas con perspectiva global y también con capacidad de concreción local y regional.
  6. Nuestro país se ha movilizado en relación a los derechos sociales con las mareas amarilla y blanca, la defensa del sistema público de pensiones, la vivienda, la preservación de la soberanía municipal, la impugnación feminista del sistema patriarcal o la crisis climática.
    Estas demandas no pueden ser resueltas de manera satisfactoria en el actual régimen político, social y económico derivado del marco constitucional del 78, insostenible e irreformable.
  7. Catalunya ha vivido en los últimos años una movilización masiva sin precedentes, pacífica y democrática, basada en el derecho a decidir y la voluntad de independencia, movilización que ha hecho tambalear el régimen del 78 y que dibuja una nueva perspectiva republicana.
    Las disyuntivas que se nos presentan son la regresión autoritaria o bien una nueva vía de derechos y libertades.
  8. Por otro lado, el marco institucional del Estado Español está padeciendo una deriva autoritaria y de negación del diálogo que genera desafección y es un descrédito para los valores democráticos.

CONSIDERAMOS 

  1. La ciudadanía de Catalunya, de forma muy mayoritaria, reclama un sistema democrático que asegure una mayor participación y el respeto de los derechos individuales y colectivos, sociales, nacionales y culturales. 
  2. Esta mayoría sólo puede crecer y consolidarse al lado de un modelo social avanzado, libre de corrupción, democráticamente participativo, municipalista, ecologista y feminista que llene de contenidos al modelo republicano que defendemos.
    En Catalunya se dan las condiciones para plantear, desde la escala local, una alternativa al sistema de dominación que se impuso desde los poderes establecidos. La ciudadanía está tomando conciencia de su fuerza y de que sólo con la cooperación, la equidad y la solidaridad seremos capaces de encontrar los mecanismos y formas de organización que sirvan para construir un nuevo paradigma basado en la libertad, la igualdad y la fraternidad.
  3. Esta nueva etapa requiere de la acumulación de fuerzas necesaria para conseguir la mayoría social y política hegemónica en Catalunya, sumar aliados y alianzas con la causa de la República Catalana en el resto de los Països Catalans, en el Estado Español y en Europa, y reforzar la combinación de la organización y movilización popular y la acción institucional.

PROPONEMOS

  1. Sólo el ejercicio del derecho de autodeterminación podrá canalizar democráticamente los deseos de justicia y libertad que anhela la mayoría de la sociedad catalana. Nos marcamos como perspectiva la construcción de la República Catalana soberana, social y democrática, por la vía democrática no-violenta, en el marco de una relación fraterna con el conjunto de pueblos de España y Europa.
  2. Establecer un diálogo franco entre las diferentes organizaciones del soberanismo republicano catalán, abierto al conjunto de las organizaciones republicanas de los diferentes pueblos del Estado, para buscar estrategias conjuntas emancipadoras de los pueblos y la gente trabajadora, frente al régimen monárquico. Expresamos también la voluntad de fortalecer la cooperación y la coordinación con otros territorios con los que compartimos lengua, cultura e historia.
  3. Nos comprometemos a promover este diálogo, el manifiesto y las conclusiones de la Convenció 14D por toda Catalunya y fuera de ella, convocar nuevas sesiones de la Convención en la primavera y defender los objetivos de Amnistía, Autodeterminación y República.

 

Fuente:
https://convencio14d.cat/
Traducción:
Miguel Salas