“Big Data”, noticias falsas y el crecimiento mundial

Michael Roberts

21/07/2018

Esta semana, se conoció que el número de estadounidenses que solicitaron beneficios por desempleo la semana pasada fue el más bajo ¡desde 1969!

La tasa oficial de desempleo también está cerca de su punto histórico más bajo. En Japón y el Reino Unido, las tasas de desempleo están cerca de sus mínimos y en Europa la tasa oficial está recuperándose y regresando a los niveles previos a la Gran Recesión.

Como ya he señalado en notas anteriores, los indicadores de la actividad económica de diversas fuentes sugieren que la economía capitalista mundial ha ido aumentando su ritmo de crecimiento tras la semi-recesión de 2015-16. Este es particularmente el caso de la economía capitalista más importante, los EEUU.

A continuación se muestra el índice compuesto mundial-PMI (índice de los gerentes de compras). Se trata de una encuesta a nivel mundial del estado de la actividad económica en las industrias manufactureras y de servicios tal y como sus ejecutivos la ven. Si el índice es superior a 50, la actividad económica mundial crece. Actualmente, el PMI muestra un retorno a una tendencia a la expansión tras la semi-recesión de 2.015.

La próxima semana tendremos la primera estimación del crecimiento del PIB real en Estados Unidos en el segundo trimestre de 2018. Es probable que sea fuerte. La Reserva Federal de Atlanta calcula un índice de 'alta frecuencia' trimestral y actualmente espera que la cifra del T2 a venir adentro en una tasa anual de 4,5%. Eso significa que el crecimiento real de la Q2 sería de alrededor de 1% punto superior a la del T1. Si eso resulta correcto, ello significa que la economía de Estados Unidos habría crecido un 3% en la primera mitad de 2018.

No hay duda que el Presidente Trump rentabilizará gran parte de esta rápida expansión aparente y la atribuirá a sus políticas de recortes de impuestos para el sector empresarial y el 10% más rico. Sin embargo, como un estudio reciente ha demostrado, esta sería una 'noticia falsa'. Según un estudio realizado por algunos economistas europeos no hay diferencia entre el rendimiento posterior a las elecciones de la economía de Estados Unidos con Trump y un ‘doppelganger' (doble fantasmagórico) virtual de la economía de Estados Unidos sin Trump, lo que sugiere que no ha habido ningún "efecto Trump. “El comportamiento del empleo de la economía de Estados Unidos desde las elecciones no son diferentes de las de su “doppelgänger”. No hay nada en los datos que indique una aceleración de la creación de empleo, debido al Presidente Trump”.

Pero las encuestas más útiles de la actividad económica en los EEUU muestran que la economía se expande a una velocidad razonablemente rápida (si no más rápido que la media del 3,3% desde 1945). Véase un gráfico que combina varias encuestas de actividad económica en los EEUU. Cualquier cosa por encima de 0 (LHS) o 50 (RHS) implica que la economía está creciendo. La tasa de RHS actual está cerca de 60, lo que implica una expansión rápida - sin duda en comparación con 2016 cuando el índice estaba por debajo de 50, lo que implica una contracción y, por supuesto, mucho más alto en comparación con la Gran Recesión, cuando la producción se desplomó.

No parece que las otras economías capitalistas vayan tan bien como los EEUU, a pesar de los informes previos optimistas. La UE está creciendo alrededor de un 1,6% anual, el Reino Unido por debajo del 1%, y Japón se está en realidad contrayendo. Sin embargo, se espera que el crecimiento global experimente una aceleración en 2018 en comparación con 2017 si se incluyen todas las economías emergentes de China, India, etc.

Pero ¿podemos utilizar indices más frecuentes y explicativos que en realidad puedan pronosticar con precisión lo que sucederá en los trimestres y años futuros?

La enorme erupción de lo que se llama 'Big Data' en Internet, las redes sociales y otras fuentes en los últimos diez años han dado lugar a una nueva industria de la predicción que tiene como objetivo ofrecer estimaciones más frecuentes y precisas de la evolución futura, de la misma manera que ha mejorado la predicción del tiempo.

El Banco de la Reserva Federal de Nueva York ha refinado estos grandes volúmenes de datos en su propia encuesta de la actividad económica de Estados Unidos. Y, ya en 2013, los economistas del Banco de Inglaterra analizaron el uso y la eficacia de los grandes volúmenes de datos. Miraron los indicadores de crecimiento mundial en la producción industrial y el comercio. Encontraron que los cambios bruscos de diversos indicadores eran una buena guía para la producción y el crecimiento futuros. Sin embargo, el problema de estos indicadores de expansión futuros es que no son tan concretos temporalmente, porque se elaboran con datos mensuales (con suerte), pero más generalmente sobre una base trimestral.

Los economistas estadísticos han analizado recientemente datos más realistas temporalmente y los economistas del Banco de Inglaterra han publicado recientemente un documento sobre los mejores predictores de crecimiento global. En el documento se concluye que el movimiento diario de los precios de los metales era un indice razonablemente preciso de la actividad económica mundial.  “Los precios de los metales están altamente correlacionados con la actividad mundial ... y funcionan bien como predicción del PIB mundial a corto plazo.”

En otras palabras, el ritmo de cambio en los precios de los metales en este mes de julio dará una estimación razonable del crecimiento real del PIB mundial para julio (y eventualmente del T3), muy por delante de cualquier indice oficial (el crecimiento mundial en el T3 no va a estar disponible hasta enero de 2019).

Los economistas del Banco de Inglaterra utilizan el índice de precios de los metales S & P como su indicador de precios de los metales.

Como se puede ver (círculos), el índice de metales cayó fuertemente durante la Gran Recesión en términos del PIB real y predijo la recuperación posterior exactamente a mediados de 2009. Del mismo modo predijo la recuperación de la relativa recesión de 2015. Recuérdese que las cifras reales del PIB real para la mayoría de los países no estarán disponibles hasta dos trimestres después o incluso más. Por lo que el índice de metales se convierte en un indicador de 'alta frecuencia' del crecimiento.

El cobre es el componente más grande del índice y es un metal usado en casi todos los aparatos industriales y de consumo o de servicio importantes. Por lo que el índice de precios del cobre también es probable que sea un buen indicador, en mi opinión. Cuando comparé el precio del cobre con el crecimiento del PIB mundial, la correlación era muy buena.

Así que mirando al futuro, ¿qué nos dicen los precios de los metales y el precio del cobre sobre el T3 actual y el futuro? He calculado la tendencia del precio del cobre, y muestra que la expansión tras la semi-depresión de 2015-16 parece haber alcanzado su punto máximo. Eso sugiere que la expansión global a partir de 2017, que estuvo por encima de la tasa de tendencia ha disminuido de nuevo hasta la media de la tendencia y puede caer por debajo de ella.

El índice de precios de los metales también sugiere que el pico de la aceleración actual del crecimiento mundial (¿y de Estados Unidos?) terminó en junio de 2018 y la tendencia es ahora hacia abajo en el T3 (que comienza en julio).

Así que no se abrume por las buenas noticias acerca de las cifras del PIB  real de EEUU para el T2 de 2018 la próxima semana.

es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2018/07/20/big-data-fake-news-and-global-growth/
Traducción:
G. Buster